<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680</id><updated>2012-01-30T05:25:49.267-03:00</updated><category term='inéditos'/><category term='lecturas porteñas'/><category term='crítica'/><category term='narrativa latinoamericana'/><category term='Cine y Libros'/><category term='Literatura'/><category term='Segunda Guerra Mundial'/><category term='relecturas'/><category term='Diarios'/><category term='Reseñas recuperadas'/><category term='Bad Guys'/><category term='El corazón de las tinieblas'/><category term='Bolaño'/><category term='África'/><category term='mujeres en guerra'/><title type='text'>Lecturas y libros</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>50</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-3354662471999467742</id><published>2010-01-12T23:04:00.008-03:00</published><updated>2010-01-13T00:31:34.908-03:00</updated><title type='text'>El Informe Tapia o la provincia sublevada</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/S002KxgBGEI/AAAAAAAAAbA/FNjH5KlILkw/s1600-h/mellado.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 157px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/S002KxgBGEI/AAAAAAAAAbA/FNjH5KlILkw/s320/mellado.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5426052684765534274" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Artículo publicado en Contrafuerte Nº 3, diciembre de 2009&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Por los intersticios, un poco a contrapelo y por vías poco habituales, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Marcelo Mellado&lt;/span&gt; se ha ido instalando como una de las voces más genuinas e interesantes de su generación.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;Aunque fue columnista de Artes y Letras en &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;El Mercurio&lt;/i&gt; y recibió el año pasado el Premio de la Crítica a la mejor obra de narrativa publicada en 2007, por &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;Ciudadanos de baja intensidad&lt;/i&gt;, sigue siendo una suerte de &lt;i style=""&gt;rara avis&lt;/i&gt; en la narrativa criolla, un marginal que no sólo está consciente de serlo, sino que usa además la marginalidad como estrategia discursiva para dirigir, desde ahí, un ataque en forma a una cierta idea de país anclada en el sentido común. Bajo la mirada áspera y corrosiva de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mellado&lt;/span&gt;, esa idea parece disolverse en un amasijo de urbanismo derruido, tribus inmisericordes en sus enfrentamientos, ejércitos de burócratas que trabajan para sí mismos y ambientes degradados donde campean el vino malo, los orines y los hedores de la descomposición del paisaje citadino.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;Tras una novela, &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;El huidor&lt;/i&gt; (1991) y un volumen de relatos, &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;El objetor&lt;/i&gt; (1995), hoy inencontrables, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mellado &lt;/span&gt;pareció encontrarse con la difusión –relativamente- masiva cuando Sudamericana le publicó &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;La provincia&lt;/i&gt; (2001). Para la anécdota queda que los santantoninos se enfurecieron con &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mellado&lt;/span&gt;, por ese extraño hábito de confundir la verdad novelesca con el lado de acá de la realidad. Cuando publicó &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;El informe Tapia&lt;/i&gt;, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mellado &lt;/span&gt;señaló, en una entrevista en &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;El mostrador&lt;/i&gt;, que “El rayón mío en ese momento era el tema de los discursos. Alrededor de uno, no sé por qué, se mueven siempre cientistas sociales o intelectuales que manejan una jerga que tiene que ver con los desarrollos territoriales, que viene de las estudios culturales, de los estudios de género. El tema que más me interesó es todo esto del desarrollo territorial es el “bicentenarismo” cultural; una especie de ocupación discursivo del territorio”. Pero sin duda que ese “rayón” venía desde antiguo: uno de los rasgos más singulares que el lector advierte en &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;La provincia&lt;/i&gt; y luego en todo su proyecto narrativo, es su notable habilidad para situar en la misma línea sintáctica voces y términos procedentes de distintas jergas.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;De un lado, está el lenguaje sociologizante de quienes suelen analizar asuntos urbanos y sociales, una jerga correosa, plagada de esdrújulas y horrendos neologismos; de otro, el lenguaje burocrático, oficinesco, plano y retentivo, con notas provenientes de los servicios de seguridad y control; cruzando a ambos, el habla de la calle, el “tenimos”, por ejemplo, más notas de chilenglish, variación chilena del spanglish que viene dada no tanto por la convivencia en una comunidad donde se habla tanto inglés como español, sino por el imperio de las modas y la inútil búsqueda de un toque de distinción en el discurso. Es decir, no se trata sólo de que &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mellado &lt;/span&gt;-para hablar como él- problematice todo lo que sostiene o que se autoparodie constantemente, como sostiene &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Marcelo Somarriva&lt;/span&gt; en la estupenda entrevista que le hizo a propósito de &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;La provincia&lt;/i&gt;. Se trata de que desde el léxico y la sintaxis ya se subvierte el orden y se pone en juego otro sistema de relaciones muy poco habitual -único, hay que decir- en la narrativa chilena.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/S002pXmcNMI/AAAAAAAAAbI/dZI9RNZI_cE/s1600-h/la+provincia.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 198px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/S002pXmcNMI/AAAAAAAAAbI/dZI9RNZI_cE/s320/la+provincia.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5426053210389099714" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Allí radica, sobre todo, el carácter excéntrico y marginal de la narrativa de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Marcelo Mellado&lt;/span&gt;. De manera consecuente, dejó el sello multinacional para optar por una editorial pequeña, marginal, que no accede a los circuitos de distribución, que no hace lanzamientos, que no manda ejemplares para su difusión en la prensa, que saca ediciones de 300 ejemplares. Es un gesto político, tal como él mismo señala (“Es un gesto importante. Esta editorial es una Pyme (pequeñas y medianas empresas). Es el mismo tema que en otras cosas: la lucha entre las Pymes y las grandes empresas. Es un gesto editorial, hay que promover a las Pymes y hay que legislar para ellas o hay que protegerlas porque los otros güevones son unas bestias”), pero no gratuito: forma parte de una estrategia discursiva cuyo mayor valor reside en su capacidad de subvertir los códigos lingüísticos y sociales de la narrativa criolla.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mellado &lt;/span&gt;es, en ese sentido, un escritor incómodo: las tribus de poetas que se enfrentan en &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;El informe Tapia&lt;/i&gt; por cuestiones harto poco relevantes son una suerte de copia degradada y risible de los ghettos más visibles de lo que algunos llaman la escena literaria nacional y, aunque exista un cadáver de por medio, la novela jamás pierde el pulso de farsa y parodia que potencia su capacidad de demolición de ritos, mitos y discursos. Es que una de las características clave del estilo de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mellado &lt;/span&gt;es el perverso sentido del humor que anima su escritura. El texto que mejor revela cómo opera éste es “Borradores para una teoría del desprecio o El hacedor de asados”, en &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;La provincia&lt;/i&gt;. El exhaustivo análisis de los “capítulos” involucrados en esa ceremonia tan habitual y (aparentemente) sin secretos, que alterna cuestiones de orden general con la crónica de un asado específico, es irresistiblemente cómica por la manera en que desnuda códigos tan cotidianos que han pasado a ser invisibles. Así, la conjunción de jergas diversas aplicadas a un suceso anodino tiene el corrosivo poder de mostrar el reverso de las cosas, aquello que normalmente el lenguaje oculta o sepulta bajo capas de lugares comunes y subentendidos donde cada cual sabe exactamente qué no se dijo, pero en un nivel de conciencia donde ni siquiera aflora ese conocimiento.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;En realidad, esa manera de proceder se aplica a toda la narrativa de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mellado&lt;/span&gt;. En &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;El informe Tapia&lt;/i&gt;, hasta la trama tiende a hacerse también invisible en la nube de palabras que la rodean y oprimen; aún así, tras las máscaras de personajes que ni siquiera alcanzan un nombre definitivo –&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Padilla&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Badilla &lt;/span&gt;o también &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ladilla&lt;/span&gt;; &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Atilio Vera&lt;/span&gt;, o &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Vega&lt;/span&gt;, o &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Varas &lt;/span&gt;o, tal vez, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Vargas&lt;/span&gt;- y las distintas versiones que entrega el narrador, que avanza, retroce&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/S001fz1e-NI/AAAAAAAAAa4/-KL7FBTkcaA/s1600-h/Tapia.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 194px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/S001fz1e-NI/AAAAAAAAAa4/-KL7FBTkcaA/s320/Tapia.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5426051946658068690" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;de, anuncia o desmiente sus dichos, se arma una historia que también es subversiva, que también cuestiona el perfil oficial de país moderno e integrado al mundo, que extrapola –y así revela- las estrategias de poder que se disputan los espacios en una ciudad de provincias y, por lógica extensión, los espacios de poder en todo el país. La jerga bélica o guerrillera, de la resistencia y la represión, de los aparatos de seguridad y los barretines, añade un punto de paranoia y furia al discurso, pues también se encuentra desplazada al menos de época. La reproducción de ese tipo de discurso en el contexto del país democrático no remite sólo a la dictadura ni tampoco a operaciones de inteligencia como la de la Oficina, sino a una operación aún más subversiva y contraria al consenso instalado en el país: las cosas no han cambiado tanto.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;La dislocación de la trama; sus personajes de barrio, sin sofisticación alguna pero tan reconocibles también en los tipos cotidianos que encontramos a diario; la proliferación de lenguajes al interior de los párrafos y su desaforado sentido del humor, son algunas de las características que señalan a &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mellado &lt;/span&gt;como, al menos, un excéntrico, pero sus decisiones políticas –o ideológicas, como él mismo dice- lo sitúan además en el plano de la marginalidad. Habla desde el borde costero, pero también desde el borde de las estructuras de poder, desde esa conjunción de fronteras donde se funden, por un instante, la iniciativa ciudadana y la institucionalidad oficial, y las tierras de frontera se caracterizan por la inestabilidad, el peligro y el riesgo de pisar minas anti personales; habla desde un puerto ciertamente exitoso, pero también un puerto de segunda que no se mira entre sus pares del mundo, sino ante el espejo del puerto principal que por lo menos puede reivindicar sus andrajos como patrimonio de la humanidad.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;Y ahí está lo más interesante de una propuesta narrativa que se resiste no sólo a las modas, sino también a incorporarse a la ritualidad escénica de la literatura criolla. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mellado&lt;/span&gt;, de nuevo, es un escritor incómodo, una suerte de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Pepe Grillo&lt;/span&gt; que sólo por desmarcarse con tanta fuerza de sus pares muestra sus debilidades y desnuda sus transacciones ante el poder. No es el caso de todos, desde luego, pero habrá muchos que prefieren mantener a &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mellado &lt;/span&gt;en la casilla del loco que farfulla en lenguas desde un puerto infecto y degradado, en lugar de reconocer que su propuesta es de las más originales y sólidas de su generación, los escritores nacidos en la década de los cincuenta.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;Una nota al pie: con todo respeto por su marginalidad, a &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mellado &lt;/span&gt;le hace falta un editor sólo para efectos de revisar la ortografía y la sintaxis. Puede parecer un asunto menor y hasta acorde con su intento de demolición institucional, pero no: para derrotar al enemigo hay que construir una propuesta que resista cualquier embate, hasta los de la Academia de la Lengua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La foto que encabeza el artículo la saqué de &lt;a href="http://www.paniko.cl/index.php/2008/03/review-ciudadano-de-baja-intensidad/"&gt;acá&lt;/a&gt;. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-3354662471999467742?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/3354662471999467742/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=3354662471999467742' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/3354662471999467742'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/3354662471999467742'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2010/01/el-informe-tapia-o-la-provincia.html' title='El Informe Tapia o la provincia sublevada'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/S002KxgBGEI/AAAAAAAAAbA/FNjH5KlILkw/s72-c/mellado.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-3038995481296760608</id><published>2010-01-04T23:52:00.043-03:00</published><updated>2010-01-05T20:11:51.510-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios'/><title type='text'>Del diario íntimo a la bitácora digital</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Artículo publicado en el número 10 de la revista Dossier, diciembre de 2009&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;1. ¿Cuándo comenzó la costumbre de llevar un diario escrito?&lt;/strong&gt; ¿Cuánto tiempo pasó antes de que algunos de esos diarios trascendieran la esfera privada y se convirtieran no sólo en una fuente más de conocimiento sobre su autor, sino en un género con sus propias leyes y costumbres? Sin duda que es un fenómeno hijo de la revolución de la conciencia artística que operó a partir del Renacimiento y en la estela de lo que algunos autores han llamado “la creación del individuo”.&lt;/p&gt; &lt;p&gt; De cualquier modo, el diario íntimo es un fruto tardío de la valorización del artista en cuanto tal, y no sólo como un personaje talentoso que compone, escribe, pinta o esculpe obras por encargo del príncipe secular o religioso. Sólo a partir de la segunda mitad el siglo XIX es posible encontrar diarios monumentales como los de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Tolstoi&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Dostoievski&lt;/span&gt;, de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Jules Renard &lt;/span&gt;y de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Léon Bloy&lt;/span&gt;, a los que siguieron diaristas tan famosos como &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Franz Kafka&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Thomas Mann&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Robert Musil&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Virginia Woolf&lt;/span&gt;, además de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Paul Léautaud&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Witold Gombrowicz&lt;/span&gt; y tantos otros. Son, al menos, algunos de los que conozco, desde que la lectura de diarios pasó a convertirse, para mí, en algo más que un pasatiempo o una distracción del corpus literario principal; es que el género, cuando está bien escrito, tiene un particular atractivo por verificarse en una zona difusa donde confluyen la crónica cotidiana, el ensayo, el epigrama, el juicio demoledor avalado por la (relativa) ausencia de autocensura. Zona múltiple que puede llegar a ser, en el caso de los grandes diaristas, un inagotable placer de lectura, mucho antes que una fuente para completar un cierto mapa literario.&lt;/p&gt; &lt;p&gt; &lt;strong&gt;2. Aunque también hay diaristas de circunstancias que valen más como fuente&lt;/strong&gt;, como &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;George Orwell&lt;/span&gt;, que llevó un &lt;em&gt;Diario de guerra&lt;/em&gt;&lt;a href="http://yonosoyfunes.wordpress.com/wp-admin/post-new.php#_ftn1"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt; (1) entre 1940 y 1942 ante la imperiosa necesidad de dar curso, de alguna manera, a la impotencia que sentía frente a un conflicto en el que no podía participar y del que recibía noticias fragmentarias o suje&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/S0O-spiN6dI/AAAAAAAAAZ4/724bN2E57as/s1600-h/orwell+-+elefante.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 206px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/S0O-spiN6dI/AAAAAAAAAZ4/724bN2E57as/s320/orwell+-+elefante.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5423388050557102546" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;tas a la censura. Hasta tal punto es circunstancial su diario que el 8 de junio de 1940, cuando &lt;em&gt;The Times&lt;/em&gt; anunció la muerte de su cuñado, muy unido a &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Orwell&lt;/span&gt;, él no consignó la noticia en su bitácora. Que, por otra parte, no es sólo el registro de la percepción de un ciudadano alejado de los centros de poder, que especula y trata de formarse un cuadro general a partir de pocas y poco confiables fuentes; puesto que se trata de un agudo observador de la realidad que tuvo una notable intuición para adelantar las tormentas que escondía el futuro europeo y que, aún más, trazó un cuadro siniestro, pero no tan lejano a la realidad, del futuro que hoy vivimos, el diario también es un documento políticamente notable, que no escatima críticas y que revela, con la habitual perspicacia de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Orwell&lt;/span&gt;, el tinglado oculto tras los afanes bélicos.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Hay otros –y famosos– diarios de circunstancias. El más conocido es el de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ana Frank&lt;/span&gt;, la adolescente judía que pasó años encerrada en el ático de una casona de Amsterdam junto a su familia. La ingenuidad de la escritura y la inesperada madurez de la jovencita, confrontada de golpe con la segregación, la amenaza y la imposibilidad de crecer como crece cualquier joven en cualquier lugar del mundo, da a su documento un peso testimonial que lo ha hecho trascender largamente su tiempo.&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;Otro registro magnífico es &lt;em&gt;Los diarios d&lt;/em&gt;&lt;em&gt;e Berlín (19&lt;/em&gt;&lt;em&gt;40-1945)&lt;/em&gt;&lt;a href="http://yonosoyfunes.wordpress.com/wp-admin/post-new.php#_ftn2"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt; (2), de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Marie “Missie”&lt;/span&gt; &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Vassiltchikov&lt;/span&gt;, una aristócrata rusa que tenía 23 años cuando no pudo regresar&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/S0O_d-2SiwI/AAAAAAAAAaA/ze1xKsjOlQw/s1600-h/Missie.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 202px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/S0O_d-2SiwI/AAAAAAAAAaA/ze1xKsjOlQw/s320/Missie.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5423388898092026626" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; a su casa en Lituania y debió instalarse en Berlín a comienzos de 1940. El diario de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Missie &lt;/span&gt;es un notable documento de época. Con saltos, con meses perdidos, con entradas irregulares, de todos modos cubre la vida cotidiana en Berlín (y en Viena y otras ciudades austriacas en 1945) durante el período de la guerra. No destaca por el estilo, más bien práctico y casi telegráfico en ocasiones, ni por el análisis político, sino como demostración de la capacidad de sobrevivir en una época y en un lugar durísimos. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Missie &lt;/span&gt;nunca se derrumba, ni siquiera cuando fracasa el atentado del conde &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;von Staufenberg&lt;/span&gt; y muchos de sus amigos más cercanos van a dar a las cárceles de la SS. Tampoco deja que se pierda de vista que se trata de una mujer joven, guapa y coqueta, que aprovecha las ocasiones más inesperadas para tenderse al sol y tratar de broncearse. De manera muy injusta, ha sido acusada de superficial y frívola por sus descripciones de fiestas y matrimonios (incluida una recepción en la embajada de Chile), pero su diario también es una fuente inestimable para conocer el horror cotidiano de los bombardeos, la infinita zozobra de conspiradores a punto de ser descubiertos y la fortaleza de una mujer sin aspavientos ni aires de grandeza.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;3. ¿Revelación u ocul&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;tamiento?&lt;/strong&gt; ¿Son confiables los diarios? Confiables en qué sentido, cabe también preguntarse. Un escritor, ya a partir del siglo pasado, sabe que su diario será publicado, tarde o temprano, e incluso hay quienes lo han hecho en vida (ya hablaremos de ellos, más adelante). De manera que hay que andarse con cuidado: por más que se trate de una escritura íntima, el fantasma del lector se asoma por detrás del hombro. Es mejor entender el diario, entonces, como otra máscara, quizá más cercana a la piel, quizá más sincera, quizá menos tocada por la vanidad o por la obligación de la escritura perfecta, pero máscara, al fin y al cabo, un ejercicio de escritura que complementa otros fragmentos de la obra.&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;Quizá quien mejor muestra esta ambivalencia de los diarios íntimos es &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Thomas Mann&lt;/span&gt;. Metódico y hasta obsesivo, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mann&lt;/span&gt; comenzó su diario en 1918, a los 43 años, y casi hasta su muerte, 37 años después, escribió en él todos los días. Y mientras, de cara al público y a la historia, cultivaba la imagen del gran señor de la novela, una suerte de efigie petrificada que ya desde el traje impecable, los severos anteojos y la alta espalda ligeramente encorvada imponía una presencia severa y distante, en el diario &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mann &lt;/span&gt;tejía el otro personaje, la otra cara de la medalla: el hipocondríaco, el enfermizo, el mañoso, el enamoradizo de bellos jovencitos, el estreñido, el insomne, el olvidadizo, el repetitivo. Por desgracia, los diarios de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mann &lt;/span&gt;han llegado con cuentagotas,&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/S0O_6TmtsjI/AAAAAAAAAaI/XjRcF3dOoNs/s1600-h/mann.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 221px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/S0O_6TmtsjI/AAAAAAAAAaI/XjRcF3dOoNs/s320/mann.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5423389384700178994" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; y mal, a las librerías chilenas. Sólo he podido leer un fragmento, el de los años 1937 a 1939 (3), en una edición que escamotea aquello que &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mann &lt;/span&gt;quiso mostrar tanto en el contenido como en la forma. En efecto, es muy llamativo que alguien como él, tan meticuloso, que armó toda una biblioteca para escribir la monumental tetralogía de &lt;em&gt;José y sus hermanos&lt;/em&gt;, fuera, en su diario, tan descuidado y olvidadizo. Pero esta edición española renuncia “conscientemente a la fidelidad en la forma”. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Pedro Gálvez&lt;/span&gt;, el editor, argumenta que sería un “intento vano el querer reproducir en español las peculiaridades idiomáticas de estos escritos”. ¿Y cuáles son? Errores ortográficos y sintácticos, extranjerismos, “el eterno equivocarse de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Thomas Mann&lt;/span&gt; con los nombres propios, en los que a veces usa grafías distintas, todas falsas, para uno y el mismo nombre, que hasta puede ser el de un íntimo amigo”. Exactamente lo que me habría gustado ver en el diario de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mann&lt;/span&gt;, y no la versión corregida, normalizada y expurgada de repeticiones (y sospecho que &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Gálvez &lt;/span&gt;no leyó &lt;em&gt;José y sus hermanos&lt;/em&gt;, escrita precisamente en la década de los 30, donde &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mann &lt;/span&gt;juega hasta el cansancio con distintas grafías para sus principales personajes).&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Juan Villoro&lt;/span&gt;, en un ensayo sobre diarios incluido en &lt;em&gt;De eso se trata&lt;/em&gt;&lt;a href="http://yonosoyfunes.wordpress.com/wp-admin/post-new.php#_ftn4"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt; (4) sostiene que &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mann &lt;/span&gt;“no deja de verse a sí mismo como una figura egregia, pero se atreve a perjudicarla con sus dolencias y sus deseos inconfesados”. Pero &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mann&lt;/span&gt;, en su testamento, estableció que su diario sólo podría editarse 20 años después de su muerte: un buen lapso para permitir que la egregia figura se estabilizara en el tiempo, de modo que el perjuicio fuera mínimo. Agreguemos que hay pocos escritores que han imbricado de manera tan radical su vida con su literatura como &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Thomas Mann&lt;/span&gt;. La monumental biografía que escribió &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Hermann Kurzke&lt;/span&gt; (5) es prueba de ello desde el título: &lt;em&gt;Thomas Mann. La vida como obra de arte&lt;/em&gt;, aunque el autor invierte, en cierto sentido, los términos. La tesis de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Kurzke&lt;/span&gt; es que &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mann&lt;/span&gt;, con mano de hierro, modeló su biografía para ponerla a la altura de su obra; pero ahí entonces se filtra el corrosivo diario de miserias y minucias, el apartado, el sobrante, el desecho, esa repetitiva y monótona crónica de dolores estomacales y temblores del sentimiento que resuena, casi, como excusa ante el lector: vamos, si ya lo dije todo en mis libros, ¿qué más andas buscando?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;strong&gt;4. Vida y escritura, escritura y diarios. &lt;/strong&gt;Ya indiqué que hay diaristas que publicaron sus bitácoras en vida. Hay dos casos ejemplares, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Léon Bloy&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Julio Ramón Ribeyro&lt;/span&gt;, el más notable autor de este género en el ámbito latinoamericano. Pero partamos por &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Bloy&lt;/span&gt;, el profeta, el tonante, el católico acérrimo que veía en los protestantes y en los ingleses a los mayores enemigos de la humanidad. El diario (6) de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Bloy &lt;/span&gt;es imperdible a pesar de él y su radicalismo ultramontano, en parte por su impresionante capacidad para insultar, increpar y denostar a otros escritores, a políticos, a ignorantes curas de campo, a los ingleses, a sus corresponsales, a periodistas, a todo aquel que se expusiera a su ira portentos&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/S0PAWaqS4iI/AAAAAAAAAaQ/98ig9T26dn8/s1600-h/bloy.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 202px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/S0PAWaqS4iI/AAAAAAAAAaQ/98ig9T26dn8/s320/bloy.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5423389867630584354" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;a. Lee una novela y truena: “todos los lugares comunes más bajos del periodismo provinciano y la tertulia de pensión para viajantes están ahí, se despliegan en este libro abyecto como si fueran verdades luminosas”. A su contemporáneo &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Zola&lt;/span&gt;, con quien se enfrentó a propósito del caso &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Dreyfus&lt;/span&gt;, lo llamaba “el cretino de Los Pirineos”. Conversa, por obligación, con un cura alemán en un pueblo danés donde vivió un tiempo, y dice que sus “ideas se parecen a esas vacas enfermas que se revuelcan en el barro y a las que hay que levantar a palos cuando se desea ordeñarlas”.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Pero el diario de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Bloy &lt;/span&gt;es también valioso por el rigor de su razonamiento, aunque uno no lo comparta, y porque transmite una sensación incomparable de autenticidad. El vigor de su ira corre parejo con la fuerza de sus convicciones, y eso ya es admirable. Comenzó ya mayor con el diarismo, cuando tenía 46 años, y siguió en ello hasta su muerte en 1917. Él mismo publicó siete series de los diarios; la última fue publicada póstumamente, en 1920. La edición española ofrece una selección de aquellas, pero también indica que lo publicado corresponde “al &lt;em&gt;Diario&lt;/em&gt; aderezado, cortado, y algunas veces reescrito por &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Bloy&lt;/span&gt;”. En Francia se está publicando el &lt;em&gt;Diario inédito&lt;/em&gt;, que, según los editores españoles, “además de ser un diamante en bruto, carece del fulgor de éste, aunque constituya, para hablar con propiedad, su ‘verdadero’ diario”. Verdadero o no, la contundente selección publicada por Acantilado es una fiesta para los lectores.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;El peruano &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Julio Ramón Ribeyro&lt;/span&gt; es otro diarista incansable que, además, estudiaba el género y escribió un ensayo sobre el tema, publicado en un libro desgraciadamente inaccesible en Chile (7). Durante 44 años, desde los 21 a los 65, llevó un diario, y alcanzó a ver publicadas dos series, correspondientes a los periodos 1950-1960 y 1960-1974; un año después de su muerte se publicó una tercera, correspondiente al periodo 1975-1978.Hay una edición española que reúne las tres&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/S0PA15PHx5I/AAAAAAAAAag/VAqLfJJF2Tg/s1600-h/ribeyro.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 212px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/S0PA15PHx5I/AAAAAAAAAag/VAqLfJJF2Tg/s320/ribeyro.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5423390408414054290" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; (8), pero un confuso lío hereditario ha impedido que se publique el voluminoso saldo que queda inédito. Realmente valdría la pena, a la luz de lo publicado; &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ribeyro&lt;/span&gt; crece (y fuma, habría que agregar) con su diario, un registro notable de escenas, de lecturas, de conversaciones, de reflexiones, guiadas por una “constante interrogación sobre si lo que estoy escribiendo tiene valor, y hasta una especie de deseo de no realizar una obre definitiva, pues quizá eso me condenaría a no hacer nada más. Es la idea de seguir siempre buscando, y de ahí surge el título, &lt;em&gt;La tentación del fracaso&lt;/em&gt;”. El escritor peruano rara vez pierde el tono y esa manera de interrogarse esquiva la vanidad y cautiva por su capacidad para leer el mundo desde esas páginas donde se acumulan las colillas, los vasos de vino, las reflexiones luminosas, las dudas, las influencias, las conversaciones; y también –nunca está demás insistir en que no es lo más importante– el registro de un testigo de la época, que estuvo ahí, como escritor e intelectual, en esos revueltos años en París, en Perú y en otras latitudes.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;6. Los aforistas: el diario como borrador. &lt;/strong&gt;Aclaro de entrada: los diarios de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Franz Kafka&lt;/span&gt; (9) y Jules Renard&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;/span&gt; (10) son mucho más que una colección de aforismos. En el caso del primero, habría que decir también que ese registro cotidiano es una de sus más grandes obras, por la íntima relación que tiene con su proceso creativo y, también, por su extraordinaria lucidez y capacidad para asistir a su proceso interno y dar cuenta de él. Y sin embargo, ambos diarios, el extensísimo del checo y el del francés, muestran de qué manera la observación cotidiana y la reflexión aguda pueden cristalizar en cientos de epigramas geniales y, en el caso de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Kafka&lt;/span&gt;, en el borrador, en la pizarra, en el laboratorio donde vida y obra se entremezclan de manera inextricable.&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Jules Renard&lt;/span&gt; es menos conocido. Es, si se quiere, un autor menor, que vive en la memoria sobre todo por su estupenda novela &lt;em&gt;Pelo de zanahoria&lt;/em&gt;&lt;a href="http://yonosoyfunes.wordpress.com/wp-admin/post-new.php#_ftn11"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt; (11) más algunos cuentos como los incluidos en &lt;em&gt;La amante&lt;/em&gt;&lt;a href="http://yonosoyfunes.wordpress.com/wp-admin/post-new.php#_ftn12"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt; (12). Su diario (como suele ocurrir, desgraciadamente, la edición española es una somera selección del conjunto; además, su esposa censuró y quemó muchos pasajes del original) tiene una particular textura: &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Renard &lt;/span&gt;recrea o reproduce conversaciones y encuentros como si se tratara de cuentos o escenas, lo que introduce una clara variación de&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/S0PBbzuWEQI/AAAAAAAAAao/EjjYV1NaQ5w/s1600-h/renard.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 210px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/S0PBbzuWEQI/AAAAAAAAAao/EjjYV1NaQ5w/s320/renard.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5423391059769430274" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;ntro del género: o tenía una memoria excepcional, o hay una severa intervención del autor en esa manera de presentar personajes y situaciones. Pero lo mejor es, sin duda, su capacidad para capturar instantes y depurar sus reflexiones hasta la frase perfecta, casi siempre cargada de ironía, que se convierte, de manera automática, en una cita citable, que puede vivir largamente desgajada por completo del contexto en que nació.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;“Si un día muero por una mujer, será de risa”.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;“Cuando me dicen que tengo talento no hace falta que me lo repitan: lo entiendo a la primera”.&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;“Las personas felices no tienen talento”.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;“Aunque no habla, se sabe que piensa tonterías”.&lt;/p&gt;&lt;p&gt; “Hay gente tan aburrida que te hace perder un día en cinco minutos”.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;“¿Lo que pienso de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Nietzsche&lt;/span&gt;? Que a su apellido le sobran muchas letras”.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Y así hasta el infinito. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Renard &lt;/span&gt;es despiadado, consigo mismo y con los demás, pero, sobre todo, es un tremendo creador, que enriquece de manera insospechada los límites del género.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;strong&gt; 5. El lector posible frente el lector virtual&lt;/strong&gt;.&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;Escribir un diario íntimo es una operación solitaria aunque se adivine que habrá lectores, aunque se escriba para futuros lectores. Escribir una bitácora en la red es también, desde luego, al menos en su gesto inicial, un acto realizado en solitario, pero esa página está destinada al lector inmediato, al navegante que pasaba por ahí, al que está suscrito esperando que la página se actualice. Hay una insidiosa analogía: el blog destinado a la confesión íntima se parece sospechosamente a ese cuaderno con candado donde personajes como la &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Pequeña Lulú&lt;/span&gt; iniciaban una entrada escribiendo “querido diario”, pero sin candado y en el diario mural de la sala del colegio o en un lugar igual de público y sujeto al juicio de los demás.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Antes de la red –es decir, hasta hace no más de 15 años–, un diario tenía que superar muchas vallas para llegar a lectores masivos. El primer requisito, obviamente, es que se tratara de un nombre conocido o que hubiera estado en el lugar y el tiempo precisos para dar valor a sus apuntes cotidianos; el segundo es que algún editor considerara que la edición de ese diario era una inversión rentable. Nada de eso ocurre en la red, que derriba de una sola vez todas las barreras de entrada al ámbito de la escritura y a la exposición pública de la vida cotidiana. La explosión de los blogs, mucho más reciente aún que el acceso universal a las redes virtuales, está en la base de esa suerte de democratización del acceso a los diarios íntimos. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Rosanna Mestre Pérez&lt;/span&gt;, de la Universitat de València, hizo un interesante análisis del fenómeno en “Coordenadas para una cartografía de la bitácoras electrónicas: ocho rasgos de los &lt;em&gt;weblogs&lt;/em&gt; escritos como diarios íntimos” (13). Entre otras cosas, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mestre &lt;/span&gt;apunta al talón de Aquiles de la nueva forma de expresión: la superabundancia “suele comportar un volumen también importante de material poco interesante, repetitivo, escasamente estimulante”, que es lo que sin duda ocurre, pero también hay una nueva valoración de escrituras más informales y toscas que permiten, además, la participación, vía comentarios, de los lectores. De esta manera, el nuevo diario íntimo no sól&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/S0PChwPn0HI/AAAAAAAAAaw/IEEC7Vw-Gec/s1600-h/querido-diario.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 228px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/S0PChwPn0HI/AAAAAAAAAaw/IEEC7Vw-Gec/s320/querido-diario.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5423392261426106482" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;o se aleja del silencio y del secreto, sino que también incorpora a los lectores en la textura de la bitácora.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mestre&lt;/span&gt; señala, precisamente, la “intervención de los lectores” como la primera característica relevante de los diarios íntimos subidos a la red, y agrega otras siete: “tensión entre lo privado y lo público, juego discursivo entre veracidad y verosimilitud, placer de la escritura, disposición cronológica inversa, gestión de la identidad, fragmentación seriada y redes de información mediante enlaces hipertextuales”. Para un lector habitual de blogs, algunas parecen de Perogrullo, pero otras iluminan mejor el fenómeno, especialmente cuando habla del juego entre veracidad y verosimilitud, cuestión capital para seducir a eventuales lectores, y a la gestión de la identidad (o de la reputación): una manera de hacerse ver, una manera de decir que se existe, o que existimos en la medida en que los otros nos ven. La explosión de las redes sociales –nuevas maneras de vivir en la red o de gestionar una identidad medida por el reconocimiento del otro, como Facebook o Twitter– diluyen, de alguna manera, el ejercicio de la escritura, o lo circunscriben a un número mínimo de caracteres. Se ensancha el espacio democrático de las redes virtuales, pero también obliga a reformular estrategias. Es un fenómeno muy interesante; y, aunque hay bitácoras interesantísimas, investigarlas y seguirlas se torna, cada día más, en una aventura infinita. Finalmente, la excesiva amplitud nos devuelve al barrio, y leemos sólo lo que está cerca de nosotros.&lt;/p&gt; &lt;hr  style="font-size:78%;"&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;/span&gt;(1) Hay dos ediciones recientes. Una recoge sólo el texto del diario: &lt;em&gt;Diario de guerra 1940-1942&lt;/em&gt;. Sexto Piso, Ciudad de México, 2006. 166 páginas. La otra lo incluye junto a otros materiales de la época: &lt;em&gt;Matar a un elefante y otros escritos&lt;/em&gt;. FCE/Turner, Ciudad de México, 2009. 389 páginas.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;(2) El Acantilado, Barcelona, 2004. 510 páginas.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;(3) Plaza &amp;amp; Janés, Barcelona, 1987. 251 páginas.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;(4) Ediciones Universidad Diego Portales, Santiago, 2007. 306 páginas.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;(5) Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2003. 773 páginas.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;em&gt;(6) Diarios&lt;/em&gt;. Acantilado, Barcelona, 2007. 732 páginas.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;em&gt;(7) La caza sutil&lt;/em&gt;, de 1975.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;em&gt;(8) La tentación del fracaso&lt;/em&gt;. Seix Barral, Barcelona, 2003. 680 páginas.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;em&gt;(9) Diarios. Carta al padre.&lt;/em&gt;Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2000. 1045 páginas.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;em&gt;(10) Diario 1887-1910&lt;/em&gt;. De Bolsillo, Barcelona, 2008. 300 páginas.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;(11) Montesinos, Barcelona, 1981. 188 páginas. &lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;/span&gt;(12) Península, Barcelona, 1999. 110 páginas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;(13) En López García, Guillermo (ed.). &lt;em&gt;El ecosistema digital: Modelos de comunicación, nuevos medios y público en Internet&lt;/em&gt;. Valencia: Servei de Publicacions de la Universitat de València. pp. 89-107. Disponible en http://www.uv.es/demopode/libro1/MereloTricas.pdf&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-3038995481296760608?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/3038995481296760608/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=3038995481296760608' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/3038995481296760608'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/3038995481296760608'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2010/01/del-diario-intimo-la-bitacora-digital.html' title='Del diario íntimo a la bitácora digital'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/S0O-spiN6dI/AAAAAAAAAZ4/724bN2E57as/s72-c/orwell+-+elefante.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-4929190717412926087</id><published>2009-09-03T00:18:00.005-04:00</published><updated>2009-09-03T07:42:31.456-04:00</updated><title type='text'>Anatomía de un instante, de Javier Cercas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Sp9EMANhyEI/AAAAAAAAAYc/LM7ZI9lgUzc/s1600-h/cercas.JPG"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 190px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Sp9EMANhyEI/AAAAAAAAAYc/LM7ZI9lgUzc/s320/cercas.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5377091453109520450" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hay una suerte de urgencia en la introducción de este libro, llamada “Epílogo de una novela”: una escritura afiebrada e impaciente, apresurada por contar la historia del fracaso de un libro de ficción y la emergencia, en su lugar, de una crónica histórica. Una urgencia llamativa en un texto extenso –13 páginas de apretada letra–, porque no termina de justificar ni su función ni el sentido del libro completo. Cosa, esta última, totalmente innecesaria, al menos en un prólogo: el libro completo debe sostenerse por sí mismo y el lector juzgará al final de su lectura, pero a eso pareciera apuntar Javier Cercas en esta prolongada y acelerada entrada, como si lo más importante fuera explicar por qué él, un novelista de pura estirpe, se vio obligado a renunciar a la ficción. Es que quizá esa renuncia no es tal. O no es sólo de este libro. Cercas tuvo su más resonante éxito con una novela sin duda magnífica, Soldados de Salamina, cuya deuda con la historia y la crónica es enorme. De hecho, la varita mágica de la ficción apenas roza, en algunos casos, las identidades del lado de acá de varios de los personajes, mientras que otros son restituidos sin más como personajes históricos. Aquí puede estar la llave para entender mejor a Cercas y sus justificaciones: aquel sonado éxito despertó al fantasma de convertirse en el autor de una sola obra –o, como diría un melómano anglosajón, un one-hit wonder–, y la obligación de conjurarlo pasa no sólo por la búsqueda de asestar un nuevo golpe a la cátedra, sino también por desterrarlo de su cabeza, y la imposibilidad de novelar el golpe del 23 de febrero muestra que aún está lejos de lograrlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Y &lt;em&gt;Anatomía de un instante&lt;/em&gt;, justo es reconocerlo, es un excelente libro, un análisis riguroso y detallado hasta el extremo de un suceso que sirve a &lt;strong&gt;Cercas&lt;/strong&gt; para entregar un punto de vista más amplio sobre la transición a la democracia en España y un perfil de sus principales protagonistas. El texto está construido a partir de las imágenes de la televisión en la toma del Congreso; el autor sigue a los personajes principales, los tres que no acataron la orden militar de tirarse al suelo: &lt;strong&gt;Adolfo Suárez&lt;/strong&gt;, el general &lt;strong&gt;Gutiérrez Mellado&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;Santiago Carrillo&lt;/strong&gt;, y en cada capítulo da un avance más en la crónica del frustrado golpe. Su estilo, plagado de reiteraciones y de juegos con paralelismos, similitudes y diferencias, puede ser agotador si el lector se detiene a analizarlo: mejor es pasar por alto esas frases que vuelven una y otra vez, esas palabras que a ratos parecen muletillas, esos circunloquios interminables, y concentrarse en lo sustancial de un relato preciso y angustiante cuyos paralelos con la transición chilena son, a ratos, sobrecogedores.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El Sábado, 15 de agosto de 2009&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-4929190717412926087?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/4929190717412926087/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=4929190717412926087' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/4929190717412926087'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/4929190717412926087'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2009/09/anatomia-de-un-instante-de-javier.html' title='Anatomía de un instante, de Javier Cercas'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Sp9EMANhyEI/AAAAAAAAAYc/LM7ZI9lgUzc/s72-c/cercas.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-6017159700692694570</id><published>2009-09-02T23:58:00.011-04:00</published><updated>2009-09-03T07:38:54.494-04:00</updated><title type='text'>El material humano, de Rodrigo Rey Rosa</title><content type='html'>En sus últimas novelas, &lt;em&gt;Caballeriza&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;El material humano&lt;/em&gt;, el novelista guatemalteco &lt;strong&gt;Rey Rosa&lt;/strong&gt; ensaya una fórmula de ficción que no es nueva, pero que, en su caso, alcanza un notable poder de convicción y eficacia narrativa. El autor se asume también como personaje y protagonista de la novela e incorpora fragmentos de su biografía, así como personajes reales, al relato, aunque, al menos en &lt;em&gt;El material humano&lt;/em&gt;, la más reciente, se preocupa de señalar desde el inicio que “aunque no lo parezca, aunque no quiera parecerlo, ésta es una obra de ficción”. Al mismo tiempo, la trama de la novela insiste en un tópico que &lt;strong&gt;Rey Rosa&lt;/strong&gt; ha trabajado de manera consistente en varios de sus libros, la violencia política que asoló –y aún continúa afectando- su país. &lt;em&gt;El cojo bueno&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Lo que soñó Sebastián&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Que me maten si...&lt;/em&gt; son algunos de los hitos desde donde emerge la imagen de una Guatemala desgarrada y dolorosa, donde se palpa el miedo y sentirse amenazado no es paranoia, sino una cuestión de supervivencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y acá &lt;strong&gt;Rey Rosa&lt;/strong&gt; conduce su indagación hacia una nueva frontera, de la mano de su personaje-autor, cuya madre fue secuestrada por la guerrilla y que, por esos azares de la vida, cuando comienza a investigar en un gigantesco depósito de archivos de la policía encontrado en un antiguo centro de torturas, roza verdades que no debería conocer. A su manera siempre oblicua y totalmente alejada de la denuncia militante, con la distancia del escepticismo y el auxilio de un estilo ya depurado y decantado hasta alcanzar una notable fluidez, &lt;strong&gt;Rey Rosa&lt;/strong&gt; construye una suerte de tapiz cuyos fragmentos progresivamente adquieren sentido en el conjunto. Una línea narrativa apunta al perfil de un indio maya, Benedicto Tun, que fue el alma de la investigación criminológica en Guatemala hasta los años setenta; otra, a sus viajes y a su relación con B+, su novia; una más, a su labor de investigación en los papeles del archivo; y todo ello fundido con una suerte de diario de vida que incluye sus lecturas y muchas citas que no están allí por obra del azar. Citas no sólo literarias: es inolvidable el listado de fichados por la policía y los delitos que motivaron su detención, un catálogo de culpas que revela, de manera impresionante, la arbitrariedad de la justicia, más allá incluso de los brutales procedimientos que jalonan las páginas. Pero lo más inquietante del libro es la manera aparentemente azarosa y oblicua, por así decirlo, en que el autor se aproxima al fenómeno de la violencia y cómo lo hace latir en estas páginas, sin aspavientos, siempre medido, pero profundamente estremecedor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-6017159700692694570?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/6017159700692694570/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=6017159700692694570' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/6017159700692694570'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/6017159700692694570'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2009/09/el-material-humano-de-rodrigo-rey-rosa_02.html' title='El material humano, de Rodrigo Rey Rosa'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-2536474362314516867</id><published>2009-08-10T06:17:00.001-04:00</published><updated>2010-07-09T16:33:26.703-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='crítica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='narrativa latinoamericana'/><title type='text'>El diario de Ángel Rama</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/SnEOpwCE0LI/AAAAAAAAAXw/wZt3jnP3RAY/s1600-h/Rama.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 230px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/SnEOpwCE0LI/AAAAAAAAAXw/wZt3jnP3RAY/s320/Rama.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364084741606002866" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El uruguayo &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81ngel_Rama"&gt;Ángel Rama&lt;/a&gt; es uno de los nombres claves en el desarrollo de la crítica y los estudios literarios en América Latina. Nacido en 1926, murió en un accidente aéreo en 1983 junto a la escritora argentina &lt;a href="http://www.latinartmuseum.com/marta_traba.htm"&gt;Marta Traba&lt;/a&gt;, su segunda mujer. Dejó atrás una obra enorme, en libros, artículos de prensa, ensayos académicos, colecciones editoriales (quizá su mayor creación, en esta línea, es la &lt;a href="http://www.bibliotecayacucho.gob.ve/fba/index.php?id=103"&gt;Biblioteca Ayacucho&lt;/a&gt;) y el diario que llevó a partir de 1974. Pocos meses antes de comenzarlo ocurrió el golpe de Estado en Uruguay; Rama estaba en Venezuela y no pudo volver a su patria. Recién en 2001 se editó el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Diario 1974-1983&lt;/span&gt; en su país, y en 2008, en Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro tuvo alguna repercusión en Chile, por la dureza de los juicios de Rama sobre algunos escritores chilenos y sobre la diáspora procedente de este país. Es cierto, Rama no esquiva el bulto a la hora de expresar sus opiniones, más aún considerando que se trataba de un diario escrito más bien por el impulso de la soledad y la dureza del exilio que con el propósito de publicar alguna vez aquellas páginas. Aunque con los diarios, especialmente de los escritores, nunca se sabe: el ojo suele estar puesto en la posteridad aunque se asegure explícitamente lo contrario; y si bien Ángel Rama fue un crítico y estudioso de la literatura, su conciencia del lenguaje y del poder de la palabra era, sin duda, muy poderosa, y  algunos pasajes del diario denotan una intención creativa que va más allá del mero registro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que fue duro con los chilenos. Sobre &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jorge_Edwards"&gt;Jorge Edwards&lt;/a&gt;, por ejemplo, escribió que "tanto ha reprimido, en el estilo diplomático y aristocrático, sus emociones y sus opiniones, que ha concluido por no tenerlas, consagrándose a una conversación plana de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;cocktail &lt;/span&gt;mundano, intercambiando datos y tramando intereses del momento". Sobre los intelectuales chilenos en general, manifestó su extrañeza ante su propio cambio de opinión. En contraste con las impresiones que se llevó de Chile a mediados de los sesenta, "ahora me parecen 'flojos', bastante mal preparados intelectualmente, algo simples y cerradamente nacionalistas, con un horizonte acorralado, frecuentemente reducidos a debates nimios como de patio de vecindad y muy a menudo dotados de falsa cordialidad, como de un sistema defensivo (ofensivo) basado en la simpatía, tras del cual está agazapado un oportunismo primario".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Rama fue duro con todos. En 1977, antes de que le concedieran el Premio Nobel de Literatura y antes de la publicación de obras como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Crónica de una muerte anunciada&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El amor en los tiempos del cólera&lt;/span&gt;, entre muchas otras, el crítico uruguayo se preguntaba sobre &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gabriel_Garc%C3%ADa_M%C3%A1rquez"&gt;Gabriel García Márquez&lt;/a&gt;: "¿Quién es, hoy, Gabo? Parecen no quedar huellas del escritor, al menos como ese escritor fue, él lo sabe y aún trata de jugar con esa imagen superpuesta a la antigua. Tampoco un periodista, pero asimismo no un político, sino algo parecido a ambos términos y diferente: un viajante político-cultural quizás, un agitador, pero no un ideólogo, 'of course', sino un animador o relacionador que opera entre los centros de poder político de la izquierda. Evidentemente eso lo fascina, es su acción, y eso ha sido logrado con la literatura pero nada tiene que ver con ella". Y cuando en 1981 da dos conferencias sobre &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cien años de soledad&lt;/span&gt;, certifica por un lado "las virtudes que contiene, a manera de un juego gozosamente enrevesado", pero también señala sus defectos, lo que se ve muerto con el tiempo y la "escasa originalidad para la palabra poética" de su autor. Considera a Julio Cortázar su amigo, pero ello no obsta a que, cuando lo escucha hablar de política en ese mismo año, sus palabras le produzcan "desagrado, cólera y más tarde una larga, larga depresión". Y agrega: "a pesar de que sigue siendo un 'literato puro' opina sobre política con tal simpleza, ignorancia de los asuntos y elementalidad del razonamiento, que produce o descorazonamiento o cólera. A mí las dos cosas y concluyo abominando de los escritores metidos a políticos: concluyen haciendo mal las dos cosas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo, mucho más ácido y crítico fue Rama con algunos de sus compatriotas, con el provincianismo venelozano que resistía la participación de extranjeros en la vida cultural del país (comenzando por los escritores y académicos de izquierda, paradoja que Rama no cesó de señalar), con la sequedad y poquedad de los académicos latinoamericanos afincados en Estados Unidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Era Rama el prototipo del gruñón, un permanente descontento, una pulga en la oreja guiada por el mero afán de criticar? Sin duda que no. Aunque lo más llamativo del diario es precisamente la severidad y abundancia de los juicios ásperos sobre sus contemporáneos, el paso de la escritura revela, sin pausa, la figura de un intelectual ejemplar. Se puede apelar al tópico -tenía una curiosidad insaciable-, pero es mejor dejarlo hablar a él: "soy de los que lamentarán irse sin haber podido ver y saber más cosas, tanto antiguas como nuevas", dice, explicitando aún más su "voraz (y siempre insuficiente) curiosidad de lo que pasa en el mundo". Y en ese andar muestra también sus amores, sus preferencias, sus experiencias de lectura y de relectura que lo llevan permanentemente a indagar más allá de las obras y su inscripción en la cultura de su tiempo. Y aunque la literatura de América Latina fue el campo en donde Rama trabajó de preferencia, también hay en su diario una fecunda muestra de sus aproximaciones a la literatura universal. El novelón romántico de Alejandro Dumas, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Conde de Montecristo&lt;/span&gt;, es una referencia frecuente, entendido como una fuente de ideas cuya universalidad y ambición admiten fecundas aproximaciones a otras obras y épocas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Esa curiosidad y apertura de Rama es también una suerte de sello de su manera de entender la labor académica. En Venezuela, en España, en Estados Unidos y finalmente en Francia (el diario no abunda en detalles, pero, una vez que asumió Ronald Reagan la Presidencia de Estados Unidos, para los Rama se desató la pesadilla: Ángel fue acusado de "subversivo comunista", le negaron la visa y tuvo que dejar el país), la variedad de tareas que asume es una clara muestra de su excepcional apertura. Alguien podría calificarla de dispersión, pero, si cabe el término, bienvenido sea en su caso, a la vista de la obra que dejó atrás. La Universidad Alberto Hurtado reeditó,hará un año, La novela en América Latina: Panoramas 1920-1980; y la editorial Tajamar, en 2004, &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.antartica.cl/antartica/servlet/LibroServlet?action=fichaLibro&amp;amp;id_libro=33541"&gt;La ciudad letrada&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Casi a pie de página: el diario de Rama también es eso, un diario, un registro de lo cotidiano, de su relación con Marta y con sus hijos, de sus malestares dentales, del cáncer de mama que afectó a su mujer, del insomnio, del tabaquismo, del registro implacable del paso del tiempo en su semblante, de las esperas en los aeropuertos, de los paisajes (que lo llevan a posturas cada vez más ecologistas), de su sensación de incompletitud cuando Marta está ausente. Este soporte auténticamente biográfico, menos opinante, más desnudo, lo hace más humano y le aporta una carga de autenticidad que se transmite, sin más, al resto de las reflexiones y opiniones.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-2536474362314516867?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/2536474362314516867/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=2536474362314516867' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/2536474362314516867'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/2536474362314516867'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2009/07/el-diario-de-angel-rama.html' title='El diario de Ángel Rama'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/SnEOpwCE0LI/AAAAAAAAAXw/wZt3jnP3RAY/s72-c/Rama.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-1454072366509656433</id><published>2009-07-13T20:50:00.027-04:00</published><updated>2009-07-14T11:38:44.521-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reseñas recuperadas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bolaño'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='narrativa latinoamericana'/><title type='text'>Mis primeras reseñas de libros de Roberto Bolaño</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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float: right; cursor: pointer; width: 266px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Slv4cf1iDqI/AAAAAAAAAXQ/0jDLUzlX9Os/s400/estrella.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5358149350153391778" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Por Roberto Bolaño. Anagrama, Barcelona, 1996. 157 páginas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Caras, 23 de diciembre de 1996&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left; font-family: trebuchet ms;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Aunque su nombre es más bien desconocido en el país, se trata &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;de un novelista chileno que ha tenido un enorme éxito de crítica. Sobre todo, con &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;La&lt;/i&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;i style="font-weight: bold;"&gt;Literatura nazi en América&lt;/i&gt; (Seix Barral, Barcelona, 1996; 237 páginas), una novela cuya impresion&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;ante eficacia narrativa radica en la superposición de territorios imaginarios -el mapa literario de América sobre el mapa de la narrativa nazi- y de ambos sobre el trazado cultural y geográfico del continente, en un revelador y apasionante juego de sombras y contrastes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left; font-family: trebuchet ms;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;i style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Estrella distante&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES"&gt; es ni más ni menos que la extensión a novela de uno de los episodios de la obra anterior a &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Bolaño, &lt;i&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ramirez Hoffman, el infame&lt;/span&gt;.&lt;/i&gt; En Concepción, antes del golpe militar, un personaje inquietante deambula po&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;r los talleres literarios de la Universidad penquista, integrados mayorme&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;nte por personajes que hablaban “en argot o en jerga marxista mandrakista”. Es &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;poeta, e&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;fectivamente, pero su escritura tiene algo de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; distanciado, de ajeno, que pone nerviosos a sus interlocutores. El golpe revela su verdadera identidad: se trata del capitán de aviación Carlos Wieder, cuyo concepto del verdadero arte está demasiado lejos de los modelos convencionales. No es sólo la estela de muertes tras de sí lo que convierte a Wieder en un personaje de leyenda, sino su particular y siniestro credo estético. Su trayectoria es seguida de lejos por el narrador, tanto en Chile como en el exilio, con la fascinación y el terror que despiertan los personajes de múltiples caras y una sola idea.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left; font-family: trebuchet ms;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La estructura no es, obviamente, convencional, pero su novedad pasa casi inadvertida al ritmo de una trama que no otorga respiro al lector. Espacios, texturas y personajes de rara originalidad dan cuerpo a una obra notable por su capacidad de remecer las convenciones –literarias y sociales– vigentes en el país.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left; font-family: trebuchet ms;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Una escri&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;tura tan poderosamente original y reveladora merece mucho más difusión de la que ha tenido. Aunque, como suele ocurrir en el caso de los que realmente valen, la recomendación “boca a boca” ha significado que los libros de Bolaño desaparezcan con rapidez de las vitrinas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left; font-weight: bold;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Llamadas telefónicas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Slv3XSWJBOI/AAAAAAAAAXI/awO6_sSemRw/s1600-h/Llamadas.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 258px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Slv3XSWJBOI/AAAAAAAAAXI/awO6_sSemRw/s400/Llamadas.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5358148161121092834" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Por Roberto Bola&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;ño. Anagrama, Barcelona, 1997. 205 páginas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Caras, 23 de enero de 1998&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left; font-family: trebuchet ms;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La aparición de Bolaño en nuestro medio literario, aún cuando ya había publicado cinco libros de poes&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;ía y tres de narrativa, se produjo bruscamente con la distribución de sus dos siguientes obras, &lt;i&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Historia de la Literatura nazi en América&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Estrella distante&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;, ambas de 1996. Con la mayor parte de su trayectoria realizada en España y sumamente reacio a dar entrevistas, el autor de &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;Llamadas telefónicas&lt;/i&gt; mantiene abierta una curiosidad que sólo puede satisfacerse mediante la lectura de sus libros: y aquí está su estupenda colección de cu&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;entos para hacerlo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left; font-family: trebuchet ms;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El libro está estructurado en tres partes, cada una titulada como el último relato de cada sección (y a su vez, el de la primera parte el título al conjunto total). Y efectivamente, aunque de manera elástica y casi imperceptible, los relatos de cada subgrupo tiene rasgos comunes. En el primero, los personajes son escritores o tienen alguna ligazón con la literatura; en el segundo, “Asesinos”, la muerte –o la amenaza de muerte– es una presencia más leve o más poderosa, pero constante; y el último, “Vida de Anne Moore”, reúne cuatro relatos sobre mujeres. Pero más allá de esta división, el libro denota una sorprendente continuidad y coherencia en el estilo al que Bolaño comienza a acostu&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;mbrarnos: historias de personajes que están en el margen, en algún margen, en el borde de la desesperación, de la sicosis, del desarraigo; historias que se construyen, sin embargo, en el tono casi monocorde de lo más cotidiano y vulgar de cualquier existencia. Paralelamente, Bolaño asume plenamente el juego de la cita, de la parodia, de la literatura dentro de la literatura, multiplicando las referencias sin que ello se haga sentir en la lectura. De hecho, en lo que también parece ser su marca de fábrica, remitir a su propia obra, uno da los mejores relatos del libro -“Joanna Silvestri”– es la ampliación de un fugaz episodio de &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;Estrella distante&lt;/i&gt;. Hay que señalar, también, que Bolaño se muestra aquí como un maestro en los finales abiertos, cuestión siempre difícil de resolver en las narraciones cortas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: trebuchet ms;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: trebuchet ms;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left; font-family: trebuchet ms;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El denso mundo narrativo de Bolaño recorre lugares de muy diversa geografía; España, en muchos cuentos, pro también México, Rusia, Estados Unidos, Chile. Las referencias políticas y sociales están aquí asumidas como parte de la realidad, y no como un factor desencadenante de la trama, lo que multiplica la eficacia narra&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;tiva de esta propuesta. En síntesis, Bolaño confirma aquí todas sus virtudes que lo señalan inequívocamente como el escritor más promisorio de su generación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left; font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La pista de hielo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;u&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="text-decoration: none;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Slv2CEQZ6BI/AAAAAAAAAXA/00A0EwrOc5w/s1600-h/pista+hielo.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 256px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Slv2CEQZ6BI/AAAAAAAAAXA/00A0EwrOc5w/s400/pista+hielo.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5358146697050056722" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: trebuchet ms;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Por Roberto Bolaño. Planeta, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Santiago,1998. 188 páginas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Caras, 11 de diciembre de 1998&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: trebuchet ms;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El escritor chileno Roberto Bolaño vino al país, tras más de 20 años de ausencia, al lanzamiento de esta novela, publicada previamente y en edición limitada en 1993 como ganadora del Premio de Narrativa Ciudad Alcalá de Henares. En consecuencia, este libro es anterior a las obras que lo abrieron una gran ventana en el ámbito literario hispanoamericano, &lt;i&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La literatura nazi en América&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Estrella distante&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Llamadas telefónicas&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;. No por ello, sin embargo, se trata de una obra menor u olvidable; al contra&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;rio, revela, una vez más, la extrema ductilidad de estilo de Bolaño y marca también algunos de los temas que no cesa de invocar en el conjunto de la narrativa más interesante que ha producido un escritor de esta generación.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: trebuchet ms;"&gt;   &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;La pista de hielo&lt;/span&gt; se sitúa en el balneario de Z, en la costa mediterránea catalana, un pueblo que vive su esplendor en los meses de verano y languidece en calma durante el invierno. Tres narradores alternan sus voces: un chileno poeta y escritor, Remo Morán, responsable de un texto delirante, “San Bernardo” –resumido en uno de los capítulos-, protagonizado por un santo, un perro o un hombre que responde al nombre de Bernardo. Pero Morán vive de tiendas de bisutería, hoteles, bares y campings, alejado por completo de la escritura. El segundo narrador es un poeta mexicano, lejano amigo de Morán, que asume un trabajo como guarda del camping de este último. El tercero es Enric Rosquelles, funcionario del municipio, un gordo con una alta opinión de sí mismo. Circulan además por sus páginas una bella patinadora, una joven vagabunda que suele portar un enorme cuchillo, una revenida cantante de ópera que vive de la caridad, un misterioso &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;mendigo que responde al apodo de El Recluta, y una pequeña galería de personajes que completa el reparto de una trama cuyo rumbo se encamina, inequívoco, a la tragedia, pero con un lenguaje, una distancia y una saludable dosis de humor negro que evitan toda tentación de exagerado dramatismo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La trama es simple, con contrapuestas historias de amor, con una estafa de por medio y un solitario caserón, el palacio Benvingut, en donde se concentran los hilos del relato. &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;La pista de hielo&lt;/i&gt; podría leerse como una historia policial, puesto que hay un crimen de por medio; pero basta conocer un poco la narrativa de Bolaño para advertir, de entrada, que lo que importa es otra cosa, no el cuchillo o el asesinato, sino la vida marginal y castigada de la mayoría de los personajes, cuya búsqueda errabunda parece limitarse a encontrar un lugar en donde apenas sobrevivir. Parece: porque la historia, aun con esos ingredientes y personajes, abre paso a otras realidades, a otros encuentros, a aquello que el lector atento sabrá descubrir y apreciar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;L&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;os&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt; detectives salvajes&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;&lt;/w:view&gt;&lt;w:punctuationkerning&gt;&lt;w:validateagainstschemas&gt;&lt;w:compatibility&gt;&lt;w:breakwrappedtables&gt;&lt;w:snaptogridincell&gt;&lt;w:wraptextwithpunct&gt;&lt;w:useasianbreakrules&gt;&lt;w:browserlevel&gt;&lt;/w:browserlevel&gt; &lt;/w:useasianbreakrules&gt;&lt;/w:wraptextwithpunct&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  text-autospace:none;  font-size:14.0pt;  font-family:Arial;  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:ES;} @page Section1  {size:612.0pt 792.0pt;  margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;  mso-header-margin:36.0pt;  mso-footer-margin:36.0pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt;&lt;/style&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Slv1C3w8TDI/AAAAAAAAAW4/T_xpmdWcbVQ/s1600-h/detectives.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 257px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Slv1C3w8TDI/AAAAAAAAAW4/T_xpmdWcbVQ/s400/detectives.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5358145611365108786" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Por Roberto Bolaño. Anagrama, Barcelona, 1998, 616 páginas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/w:snaptogridincell&gt;&lt;/w:breakwrappedtables&gt;&lt;/w:compatibility&gt;&lt;/w:validateagainstschemas&gt;&lt;/w:punctuationkerning&gt;&lt;/w:worddocument&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: trebuchet ms;"&gt;   &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Caras, 22 de enero de 1999&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;un ri&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;tmo vertiginoso, Roberto Bolaño ha ido construyendo la obra más significativa y poderosa de la narrativa chilena de las últimas décadas. Tras la edición en Chile de la&lt;i&gt; &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Pista de Hielo&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;, u&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;na de sus primeras obras, vino pronto desde España su más reciente y más ambiciosa obra, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;i style="font-weight: bold;"&gt;Los detectives salvajes&lt;/i&gt;, de una extensión correspondiente con el espíritu que anima sus páginas. Abarcadora y total, pone en movimiento temas ya característicos de la narrativa de Bolaño: el&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; exilio de su más amplia acepción, o, más bien, el desarraigo como una caracte&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;rística de los tiempos; la vida de los escritores y el sentido (o sin sentido) de escribir; la instalación del azar como un poderoso motor &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;de la narración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i style="font-weight: bold;"&gt;Los detectives salvajes&lt;/i&gt; abre con el extenso diario de un poeta mexicano, Juan García Madero, en 1976, que narra su encuentro con los poetas real visceralistas y sus dos líderes, el chileno Arturo Belano (alter ego del autor) y el mexicano Ulises Lima. Concluye el diario cuando ellos tres y Lupe, una prostituta mexicana perseguida por su patrón, huyen hacia Sonora, con la tarea de descubrir las huellas de Cesárea Tinajero, poetisa fundadora de un movimiento que antecede y prefigura la estética real visceralista. En este punto, la novela abre paso a su sección más extensa, entregada a una multiplicidad de voces que narran sus encuentros a veces sumamente laterales con Belano y Lima, que se prolonga hasta 1996; y, finalmente, retoma el relato García Madero, con lo que ocurrió después de su partida hacia Sonora.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: trebuchet ms;"&gt;   &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Tal vez uno de los rasgos más notables de esta novela es el doble juego entre la investigación de Belano y Lima tras las huellas de Cesárea Tinajero y la investigación, por así decirlo, del narrador tras las huellas de Belano y Lima. Los personajes de la novela son los testigos de esta búsqueda. Cada uno en escenarios tan diversos como Barcelona y Tel Aviv, París y Viena, Nigeria y Nicaragua aporta una pieza al puzzle, aunque en muchos momentos sus historias alcanzan un perfecto nivel de autonomía, relatos dentro del relato, cuentos que podrían leerse en forma independiente, pero que son, en realidad, parte de una novela extraordinaria en la que Bolaño despliega sus recursos narrativos y su desencantada visión del mundo. Con un rigor asombroso, el autor somete a juicio a toda la literatura latinoamericana del siglo y a buena parte de la historia, siempre en nombre del empeño de sus personajes protagónicos por descubrir las huellas secretas que pueden revelar el sentido de la poesía y de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se equivocan ni exageran los críticos que comparan esta novela con Rayuela y otras obras fundacionales del boom de los sesenta. Bolaño ha elaborado una propuesta compleja y múltiple, que, nuevamente, reinventa el arte de escribir novelas y remece el sentido de la escritura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left; font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Amuleto&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/SlvuzpSp_2I/AAAAAAAAAWw/-iCFJGSfnNs/s1600-h/Amuleto.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 253px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/SlvuzpSp_2I/AAAAAAAAAWw/-iCFJGSfnNs/s400/Amuleto.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5358138752712179554" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: trebuchet ms;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;u&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="text-decoration: none;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Por Roberto Bolaño. Anagrama, Barcelona, 1999. 154 páginas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Caras, 21 de julio de 1999&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: trebuchet ms;"&gt;   &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En esta columna se habló de &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;Los Detectives Salvajes&lt;/i&gt; como la gran novela del desarraigo latinoamericano, que exploró tres décadas de la convulsa historia (literaria y política) de este continente. Uno de los muchos episodios de este vasto frasco cuenta la historia de una poetisa uruguaya que permaneció quince días encerrada en el baño de la Facultad de Filosofía de la Universidad Autónoma de México en 1966, cuando el ejército y los granaderos violaron la autonomía universitaria y detuvieron o expulsaron a todos los habituales ocupantes del campus, excepto a Auxilio Lacouture. Es este episodio el que Roberto Bolaño, conforme a un procedimiento ya habitual en su narrativa, extiende a novela. Novela breve y menor, según indicó el autor en una entrevista reciente, porque está escrita en primera persona, y las grandes obras, según él se escriben en tercera persona. Independientemente de la validez de esta provocativa afirmación, lo cierto es que &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;Amuleto&lt;/i&gt; no “pesa” lo mismo que la anterior, sin por ello dejar de ser una estupenda novela.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: trebuchet ms;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;¿Por qué Auxilio Lacouture y sus quince días encerrada en el baño? ¿Por qué este episodio, entre tantos otros que dan para entender el riquísimo mundo narrativo del autor, es el que quedó como deuda pendiente dentro de &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;Los Detectives Salvajes&lt;/i&gt;? Se debe, probablemente, al carácter emblemático que los hechos de 1968 (la toma de la Universidad y la matanza de la Plaza de Tlatelolco) tienen para la década de los sesenta. Y se da aquí una curiosa paradoja: &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;Amuleto&lt;/i&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; &lt;/span&gt;es una de las novelas más políticas del autor y, sin embargo, es también la que más se deja llevar por el ritmo poderoso del sueño y el delirio de la poetisa encerrada en el baño, que revive e inventa sin transición escenas o historias en donde se pierde completamente la distinción entre la historia y la fantasía. Sucesivos fantasmas asoman en la conciencia errante de Auxilio y el hilo de la narración oscila y vuelve permanentemente a la luna que recorre las baldosas, mientras ella, con su boca privada de dientes, se tapa pudorosamente la boca cuando enfrenta a sus personajes, a sus recuerdos, a sus fantasías, a los seres evocados por su delirio. Entonces va tomando forma un oblicuo (y no por ello menos eficaz) homenaje a quienes lucharon por cambiar el mundo en esos años. Un antiguo mito griego se enlaza con los vaivenes de la política latinoamericana y los frustrados intentos revolucionarios, dos tragedias en una y gran fuerza y sentido para dotar a &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;Amuleto&lt;/i&gt;, pese a su carácter menor, de un papel central en la narrativa de Roberto Bolaño.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;Monsieur Pain&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;&lt;/w:view&gt;&lt;w:punctuationkerning&gt;&lt;w:validateagainstschemas&gt;&lt;w:compatibility&gt;&lt;w:breakwrappedtables&gt;&lt;w:snaptogridincell&gt;&lt;w:wraptextwithpunct&gt;&lt;w:useasianbreakrules&gt;&lt;w:browserlevel&gt;&lt;/w:browserlevel&gt; &lt;/w:useasianbreakrules&gt;&lt;/w:wraptextwithpunct&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  text-autospace:none;  font-size:14.0pt;  font-family:Arial;  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:ES;} @page Section1  {size:612.0pt 792.0pt;  margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;  mso-header-margin:36.0pt;  mso-footer-margin:36.0pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt;&lt;/style&gt;&lt;b&gt;&lt;u&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/w:snaptogridincell&gt;&lt;/w:breakwrappedtables&gt;&lt;/w:compatibility&gt;&lt;/w:validateagainstschemas&gt;&lt;/w:punctuationkerning&gt;&lt;/w:worddocument&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/SlvtR1CCBDI/AAAAAAAAAWo/r5Tp3LiHZPA/s1600-h/Monsieur+Pain.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 252px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/SlvtR1CCBDI/AAAAAAAAAWo/r5Tp3LiHZPA/s400/Monsieur+Pain.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5358137072236495922" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: trebuchet ms;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Por Roberto Bolaño. Anagrama, Barcelona, 1999, 171 páginas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: trebuchet ms;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Caras, 7 de enero de 2000&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escrita a comienzos de la pasada década, esta novela de Bolaño (publicada originalmente con el título de &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;La Senda de los elefantes&lt;/i&gt;) pertenece al grupo de obras que el autor señala como “dinosaurios” dentro de su trayectoria de escritura, al igual que &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;Consejos de un discípulo de Joyce a un fanático de Morrison&lt;/i&gt;, escrita junto a Antonio García-Porta, y &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;La Pista de Hielo&lt;/i&gt;, reeditada por Planeta en Chile. Y si bien ésta última ya puede asimilarse, aunque sea lateralmente, al ciclo narrativo que gira en torno a &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;Los detectives salvajes&lt;/i&gt;, las dos primeras responden a otras obsesiones y rumbos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Consejos&lt;/span&gt;…es una obra sumamente curiosa, que funde reflexiones literarias con las andanzas de una pareja de jóvenes sicópatas asesinos de Barcelona, muchos años antes de que el cine de Hollywood popularizara el tópico. &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;Monsieur Pain&lt;/i&gt;, con el mérito de ser la primera novela, enteramente escrita por Bolaño, contribuye en varios sentidos a afirmar la cronología y el recorrido del autor. Partamos por lo más circunstancial: la novela ganó dos premios y fue editada, lo que está narrado en uno de los cuentos de &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;Llamadas telefónicas&lt;/i&gt;. Estos premios, según la nota escrita por Bolaño para esta edición, son los más importantes que ha recibido, “premios búfalo que un piel roja tenía que salir a cazar pues en ello le iba la vida”. El escritor a la intemperie, en el descampado, tuvo finalmente la recompensa por sus desvelos, lo que no disminuye en nada su reconocimiento por los primeros trofeos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un sentido muy diferente,&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;i style="font-weight: bold;"&gt;Monsieur Pain&lt;/i&gt; revela a un Bolaño ya dueño de su talento narrativo, pero con un tono distinto y algo rígido todavía en el desarrollo de la historia, aunque ésta, desde luego, ya evidencia algunas de sus obsesiones y temáticas. Por de pronto, la relación con los libros y la literatura; el argumento circunda y rodea al poeta César Vallejo, agonizante en un hospital parisino, y los textos sobre el mesmerismo o curación por la hipnosis son abundantemente citados. El epígrafe cita a quien más contribuyó a divulgar esa teoría, Edgar Allan Poe, con su relato &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;Revelaciones mesméricas&lt;/i&gt;. Pero sólo lo rodea, puesto que la historia cuenta de una oscura conspiración que tiene en su centro al poeta y al mesmerista Pain, llamado a última hora para tratar de sanar al enfermo. En sus intentos por acceder a Vallejo, Pain va encontrando personajes siniestros de ocultas motivaciones y conoce la existencia un París sepulcral y siniestro muy distinto del habitual. Y, como suele ocurrir con Bolaño, nada es simple y todo giro de la novela, por inexplicable que parezca, tiene un sentido oculto. Así, una conspiración conduce a otra, a acontecimientos ya lejanos en el tiempo. Esas verdades acechan a un tranquilo, tímido y algo timorato Pierre Pain, que a sus cuarenta y tantos años sólo ha descubierto formas calmadas de resistir la angustia, y sólo terminan de ensamblarse en el &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;Epílogo de voces: la senda de los elefantes&lt;/i&gt; que cierra el libro con datos biográficos (o datos simplemente) sobre algunos de los personajes del libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En suma, una novela con algo más que valor arqueológico, que muestra un narrador fuera de su círculo habitual con personajes distintos y en otro entorno, que trae ecos de lecturas y preocupaciones probablemente ya superadas o, mejor dicho, trabajadas y transformadas en las obras posteriores que han merecido el justo reconocimiento de la crítica y los lectores.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-1454072366509656433?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/1454072366509656433/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=1454072366509656433' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/1454072366509656433'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/1454072366509656433'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2009/07/mis-primeras-resenas-de-libros-de.html' title='Mis primeras reseñas de libros de Roberto Bolaño'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Slv4cf1iDqI/AAAAAAAAAXQ/0jDLUzlX9Os/s72-c/estrella.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-8429049809805052550</id><published>2009-07-01T09:10:00.000-04:00</published><updated>2009-07-01T09:24:54.751-04:00</updated><title type='text'>Vila-Matas: un punto sin retorno. Una lectura de hace diez años</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/SkqzFO9CzVI/AAAAAAAAAWg/8ZQmo4GiW6g/s1600-h/Vila+Diagonal.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 400px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/SkqzFO9CzVI/AAAAAAAAAWg/8ZQmo4GiW6g/s400/Vila+Diagonal.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5353288009578106194" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Publiqué este artículo en el número 10 del suplemento "Diagonal", del desaparecido diario &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Metropolitano&lt;/span&gt;, el domingo 25 de julio de 1999. Vila-Matas vino a Chile pocos meses después y sus paseos por Tunquén y la celebración del Año Nuevo en el hotel Brighton de Valparaíso alimentaron la escritura de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Mal de Montano&lt;/span&gt;, su siguiente novela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face  {font-family:"Trebuchet MS";  panose-1:2 11 6 3 2 2 2 2 2 4;  mso-font-charset:0;  mso-generic-font-family:swiss;  mso-font-pitch:variable;  mso-font-signature:647 0 0 0 159 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Trebuchet MS";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";  mso-bidi-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:595.3pt 841.9pt;  margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;  mso-header-margin:35.4pt;  mso-footer-margin:35.4pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:#0400;  mso-fareast-language:#0400;  mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La narrativa de Vila-Matas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Un punto sin retorno&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Vila-Matas es, más que catalán, rigurosamente barcelonés. Desde esas coordenadas ha nacido y crecido una de las narrativas más desafiantes del nuevo auge de la narrativa española. Las contratapas de los libros de Vila-Matas suelen com­placerse en señalar que se trata de un escritor de culto, con seguidores entu­siastas e incondicionales en todos los puntos del planeta, un culto que se comparte y se difunde como un secreto que a nadie le interesa guardar para sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su proyecto narrativo reconoce íco­nos claros: &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Borges &lt;/span&gt;por un lado, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Perec&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Calvino &lt;/span&gt;y todo el &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Oulipo &lt;/span&gt;por otro, más una selección de clásicos como el &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Melville &lt;/span&gt;tardío, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Sterne&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Conrad&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Bioy&lt;/span&gt; &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Casares &lt;/span&gt;y otros. La línea es clara, la lite­ratura como un juego de doble fondo, el juego como contraparte de la escritura. Cuando relata sus inicios como periodis­ta en la mítica revista &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Fotogramas&lt;/span&gt;, cuenta que escribió, con total desparpajo, un artículo sobre &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Nabokov &lt;/span&gt;sin haber leído una sola línea del escritor. En su colección de artículos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El viajero más lento&lt;/span&gt;, recoge una entrevista a &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Brando &lt;/span&gt;inventada de principio a fin simplemen­te porque no pudo traducir del inglés el texto que le había llegado. Publicada en octubre de 1970, diez años después Vila­-Matas descubrió públicamente el fraude, sin el menor remordimiento, por supuesto. Es que todo el mecanismo de su narrativa reposa sobre los dobles y triples niveles de lo que suele llamarse realidad, a través de obras que derechamente rompen con el formato de la novela, o lo subvierten desde otros códigos en un molde sólo aparentemente conven­cional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el prólogo a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Historia abreviada de la lite­ratura portátil&lt;/span&gt;, Vila-Matas describe a los escritores que forman parte de la “conspiración shandy”, selecto grupo de pintores, filósofos y escritores como &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Walter Benjamin&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Marcel Duchamp&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Georgia O'Keefe&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Federico García Lorca&lt;/span&gt;, el satanista &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Aleister Crowley&lt;/span&gt; y muchos otros: “Escritores turcos de tanto tabaco y café que consumían, héroes de esa batalla perdida que es la vida, amantes de la escritura cuando ésta se convierte en la experiencia más divertida y también más radical”. Estas palabras bien pueden aplicarse al autor, especialmente lo referido a la radicalidad del proyecto de escritura y de lo que significa, para Vila-Matas, optar por la literatura. También en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El viajero más lento&lt;/span&gt; reco­ge una presentación de su libro &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Suicidios ejempla­res&lt;/span&gt;: "Nunca sabe uno bien dónde se mete. La lite­ratura, al exigirle al escritor la máxima ambición, es el lío más monumental que conozco. Porque desde el primer momento uno ha de compararse con los mejores". De ahí, de esa tensión creativa que demanda la máxima exigencia, Vila-Matas formula, quizá sin quererlo, quizá con toda la deli­beración posible, su poética: “Me satisface que en definitiva se haya puesto en pie por fin mi más antiguo proyecto literario: el de exponerme siem­pre a la hora de escribir, tal como proponía &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Michel Leiris&lt;/span&gt; cuando hablaba de ese continuo estar expuesto a sí mismo mientras el asta pasa por donde existe el acero del dolor: ‘introducir por lo menos la sombra de un cuerno de toro en una obra literaria’”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque, a pesar de lo dicho sobre las relaciones de Vila-Matas con los grandes lúdicos de la litera­tura universal, su narrativa, tras la apariencia de liviandad, tras su calidad de portátil, como diría un shandy, es tremendamente seria. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Suicidios ejem­plares&lt;/span&gt; suena como una trivialización de un tema generalmente considerado en sordina o en la cró­nica policial. Pues bien, Vila-Matas lo explora hasta sus últimas consecuencias y, si no llegó a sui­cidarse él mismo, es porque el libro no es perfecto: “Y es que, como decía &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Faulkner&lt;/span&gt;, si un escritor rea­lizara la obra perfecta, sólo le quedaría el suicidio”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vila-Matas es un escritor prolífico. Y no es per­fecto, claro, lo que lo mantiene en el mundo de los vivos (y a propósito de vivos y muertos y de cielos e infiernos, en otro artículo notable por su humor el autor revela el anagrama diabólico de su nombre: E. Vila-Matas, leído al revés, es &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Satam Alive&lt;/span&gt;). Entre sus obras destacan la citada &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Historia abreviada de la literatura portátil&lt;/span&gt;, un juego literario de exce­lente ley que borra todas las fronteras entre la crónica y la invención, entre el libro verdadero y la cita imaginaria, entre los personajes reales y las historias que los convirtieron en mitos. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Suicidios ejemplares&lt;/span&gt; e &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hijos sin hijos&lt;/span&gt; conforman un díptico de extraña naturaleza: si en el primero es el tema el que da unidad a un conjunto de relatos, en el segundo el procedimiento es, aparentemente, el mismo, pero con la sorpresa adicional de que una ligazón argumental los recorre de punta a cabo. En sus novelas más recientes, que a estas alturas deberían ser llamadas “novelas-novelas”, Vila-Matas toma el molde convencional y lo rompe desde dentro, desde asuntos cotidianos que lenta y casi imperceptiblemente se van transformando en historias extraordinarias que nunca dejan de sorprender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Extraña forma de vida&lt;/span&gt;, de 1997, gira formalmente en torno a la redac­ción de una conferencia literaria. En los dilemas de quien la escribe, un frus­trado novelista que habitualmente repi­te la misma cantinela y cuyo mayor motivo de trastornos es que está ena­morado de dos hermanas y no puede resolver con cuál de las dos quedarse, y en los recorridos temáticos del posible texto, Vila-Matas aventura toda una teoría acerca del mirón (vale decir, acerca del novelista) y teje una diverti­dísima historia sobre los celos y las veleidades del amor. Y si en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Lejos de Veracruz&lt;/span&gt;, de 1995, el protagonista sentía que a sus 27 años ya habían terminado sus posibilidades de vida y a partir de ese agotamiento se teje la ficción, en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El viaje vertical&lt;/span&gt;, de 1999, Federico Mayol, Mayol para sus amigos, jubilado y con sus bodas de oro ya bien celebradas, es arrojado bruscamente a la intemperie de la vida de separado y se asoma al descubrimiento de una nueva posibilidad de empezar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta última novela ha terminado de asentar el reconocimiento de la crítica y del público hacia la obra de Vila-Matas. El pie forzado de un anciano con toda su vida a la espalda que inicia un viaje de iniciación al estilo más clásico de la narrativa ale­mana del siglo pasado, es resuelto de manera notable, con esa suerte de marca de fábrica que brinda la mezcla de la liviandad, el humor y la ironía (cuando no el sarcasmo) con los temas obsesivos de la muerte, el agotamiento y el fin del amor. Mayol, un personaje común y corriente, un hombre hecho a pulso y sin mayor espacio para las sutilezas y menos para los refinamientos de la cultura, descubre para sí mismo y para el lector que siempre hay otros destinos posibles, y que todo encuentro, por tardío que sea y con el objeto que sea (en su caso, el ámbito de la cultura), puede dar un giro a la historia, tal vez ese giro que todos esperamos que se dé alguna vez en la vida, el giro hacia una vida más vida, aunque sea en el umbral de la muerte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-8429049809805052550?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/8429049809805052550/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=8429049809805052550' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/8429049809805052550'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/8429049809805052550'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2009/07/vila-matas-un-punto-sin-retorno-una.html' title='Vila-Matas: un punto sin retorno. Una lectura de hace diez años'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/SkqzFO9CzVI/AAAAAAAAAWg/8ZQmo4GiW6g/s72-c/Vila+Diagonal.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-1497353977600706658</id><published>2009-06-28T20:33:00.005-04:00</published><updated>2009-06-28T21:01:34.151-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='narrativa latinoamericana'/><title type='text'>El Diccionario de Autores Latinoamericanos de César Aira</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/SkgN97PVAXI/AAAAAAAAAWQ/PQqJ4rFr0xk/s1600-h/Diccionario+Aira.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 219px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/SkgN97PVAXI/AAAAAAAAAWQ/PQqJ4rFr0xk/s320/Diccionario+Aira.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5352543514654998898" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Artículo publicado en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Caras&lt;/span&gt; en marzo de 2001. Sin vacilar vuelvo a recomentar este libro, un utilísimo manual de consulta que conviene tener cerca (aunque parece estar agotado incluso en las librerías argentinas que revisé ahora). El "perspicaz crítico español" mencionado es &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ignacio Echevarría&lt;/span&gt;; no sé por qué no lo puse así en su momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face  {font-family:"Trebuchet MS";  panose-1:2 11 6 3 2 2 2 2 2 4;  mso-font-charset:0;  mso-generic-font-family:swiss;  mso-font-pitch:variable;  mso-font-signature:647 0 0 0 159 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  text-autospace:none;  font-size:14.0pt;  font-family:Arial;  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:ES;} h1  {mso-style-next:Normal;  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  page-break-after:avoid;  mso-outline-level:1;  text-autospace:none;  font-size:14.0pt;  font-family:Arial;  mso-font-kerning:0pt;  mso-ansi-language:ES;} @page Section1  {size:612.0pt 792.0pt;  margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;  mso-header-margin:36.0pt;  mso-footer-margin:36.0pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;   El Quién es Quién de César Aira&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vino a Chile a presentar, en la Feria del Libro, su &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Diccionario de autores latinoamericanos&lt;/span&gt;, una obra monumental, más notable por su mirada crítica que por su erudición, por su comentario descolocador que por sus no siempre correctas bibliografías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El secreto mejor guardado de la literatura argentina”, dijo, respecto de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%A9sar_Aira"&gt;César Aira&lt;/a&gt;, un perspicaz crítico español. Perspicaz porque lo dijo hace ya años, cuando el infatigable escritor nacido en Coronel Pringles, un punto en medio de la vasta extensión de la pampa, publicaba, sin el menor eco entre la crítica o el público, una o dos novelas por año en editoriales pequeñas y desconocidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, César Aira sigue siendo un escritor extravagante y minoritario, pero, al menos, ha salido del anonimato. Su reciente visita a Chile, a la Feria del Libro, tuvo como razón de ser la presentación de su &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Diccionario de autores latinoamericanos&lt;/span&gt;, editado conjuntamente por Emecé y Ada Korn Editora (esta última, una de las primeras en confiar en la extraña y sugestiva propuesta narrativa de Aira, y responsable de la primera edición de este texto, en 1985), un grueso volumen que sube de las 600 páginas y que cubre, nada más y nada menos, cinco siglos de literatura latinoamericana (es decir, Brasil queda incluido), con otra salvedad: el autor decidió no incluir a “autores surgidos en los últimos veinte años”, contados, naturalmente, a partir de la primera edición del libro. Con la fecha de 1965 se cierra, entonces, el límite cronológico de un diccionario que lo es, dice Aira, “sólo por estar ordenado alfabéticamente”, y que se dirige, más que a los eruditos, al lector, y dentro de esta especie, “a los buscadores de tesoros ocultos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que decir, en todo caso, que el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Diccionario de autores latinoamericanos&lt;/span&gt; es un tesoro en sí, no sólo por su carácter de guía hacia obras o autores perdidos en el tiempo o la geografía, sino también por su aproximación irónica y carente de prejuicios hacia el conjunto de la narrativa latinoamericana. No hay vacas sagradas, dice Aira, aunque, ojo, tampoco es parco para reconocer méritos donde los hay. Ambas cosas quedan claras con una mirada –necesariamente azarosa, al menos en la elección de las citas- a los 122 autores chilenos incluidos en el volumen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la obra de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;María Luisa Bombal&lt;/span&gt; dice que es “algo lánguida y con pronunciadas caídas a la cursilería”; en cambio, Aira sostiene que &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Joaquín Edwards Bello&lt;/span&gt; es “uno de los grandes novelistas chilenos, quizá el mejor entre &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Blest Gana&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Manuel Rojas&lt;/span&gt;”, y no escatima elogios a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El roto&lt;/span&gt;: “magistral”, “perfecta novela naturalista, sin lastres”.  &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;José Donoso&lt;/span&gt; queda, como se ve, fuera del trío mayor, y su obra no desencadena el entusiasmo de Aira, que se explaya brevemente sobre “sus dos grandes novelas, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El obsceno pájaro de la noche&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Casa de campo&lt;/span&gt;, respectivamente feísta y preciosista”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si vamos a los poetas, el extenso apartado dedicado a &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Neruda &lt;/span&gt;no contiene ni un solo juicio de valor sobre su obra; de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Nicanor Parra&lt;/span&gt;, en tanto, Aira dice poco –por ejemplo, que su poesía ha sido tan influyente como la de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Neruda&lt;/span&gt; en su momento, “pero mucho más inimitable”, y que su genio poético le da “una irradiación peculiar, única”, lo que hace que “tomarlo por maestro puede ser peligroso”. Con &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Gabriela Mistra&lt;/span&gt;l es mucho más expresivo: “hay en ella un horror al lugar común, del que huye corrigiendo cada verso hasta darle esa desarticulación de collage sonoro que caracteriza su prosodia, y la hace tan hermosa”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero mucho más revelador es Aira cuando escribe sobre perfectos desconocidos. Una obra como la que escribió no puede prescindir de los autores consagrados, pero puede jugar ampliamente con el número de los que restan. Allí Aira no sólo da rienda suelta a a su erudición, sino también a su humor oblicuo y su afición por el detalle insólito. Veamos: &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Enrique Bunster&lt;/span&gt; es un “autor de curiosa especialización: la Polinesia, sobre la que Chile mantiene un remoto reclamo territorial”. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;José Antonio Soffia&lt;/span&gt; “representa la poesía seria, patriótica y consoladora”. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ventura Marín&lt;/span&gt;, tras publicar dos libros de filosofía, enloqueció, y entre 1839 y 1860 estuvo internado en conventos. Luego mejoró y se dedicó a escribir extensos poemas narrativos, entre los que destaca &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Vitis mística o instrucción sumaria sobre las principales jornadas del camino de la perfección&lt;/span&gt;. Y suma y sigue: un tesoro inagotable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El boom en el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Diccionario&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fiel a su aversión a la hipocresía, Aira no titubea para decir que el primer y el último libro de cuentos de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Julio Cortázar&lt;/span&gt;, escritos con 30 años de diferencia, son intercambiables, aunque mucho mejor es el primero. De &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Sábato&lt;/span&gt; tiene una pésima opinión: “sobre su robusto sentido común, sobre sus ideas convencionales y políticamente correctas, era imposible ajustar pretensiones de escritor maldito o endemoniado, o tan siquiera angustiado”. Y si &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Carlos Fuentes&lt;/span&gt; recibe un tratamiento neutro, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Vargas Llosa&lt;/span&gt; es puesto en su lugar con una certera afirmación: una vez recompuesto el puzzle que suele armar con varios relatos paralelos, “la narrativa de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Vargas Llosa&lt;/span&gt; es estrictamente realista”. Y, definitivamente, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Gabriel García Márquez&lt;/span&gt; no es del gusto de Aira: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La hojarasca&lt;/span&gt; es un “ejercicio faulkneriano algo endeble”; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Mala Hora&lt;/span&gt;, “una crónica pueblerina a lo &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Faulkner&lt;/span&gt;, pero escrita en el estilo de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Hemingway&lt;/span&gt;”; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cien años de soledad&lt;/span&gt;, un “colosal éxito de crítica y ventas”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-1497353977600706658?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/1497353977600706658/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=1497353977600706658' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/1497353977600706658'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/1497353977600706658'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2009/06/el-diccionario-de-autores.html' title='El Diccionario de Autores Latinoamericanos de César Aira'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/SkgN97PVAXI/AAAAAAAAAWQ/PQqJ4rFr0xk/s72-c/Diccionario+Aira.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-6758883820550953009</id><published>2009-06-25T23:02:00.010-04:00</published><updated>2009-06-26T11:30:30.931-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reseñas recuperadas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='narrativa latinoamericana'/><title type='text'>Rubem Fonseca</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/SkTnL58hqcI/AAAAAAAAAWA/qYUGt9XMYfk/s1600-h/espadas.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 144px; height: 232px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/SkTnL58hqcI/AAAAAAAAAWA/qYUGt9XMYfk/s320/espadas.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5351656448942254530" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ya escribí en este blog una nota sobre &lt;a style="font-style: italic;" href="http://lecturasylibros.blogspot.com/2008/02/el-caso-morel.html"&gt;El caso Morel&lt;/a&gt;, la primera novela que leí de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Rubem_Fonseca"&gt;Rubem Fonseca&lt;/a&gt;. Rescato ahora dos que publiqué anteriormente, una en la revista &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Caras&lt;/span&gt;, en agosto de 2001, y otra reciente, en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Sábado&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face  {font-family:"Trebuchet MS";  panose-1:2 11 6 3 2 2 2 2 2 4;  mso-font-charset:0;  mso-generic-font-family:swiss;  mso-font-pitch:variable;  mso-font-signature:647 0 0 0 159 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  text-autospace:none;  font-size:14.0pt;  font-family:Arial;  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:ES;} h1  {mso-style-next:Normal;  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  page-break-after:avoid;  mso-outline-level:1;  text-autospace:none;  font-size:14.0pt;  font-family:Arial;  mso-font-kerning:0pt;  mso-ansi-language:ES;} @page Section1  {size:612.0pt 792.0pt;  margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;  mso-header-margin:36.0pt;  mso-footer-margin:36.0pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt;   &lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;La Cofradía de los Espadas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Rubem Fonseca. Editorial Norma, Bogotá, 2001. 124 páginas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La narrativa brasileña tiene grandes nombres como los de Machado de Assis, Joao Guimaraes Rosa y el más conocido de todos, Jorge Amado, que murió hace pocos días, el 6 de agosto. Pero, lamentablemente, Amado es el prácticamente el único presente en nuestras librerías. Lo mismo ocurre con Rubem Fonseca, otro gran escritor brasileño. Hace mucho que están agotadas sus novelas &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pasado negro&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El gran arte&lt;/span&gt;, editadas por Seix Barral; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El cobrador&lt;/span&gt;, volumen de cuentos, editado por Bruguera; y por ahí quizá se puede encontrar &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Agosto&lt;/span&gt;, publicada por Norma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fonseca, que ya superó los 75 años, es abogado, especializado en derecho penal. De ahí viene, muy probablemente, lo que ha sido el sello característico de su obra, una genial reelaboración del género policial negro ambientado en su país, con las armas de la sequedad, la precisión y un inimitable estilo que pasa por encima de todo lugar común posible. Empezó a escribir tarde, a los 38 años, cuando ya había tenido la oportunidad de apreciar y palpar muy de cerca la feroz violencia que recorre los paisajes urbanos de Río de Janeiro, así como aquella derivada de las experiencias dictatoriales tan desgraciadamente frecuentes en América Latina.     Ese sello se prolonga en tres cuentos de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Cofradía de los Espadas&lt;/span&gt;, donde el lector encontrará personajes familiares en la narrativa de Fonseca: asesinos a sueldo, asesinos en serie, asesinos que lucran con los cuerpos. Demás está decir que se trata de cuentos notables, que advierten y recogen matices inesperados. En este sentido, la narrativa de Fonseca se ha enriquecido y abre paso a otras vertientes, no sólo en aquellos cuentos, sino, sobre todo, en el resto del volumen. “La fiesta”, por ejemplo, es una feroz sátira a las costumbres y las normas de la alta burguesía brasileña; “AA” es un cuento que une dos líneas, una historia de amor y un cuento cómico, en una sola trama. Lo mejor que tiene es la gradación de los efectos: lo que se inicia como una historia potencialmente siniestra, que predispone al lector a un nuevo recuento de la maldad humana, deviene en una historia amable y divertida como pocas.     El cuento que da título al volumen es breve y de un desatado humor negro. Una secreta cofradía de hombres unidos por su pasión por el ejercicio de la sexualidad descubre secretos inconfesables, pero también terribles, porque los segregan de la comunidad y los vuelve unos absolutos extraños. Y sólo dos páginas tiene el último, un breve poema que narra el encuentro de una pareja unida también por el apetito sexual: “Era un pacto de incendio,/Contra ese espacio de rutina gris entre/El nacimiento y la muerte que llaman/Vida.”     Y la narración más extensa, que ocupa alrededor de un tercio del volumen, es también la más extraña. Es una especie de obra de teatro, estructurada en torno a la clasificación de los placeres que hace Sócrates. En realidad, se trata de su refutación, porque el filósofo ubica los placeres que acompañan el conocimiento y las sensaciones en quinto lugar; pero, para Fonseca, “el deseo es inagotable”, y eso rompe la jerarquía. Pero no es una especulación filosófica, sino una historia también muy divertida y rupturista, que propone una lectura absolutamente original de la imaginería en torno a los nombres de Romeo y Julieta. Así, aunque la forma empleada hace más difícil la entrada al texto, basta muy poco para entrar en el juego de Fonseca y abandonarse al placer de la lectura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agosto de 2001, Caras&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Sábado 27 de Diciembre de 2008&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;span class="h8"&gt;Leer: &lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;El gran&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="h8"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt; arte&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdí un diente, dice Ada, la mujer del abogado conocido como Mandrake, protagonista de varias obras de Rubem Fonseca, y se pone a llorar. En realidad, lo que le ocurrió, precisamente por acompañar a Mandrake, es muchísimo más grave. “Parecía más pequeña y frágil, una vieja asustada”, piensa el abogado, antes de que ella decida abandonarlo, incapaz de lidiar con sus fantasmas.  &lt;p&gt;Todo ello es un episodio más, y menor, incluso, en la vasta trama de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El gran arte&lt;/span&gt;, la novela más extensa y ambiciosa de Fonseca. Publicada originalmente en 1983, tuvo una edición española, por Seix Barral, largamente agotada en las librerías; esta nueva edición, a cargo de una editorial chilena y con una nueva traducción (a ratos desconcertante, por la aparición de gruesos chilenismos donde uno menos lo espera), rescata con plena justicia una obra mayor de la narrativa latinoamericana del siglo XX, donde el gran fresco de la violencia que azota muchas ciudades de la región queda retratado a la perfección. La trata que soporta este retrato no sólo corresponde a la mejor tradición de la novela negra, con abogados y policías siguiendo un rastro jalonado de cadáveres; además, se sumerge en la densa trama social del Brasil, en la espesura de los privilegios, en la crueldad de las discriminacion&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/SkToUEVdF4I/AAAAAAAAAWI/1zAt_QDaHzo/s1600-h/gran+arte.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 207px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/SkToUEVdF4I/AAAAAAAAAWI/1zAt_QDaHzo/s320/gran+arte.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5351657688681748354" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;es, en la soberbia de los poderosos, en la brutal iniquidad que condena a los débiles. La primera parte, “Percor” (por “perforar y cortar”, nombre de una división de la policía especializada en el uso de armas blancas), pone en escena a los personajes. Una cinta de video perdida va marcando un rastro de sangre −incluyendo las heridas de Mandrake y de Ada−, que en algún momento se cruza con una operación de contrabando de cocaína. La segunda, “Retrato de familia” amplía la mirada hacia la historia de una prominente familia de Río de Janeiro. Dos primos, especialmente, concentran el foco del narrador. Decadencia y perversidad parecen ir de la mano en esta crónica de época. La violencia desencadenada en la primera parte no se atenúa, aunque ocurre más distanciada, en la segunda, y casi siempre bajo las reglas del “gran arte”, el arte de escoger el cuchillo adecuado y darle el uso que corresponde para lograr la mayor efectividad posible en la tarea de matar rápido. Mandrake cita a un poeta griego: “Tengo un gran arte, hiero duramente a aquellos que me hieren”. La posible metáfora del poema se torna, en esta novela, en despiadado apego a la letra. El carismático Mandrake, entre sus puros, la afición a la buena comida y sobre todo a las mujeres, un adicto al sexo que resuelve con elegancia e ironía su vocación polígama, es el hilo conductor −y narrador de buena parte del libro− de una historia amplia y revulsiva, cruel y descarnada, implacable en su retrato de la miseria humana, magistral en su desarrollo. &lt;/p&gt;  &lt;strong&gt;Tajamar Editores, Santiago, 2008. 319 páginas.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-6758883820550953009?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/6758883820550953009/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=6758883820550953009' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/6758883820550953009'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/6758883820550953009'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2009/06/rubem-fonseca.html' title='Rubem Fonseca'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/SkTnL58hqcI/AAAAAAAAAWA/qYUGt9XMYfk/s72-c/espadas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-8606667112894730072</id><published>2009-06-21T10:55:00.009-04:00</published><updated>2009-06-21T11:53:47.938-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Segunda Guerra Mundial'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='inéditos'/><title type='text'>El lenguaje y la vida cotidiana en el Tercer Reich</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Sj5Rm_oqaMI/AAAAAAAAAVo/oVSmAOoKBoQ/s1600-h/LTI.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 238px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Sj5Rm_oqaMI/AAAAAAAAAVo/oVSmAOoKBoQ/s320/LTI.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5349803137721592002" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Sigo con el rescate de textos. Escribí este artículo en 2002 y no lo publiqué en ningún medio (no porque no quisiera, claro).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El legado de un filólogo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Victor_Klemperer"&gt;Victor Klemperer&lt;/a&gt;, un judío que vivió en la Alemania nazi desde que Hitler se hizo con el poder en 1933 hasta la sangrienta caída del régimen. Un filólogo eminente y escritor compulsivo que salvó la vida gracias a su esposa aria, Eva Schemmler, y que arriesgó la de ambos al escribir día tras día, en su diario, la crónica de la vida cotidiana bajo el Tercer Reich, de la que extrajo también un penetrante estudio sobre los lenguajes totalitarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Lingua Tertii Imperii&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lengua del Tercer Imperio, del Tercer Reich, fue designada por Klemperer por su sigla latina por un probable principio de autocensura que, en realidad, de muy poco le hubiera valido si la Gestapo hubiera descubierto sus diarios. Sólo dos años después del término de la guerra publicó LTI. &lt;a href="http://www.editorialminuscula.com/frameset.html"&gt;La lengua del Tercer Reich. Apuntes de un filólogo&lt;/a&gt;, que fue editado en español por Editorial Minúscula, Barcelona, recién en 2001.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocos ejemplares de este libro ejemplar -valga la redundancia- han circulado en Chile. Lo mismo ocurre con la edición de sus diarios, editados por Galaxia Gutenberg con el título de una de las entradas, &lt;a href="http://www.galaxiagutenberg.com/Contenido/Autores/Autor.asp?Codigo=28964"&gt;Quiero dar testimonio hasta el final&lt;/a&gt;, que suman casi dos mil páginas. Ambos libros están inextricablemente ligados. LTI es una reflexión más tranquila y distanciada sobre la época, donde Klemperer abre más espacio para la teoría, aunque también el libro tiene un marcado carácter autobiográfico y testimonial. Los diarios, en cambio, son la materia prima para aquella reflexión, sin tamiz alguno, con las repeticiones e imperfecciones que es posible esperar, pero que así logran quizá transmitir con mayor eficacia el horror interminable a que se vieron sometidos los Klemperer y el puñado de judíos que vivió en Dresde durante la guerra. Son también páginas de inmensa ternura, de un inclaudicable amor por la vida y una muestra notable de rigor profesional: aún en medio de la tragedia que día a día mostraba nuevas facetas y rigores, el filólogo se empeñaba en su tarea de registrar, clasificar y describir las características del lenguaje en una sociedad totalitaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Klemperer se salvó de la muerte por estar casado con una mujer alemana, factor que le permitió seguir vivendo en su ciudad, aunque en condiciones cada vez más penosas; luego, cuando casi al final de la guerra el partido nazi ordenó la ejecución de los pocos judíos que todavía residían en territorio alemán, el bombardeo que redujo Dresde a escombros (un acto brutal por donde se le mire y totalmente innecesario a esas alturas de la guerra) permitió al matrimonio Klemperer huir de sus perseguidores e iniciar un peregrinaje que concluyó tras la derrota total del nazismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Klemperer, hasta 1933, ejercía como profesor de literatura francesa en la universidad local. No quiso abandonar el país cuando el régimen nazi ascendió al poder, tal como lo hizo, por ejemplo, su primo, el director de orquesta Otto Klemperer; como tantos judíos alemane&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Sj5SwP72qQI/AAAAAAAAAVw/lJvUQ2q_wSQ/s1600-h/diarios+1.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 196px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Sj5SwP72qQI/AAAAAAAAAVw/lJvUQ2q_wSQ/s320/diarios+1.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5349804396227504386" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;s, se sentía perfectamente integrado y para nada ajeno a la cultura del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se resistía a adentrarse en la cultura nazi. “¿Para qué leer textos nazis? ¿Para amargarme la vida más de lo que me la amargaba la situación en general?”, se preguntaba, eso sí, muy al principio, cuando la persecución era moderada, y se refugió en su trabajo, la literatura francesa del siglo XVII, hasta que le prohibieron el uso de la biblioteca. Entonces asomó como objeto de estudio la LTI, observada en la vida cotidiana, en los diarios, en las proclamas, en los discursos. Y es que, para él, el famoso dístico de Schiller, “la lengua culta que crea y piensa por ti” se llenó de un significado muy distinto del estético que habitualmente se le atribuía: “¿Y si la lengua culta se ha formado a partir de elementos tóxicos o se ha convertido en portadora de sustancias tóxicas?”. Según Klemperer, “el nazismo se introducía en la carne y en la sangre de las masas a través de palabras aisladas, de expresiones, de formas sintácticas que imponía repitiéndolas millones de veces y que eran adoptadas de forma mecánica a inconsciente”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas son las expresiones que rastrea y documenta en medio de indecibles dificultades. Hay una anécdota reveladora, tanto de su situación como del tono general del libro, que rehúye la autocompasión y muestra, incluso, humor en el relato de la desgracia:&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;“Nunca, nunca en toda mi vida, un libro me hizo retumbar tanto la cabeza como el ‘Mito del siglo XX’ de Rosenberg. No porque supusiera una lectura extraordinariamente profunda, difícil de comprender o estremecedora para el alma, sino porque Clemens me golpeó durante varios minutos la cabeza con aquel tomo. (Clemens y Weser eran los torturadores especiales de los judíos de Dresde y se los solía clasificar como el ‘pegador’ y el ‘escupidor’).&lt;br /&gt;-¿Cómo te atreves, cerdo judío, a leer un libro así? –gritó Clemens. Le parecía una profanación de la hostia. -¿Cómo osas tener una obra de la biblioteca de préstamo?”.&lt;/blockquote&gt;El libro había sido pedido por la esposa aria de Klemperer, lo que lo salvó, en esa oportunidad, del campo de concentración. A pesar de las enormes dificultades para su trabajo de campo, el filólogo persistió en la escritura de su diario y registraba el creciente predominio de la LTI en Alemania, incluidas las víctimas, los judíos, que también veían cómo su expresión cotidiana se contaminaba por ese omnipresente bombardeo de palabras y expresiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las grandes virtudes del libro es que muestra sin alardes la experiencia de judíos viviendo en territorio nazi. El texto se abre con una introducción donde se pone en el tapete el concepto de heroísmo, que, adoptado por la LTI, siguió contaminando el habla alemana hasta mucho después del fin del Tercer Reich. Conversando con estudiantes alemanes después de la guerra, Klemperer define posiciones y habla de lo que verdaderamente puede considerarse una actitud heroica bajo ese régimen, una oblicua, pero, sin embargo, explícita manera de rendir un homenaje a su esposa:&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;“Sé de un heroísmo mucho más desolado, mucho más silencioso, de un heroísmo que carecía del apoyo a la pertenencia de un ejército, a un grupo político, que carecía de cualquier esperanza en un futuro esplendor y que se encontraba en la más absoluta soledad. Me refiero a las pocas esposas arias (no fueron muchas) que se resistieron a todas las presiones para que se separaran de sus maridos judíos.”&lt;/blockquote&gt;Pero es la LTI el hilo conductor de este libro, escrito tras muchas dudas y vacilaciones sobre lo que debía hacer con el material acumulado en los diarios. Tomó la decisión de escribirlo tras el encuentro con una refugiada berlinesa que había estado un año en la cárcel y cuyo esposo, militante comunista, había pasado de la celda a un batallón de castigo.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;“¿Por qué estuvo usted en la cárcel? pregunté.&lt;br /&gt;Pues por ciertas palabras... (Había ofendido al Führer, los símbolos y las instituciones del Tercer Reich).”&lt;/blockquote&gt;Entonces decide escribir el libro, “por ciertas palabras”, por las siglas, por la puntuación, por palabras como “fanático”, a la que dedica, con pasión de filólogo, un capítulo entero. Es que la LTI no se caracteriza por su riqueza (al contrario, es de un pobreza abrumadora) ni, en general, por los nuevos vocablos; más bien desplaza el significado de las palabras y, a fuerza de repetirlas, termina por hacerlas abarcar un ancho campo semántico. Una palabra que estaba, hasta entonces, “a medio camino entre la enfermedad y el crimen” pasó a ser de uso cotidiano, a tal punto que fue progresivamente degradándose. Fanático “significaba la exacerbación de conceptos tales como ‘valiente’, ‘entregado’, ‘constante’ o, para ser más preciso, una concentración gloriosa de aquellas virtudes, y hasta el más mínimo matiz peyorativo desapareció del uso habitual de esta palabra por parte de la LTI” (aunque el mismo Hitler, en Mein Kampf, habla despreciativamente de los “fanáticos de la objetividad”, recuerda Klemperer). Se prestaba un “juramento fanático”, se realizaba una “profesión fanática de fe”, se tenía una “fe fanática” en los mil años que duraría el nazismo. Hasta que, de tanto repetir y repetir, fue necesario, anota Klemperer, que Goebbels, el gran propagandista del régimen nazi, apelara a un “superlativo más allá del superlativo”: en noviembre de 1944, escribía que la situación sólo podía salvarse “mediante un fanatismo feroz”. Como si, apunta Klemperer, “la ferocidad no fuera el estado necesario del fanático, como si pudiese existir un fanatismo dócil”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Lenguaje que crea y piensa por ti”. Esa fórmula, y la imagen del veneno ingerido en pequeñas dosis, imperceptibles pero igualmente dañinas, atraviesan todo el texto. Klemperer anota desde la extrañeza de una de sus compañeras de trabajo, aria, sumamente cordial con él (lo que era un gesto de valentía), acerca de que esté casado con una mujer aria, hasta manuales de literatura e incluso prospectos farmacéuticos, todos ellos infiltrados y envenenados por la LTI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La LTI y el antisemitismo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aunque intenta mantenerse centrado en el propósito del libro, cada cierto tiempo y no podía ser de otra manera asoma también el problema judío o, más bien, el problema del radical antisemitismo de los nazis. Klemperer es un agudo observador, un analista cuidadoso, y escribe páginas notables sobre el tema, proyectando la ideología nazi sobre el fondo del romanticismo y, más en general, de la historia de la cultura alemana. Cita, por ejemplo, la Historia de la cultura alemana, de Wilhelm Scherer, un clásico muy anterior al nazismo, donde el autor sostiene que “el exceso parece ser la maldición de nuestra evolución espiritual. Volamos muy alto y caemos mucho más bajo. Nos asemejamos a aquel germano que, tras perder todas sus propiedades jugando a los dados, se juega su propia libertad en la última tirada, la pierde y acepta ser vendido como esclavo. Tan grande es la terquedad de los germanos incluso en el mal: ellos la llaman fidelidad”. Entonces Klemperer comprendió que “existe una relación entre las bestialidades del hitlerismo y los excesos fáusticos de la literatura clásica alemana y de la filosofía idealista alemana”.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Sj5TuCCPhcI/AAAAAAAAAV4/FCP397gbUUI/s1600-h/diarios+2.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 193px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Sj5TuCCPhcI/AAAAAAAAAV4/FCP397gbUUI/s320/diarios+2.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5349805457648092610" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En el capítulo “La raíz alemana”, uno de los más extensos del libro y del cual provienen las anteriores citas, Klemperer usa todas las herramientas adquiridas en su vida académica para adentrarse profundamente en el análisis del nazismo y establece una genealogía que, para mal de los nazis, comienza en un francés, Arthur Gobineau, autor del Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas, publicado a mediados del siglo XIX. A los nazis les dolía que uno de sus archienemigos hubiera sido el primero en proclamar “la superioridad de la raza aria, el rango supremo y único de la germanidad no contaminada y la amenaza que sufre por la sangre semita, de calidad mucho peor, que penetra por doquier y que apenas puede calificarse de humana”. Casi al final de la guerra, el Instituto del Reich para la Historia de la Nueva Alemania editó La idea de la raza en el romanticismo alemán y sus fundamentos en el siglo XVIII, pero, según Klemperer, “Herman Blome, el honesto y estúpido autor, demostró justamente lo contrario de lo que quería demostrar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro de Klemperer es, además, una obra de impresionante humanidad, un relato vivo y actual, que proporciona un testimonio de primera mano sobre la vida cotidiana bajo el nazismo. Pero también es una poderosa lección para desenmascarar otras formas de infiltración de “elementos tóxicos” en el lenguaje cotidiano de hoy. Expresiones como “el eje del mal” son tan simples como reveladoras de la ideología que portan. Cuando el análisis de la sociedad suele expresarse, con aires dogmáticos, en el léxico de la economía, es fácil percibir una nueva forma de totalitarismo ideológico. Cuando, bajo la dictadura, de hablaba de “terroristas subversivos”, se producía un fenómeno similar al “superlativo más allá del superlativo” que usaba Goebbels. Tantas expresiones que, a fuerza de ser repetidas una y otra vez, ganan carta de ciudadanía y aires de verdad, cuando se trata, simplemente, de intentos masivos de adoctrinamiento, deliberados o no, pero presentes en la vida cotidiana, en nuestras lecturas, en nuestras conversaciones. Klemperer pone una voz de alerta que es bueno escuchar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-8606667112894730072?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/8606667112894730072/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=8606667112894730072' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/8606667112894730072'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/8606667112894730072'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2009/06/el-lenguaje-y-la-vida-cotidiana-en-el.html' title='El lenguaje y la vida cotidiana en el Tercer Reich'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Sj5Rm_oqaMI/AAAAAAAAAVo/oVSmAOoKBoQ/s72-c/LTI.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-3606478253562460740</id><published>2009-06-20T15:00:00.005-04:00</published><updated>2009-06-20T15:20:39.669-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reseñas recuperadas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='narrativa latinoamericana'/><title type='text'>El gaucho insufrible</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Sj0123w81LI/AAAAAAAAAVg/7enoWCIYKrM/s1600-h/Gaucho.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 205px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Sj0123w81LI/AAAAAAAAAVg/7enoWCIYKrM/s320/Gaucho.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5349491149184488626" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:14.0pt;  mso-bidi-font-size:10.0pt;  font-family:Arial;  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";  mso-bidi-font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:ES;  mso-fareast-language:ES;} @page Section1  {size:612.0pt 792.0pt;  margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;  mso-header-margin:36.0pt;  mso-footer-margin:36.0pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:#0400;  mso-fareast-language:#0400;  mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;Comienzo a recuperar reseñas antiguas sobre narrativa latinoamericana. Ésta fue publicada en la revista "El Sábado" de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;El Mercurio&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt; en noviembre de 2003.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  class="MsoNormal" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;La primera obra póstuma de Roberto Bolaño, muerto hace pocos meses a la edad de cincuenta años, tiene todo el aire de un testamento puesto que revela, con mayor claridad que nunca, la lucha del escritor con la enfermedad que lo aquejaba. De ello habla explícitamente en uno de los dos ensayos que cierran el volumen, &lt;i style=""&gt;Enfermedad + literatura = enfermedad&lt;/i&gt;, una mirada de una fiera agudeza y claridad sobre los límites de la literatura y de la vida, que, en casos como Bolaño, viene a ser lo mismo, y que resume, de manera amarga, citando un verso de Baudelaire: &lt;i style=""&gt;¡En desiertos de tedio, un oasis de horror!&lt;/i&gt; Según Bolaño, “no hay diagnóstico más lúcido para expresar la enfermedad del hombre moderno”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  class="MsoNormal" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  class="MsoNormal" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;El segundo ensayo es un feroz ajuste de cuentas con los escritores, o, mejor dicho, con las escribidoras y los escribidores, con el mercado y con el glamour que parece hoy una compañía imprescindible para el ejercicio de la literatura. Como se dijo en un reciente homenaje a Bolaño, él practicaba –y practica en este texto- el arte de la injuria, pero, hay reconocérselo, nunca de manera injusta. Las cosas como son: hay quienes hacen literatura y quienes hacen operaciones de mercado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  class="MsoNormal" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  class="MsoNormal" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;La primera parte del volumen son cinco cuentos, tocados todos por esa premonición del fin que asalta toda su obra reciente. En &lt;i style=""&gt;Jim&lt;/i&gt;, el más breve, conocemos al americano más triste del mundo, un cuento que podría perfectamente adscribirse al ciclo de &lt;i style=""&gt;Los detectives salvajes&lt;/i&gt;. Los dos cuentos siguientes, &lt;i style=""&gt;El gaucho insufrible&lt;/i&gt; y &lt;i style=""&gt;El policía de las ratas&lt;/i&gt;, están entre los mejores cuentos que escribió Bolaño. El primero es un homenaje limpio, sereno, entrañable, a la deuda que la literatura tiene con Jorge Luis Borges. El segundo, un homenaje a Kafka, un autor que se suele mencionar en la genealogía de Bolaño. Y en ambos, la justicia es el bien elusivo, tanto para Pereda, abogado reconvertido en gaucho que no puede solucionar las miserias de la Argentina empobrecida, como para Pepe el Tira, el detective asediado por un atroz descubrimiento: sí, contra todo lo que se sabía, contra todo el orden establecido en el submundo de las alcantarillas, las ratas matan ratas. Y en ambos también el estilo de Bolaño alcanza nuevas cotas, una manera de narrar que nos hará lamentar, una vez más, su prematura muerte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  class="MsoNormal" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;El viaje de Álvaro Rousselot&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt; se inscribe en otra de sus líneas narrativas, la literatura como objeto de la literatura, y el último, &lt;i style=""&gt;Dos cuentos católicos&lt;/i&gt;, pone en escena un desfile de psicopatías que cruzan sus líneas en dos relatos paralelos, de un implacable humor negro y un ritmo febril.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  class="MsoNormal" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Se ha dicho que Bolaño es un escritor difícil y, por cierto, como lo reconoció en Chile su editor, Jorge Herralde, sus lectores son hasta ahora minoritarios. Pero no hay un autor chileno actual que merezca tanto una atenta lectura. En muchos sentidos, es quien mejor supo interpretar eso tan elusivo y misterioso como el alma nacional en sus libros.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-3606478253562460740?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/3606478253562460740/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=3606478253562460740' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/3606478253562460740'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/3606478253562460740'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2009/06/el-gaucho-insufrible.html' title='El gaucho insufrible'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Sj0123w81LI/AAAAAAAAAVg/7enoWCIYKrM/s72-c/Gaucho.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-3359907703631826068</id><published>2009-06-08T21:35:00.009-04:00</published><updated>2009-06-09T08:18:00.651-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine y Libros'/><title type='text'>La carretera</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Si3M4dLVPGI/AAAAAAAAAUk/e2J0Sv3vDuA/s1600-h/La+carretera.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 189px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Si3M4dLVPGI/AAAAAAAAAUk/e2J0Sv3vDuA/s320/La+carretera.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5345153603035544674" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Confieso que las primeras cien páginas se me hicieron eternas. También avancé a tropezones con la anterior novela de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cormac_McCarthy"&gt;Corman McCarthy&lt;/a&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;No es país para viejos&lt;/span&gt;&lt;span&gt; (y me gustó más &lt;a href="http://www.imdb.com/title/tt0477348/"&gt;la película de los Coen&lt;/a&gt; que el libro)&lt;/span&gt;. Detesto que se abstenga de usas signos de puntuación para marcar los diálogos, aunque en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La carretera&lt;/span&gt; por lo menos separa las líneas de los interlocutores. Por lo mismo, siguen en mi larguísima lista de pendientes, y desde hace años, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;En la frontera&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sultree&lt;/span&gt;. Pero no es sólo eso: también me irrita un cierto sonsonete monocorde en el estilo, una planicie estilística que sólo se rompe con frases bien logradas que cierran ciertos párrafos. El efecto es adormecedor y a mí por lo menos me distrae y me obliga, cada cierto tiempo, a retomar la lectura dos o tres párrafos más atrás de donde se supone que voy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, no diré que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La carretera&lt;/span&gt; es una mala novela: no lo es. Aunque me decepcionó el final, no diré el motivo: en este año se estrena la versión cinematográfica (el &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=_U_sNIlB7ak"&gt;trailer&lt;/a&gt; es impresionante) y sería un pecado imperdonable privar a Hollywood de sus derechos. Y es una buena novela por la radicalidad con que aborda un tópico de la literatura y el cine: el fin del mundo, el apocalipsis, la desaparición radical de una manera de situarse en la realidad. Aunque el tópico pertenece más a la ciencia ficción, la novela de McCarthy está muy lejos de ese género, por el modo en que los protagonistas enfrentan la tragedia. El acento no está puesto en la aventura, que a su vez requiere que ciertas formas de organización -aunque sean tribales y regresivas en términos de organización social- sigan vigentes, así como también que existan recursos -alimentos, combustibles-, aunque en la lucha por ellos se sitúe la trama. Las hipótesis del exterminio suelen suponer una salida y los sobrevivientes crean el remedo de formas de gobierno y ejercicio del poder. McCarthy, en cambio, pone a sus protagonistas en una situación extrema. El mundo ha sido realmente arrasado. El sol se vislumbra apenas, y por pocas horas, a través de una densa lluvia de cenizas que obliga a usar mascarillas. Las ciudades son escombros y más cenizas. Toda vegetación ha muerto y el frío, la lluvia y la nieve son las condiciones climáticas habituales. Cada tanto, el hombre y el niño que van hacia el sur siguiendo las líneas de las antiguas carreteras se topan con tribus de caníbales. Cada tanto, en algún lugar, descubren restos del antiguo mundo que les permiten alimentarse y continuar el viaje, pero la terrible certeza de que todo ello se acabará, y que se cerrarán todos los caminos, desencadena una reflexión de impresionante amargura y con ecos existenciales que, más que ninguna otra cosa, le dan fuerza al relato y también su capacidad de estremecer, mucho más que las calaveras ensartadas en palos que jalonan el camino. Ya veremos si la película logra capturar algo de ello.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-3359907703631826068?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/3359907703631826068/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=3359907703631826068' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/3359907703631826068'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/3359907703631826068'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2009/06/la-carretera.html' title='La carretera'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Si3M4dLVPGI/AAAAAAAAAUk/e2J0Sv3vDuA/s72-c/La+carretera.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-4925809593510760112</id><published>2009-05-29T22:48:00.008-04:00</published><updated>2009-05-30T22:50:07.120-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lecturas porteñas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='narrativa latinoamericana'/><title type='text'>Casa</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/SiCfJzT2h4I/AAAAAAAAAUE/ydgDxSUyvXw/s1600-h/casa.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 194px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/SiCfJzT2h4I/AAAAAAAAAUE/ydgDxSUyvXw/s320/casa.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5341444148802520962" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Supe de la existencia de &lt;a href="http://www.librosperuanos.com/autores/enrique_prochazka.html"&gt;Enrique Prochazka&lt;/a&gt; por una entrada del &lt;a href="http://www.enriquevilamatas.com/l_dietariovoluble.html"&gt;Dietario voluble&lt;/a&gt; de &lt;a href="http://www.enriquevilamatas.com/biografia.html"&gt;Enrique Vila-Matas&lt;/a&gt;, que a su vez remite a &lt;a href="http://puenteareo1.blogspot.com/"&gt;Puente aéreo&lt;/a&gt;, el blog del crítico y profesor de literatura peruano Gustavo Faverón. Es que Prochazka -con "apellido de jugador de fútbol polaco", según Vila-Matas- es peruano, pero también un escritor que -dice Faverón- le escribe "sobre todo a la intelectualidad" y de este modo "reduce su público infinitamente". Con esa vaga referencia en la memoria, no pude menos que comprar un libro suyo en una de las librerías porteñas que recorrí hace pocos días, &lt;a href="http://www.451editores.es/catalogo/1080/casa"&gt;Casa&lt;/a&gt;, en la cuidada edición española de &lt;a href="http://www.451editores.es/"&gt;451 editores&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no me arrepiento. La novela, de poco más de cien páginas, es de una densidad poco habitual en la literatura latinoamericana (y universal, si me apuran), que efectivamente, como señala Faverón, exige "un lector entrenado y que maneje muchos referentes". El autor estudió filosofía, antropología y arquitectura y todas aquellas disciplinas se dan cita en el texto que, sin embargo -salvo quizá por el uso de términos cuya especificidad obliga a recurrir al diccionario-, carece de pedantería. Prochazka tiene un talento indudable, que le permite hilvanar una historia mucho más mental que cuaquier otra cosa y que, en esa exploración de lo que ocurre en la cabeza del protagonista, un destacado arquitecto estadounidense, logra situar no sólo una elegante estructura ideológica, sino también suspenso y progresión narrativa. La historia es escueta: el protagonista se da un fuerte golpe en la cabeza y, al momento de despertar del trauma, ha perdido la memoria de los recién pasados quince años. Se descubre gordo, flojo, viudo, con dos hijos adolescentes (al mayor lo recordaba de niño; y de la segunda, de perturbadora belleza y parecido con su madre, no conocía siquiera su existencia) y en una casa blanca, enorme y misteriosa, cuyos audaces volúmenes y los secretos que esconden los pliegues arquitectónicos plantean desde ya un enigma. La casa, piensa el arquitecto, que la diseñó en el período que ahora ha perdido, es la llave que lo conducirá hacia el pasado y, si descubre por qué diseñó un espacio tan perturbador y singular, sabrá también quién es, por qué ha vivido recluido, por qué se ha convertido en Alguien -así, con mayúscula- que es una referencia, o una autoridad, en los más escogidos círculos intelectuales. El camino es cualquier cosa menos expedito, y el manifiesto -que eso es- de la arquitectura plasmada en la casa conduce a derroteros cada vez más inesperados. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Casa&lt;/span&gt; es una novela que no se agota en la primera lectura, pero eso no molesta: al contrario, por el estilo y calidad de las interrogantes que pone en juego, queda ahí, también misteriosa, también preñada de amenazas, perturbadora como un mal sueño al que, sin embargo, habrá que volver algún día.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-4925809593510760112?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/4925809593510760112/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=4925809593510760112' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/4925809593510760112'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/4925809593510760112'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2009/05/casa.html' title='Casa'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/SiCfJzT2h4I/AAAAAAAAAUE/ydgDxSUyvXw/s72-c/casa.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-5304250758784852632</id><published>2009-05-27T19:20:00.006-04:00</published><updated>2009-05-27T22:37:40.301-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lecturas porteñas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='narrativa latinoamericana'/><title type='text'>Los fantasmas del masajista</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Sh3LKRlugoI/AAAAAAAAAT8/7lumVJ1XHEA/s1600-h/fantasmas+masajista.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 237px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Sh3LKRlugoI/AAAAAAAAAT8/7lumVJ1XHEA/s320/fantasmas+masajista.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5340648110512046722" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Las editoriales pequeñas de Argentina tienen catálogos notables. &lt;a href="http://eternacadencia.wordpress.com/"&gt;Eterna Cadencia &lt;/a&gt;es librería y editorial, con pocas publicaciones hasta el momento, pero todas muy cuidadas. Entre ellas está esta novela o cuento largo o artefacto (incluye una larga sección de fotografías relacionadas con el texto) de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mario_Bellatin"&gt;Mario Bellatin&lt;/a&gt;, su más reciente producción, que probablemente aparecerá luego en otras editoriales españolas o mexicanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La novela tiene la textura de esas pesadillas que se resisten a abandonarnos en el tránsito desde el sueño a la vigilia, a pesar, o quizá debido a, la precisión del lenguaje y la apelación a elementos cotidianos y aparentemente normales. Bellatin compone la figura de un narrador a quien le falta el antebrazo, igual que a él, y que acude, en cada visita a Brasil, a una clínica especializada en mutilados. Hay un masajista especialmente hábil para tratar los nudos musculares que se le forman debido a su falta de antebrazo, masajista que también es el favorito de una mujer que recientemente ha perdido una pierna y siente dolores atroces allí donde ya no hay nada. Un día, el narrador advierte que el masajista ha adelgazado de manera considerable. A partir de ahí comienza de verdad la novela: ha muerto la madre del terapeuta y el hijo murmura, al oído del narrador, la historia de su madre, una artista del arte de la declamación. De poesía, claro, pero también, y de ahí su éxito, de canciones populares. Y en ese punto también la novela entra en una deriva que se aproxima a los sueños, a ese flujo de hechos que parece normal pero que obedece a una lógica imposible de aceptar desde la vigilia. Bellatin interroga los límites y, así como una mujer siente dolores en partes del cuerpo que no existen, así también otros personajes pretenden estirar las fronteras de la vida. La novela es perturbadora y extraña, pero quizá también una de las más felices de Bellatin. Las fotografías de las páginas finales componen un relato paralelo, donde lasupuesta ilustración de las escenas es en realidad otra manera de leer desde el sueño, desde el descentramiento de lo real, una historia que se ancla en la memoria y ahí se queda, fina y angustiante.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-5304250758784852632?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/5304250758784852632/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=5304250758784852632' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/5304250758784852632'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/5304250758784852632'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2009/05/los-fantasmas-del-masajista.html' title='Los fantasmas del masajista'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Sh3LKRlugoI/AAAAAAAAAT8/7lumVJ1XHEA/s72-c/fantasmas+masajista.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-4514465127227164218</id><published>2009-05-26T20:43:00.008-04:00</published><updated>2009-05-26T22:31:51.221-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lecturas porteñas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='narrativa latinoamericana'/><title type='text'>La ciudad</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/ShygxSK5TXI/AAAAAAAAAT0/hveU5y6Ovj8/s1600-h/La+ciudad.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 211px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/ShygxSK5TXI/AAAAAAAAAT0/hveU5y6Ovj8/s320/La+ciudad.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5340320026706136434" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Esta es la primera novela de Mario Levrero, que publicó cuando tenía 26 años. El desencadenante de la escritura fue Franz Kafka. Levrero dijo, según cita Ignacio Echevarría en el prólogo, que "fue leer &lt;span style="font-style: italic;"&gt;América&lt;/span&gt;,y de inmediato &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El castillo&lt;/span&gt;, y comenzar a escribir. Leía de noche &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El castillo&lt;/span&gt; y pasaba el día siguiente escribiendo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La ciudad&lt;/span&gt;". Es casi un ejercicio de estilo, un escribir a la manera de Kafka, pero no del Kafka deformado por el cliché (el absurdo, la negrura, la desnudez metafísica), sino el escritor humorístico que ve a través de los pliegues del mundo y retrata con crueldad el paisaje desangelado que queda a la vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sospecho que a Echevarría no le gustó la novela. Escribe, diplomáticamente, que "es una novela muy difícil de presentar". Tiene toda la razón; aunque en ese ejercicio Levrero comienza a perfilar una voz propia e inconfundible, no deja de ser una novela de juventud, primeriza, con todos los ripios, baches y tropiezos que es dable esperar. Para empeorar las cosas, luego de la edición uruguaya perdida en el tiempo (data de 1970), apareció en España en 1999 en una colección dedicada a la literatura fantástica, en compañía de Philip K. Dick y otros próceres de la ciencia ficción. Claro que es válido interpretar esta novela como una suerte de crónica de una invasión de aliens, pero así se restringe de manera brutal el arco de sentidos posibles. Hay escenas inolvidables, texturas insólitas, escenas absurdas, erotismo imposible, calentura juvenil, y ese paisaje uruguayo de trenes y planicies, de derrumbe urbano y almacenes rurales que nada tiene que ver con Kafka, pero que lo traduce y reinterpreta a la manera del mejor discípulo posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también hay mucha cosa prescindible. Es de esas novelas en que uno mira constantemente cuánto falta para terminar, aunque se sepa de antemano -nada más fácil de saber- cuántas páginas tiene. Una novela que se lee por el autor y no por lo que contiene. No toma mucho tiempo y vale la pena, aunque da sólo atisbos de todo lo que vendrá. Y eso, aunque parezca contradictorio, es muy destacable: se puede leer a Levrero en el sentido inverso, desde su obra mayor hasta su obra juvenil, sin resentir el trayecto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-4514465127227164218?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/4514465127227164218/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=4514465127227164218' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/4514465127227164218'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/4514465127227164218'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2009/05/la-ciudad.html' title='La ciudad'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/ShygxSK5TXI/AAAAAAAAAT0/hveU5y6Ovj8/s72-c/La+ciudad.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-7790001822566421219</id><published>2009-05-26T18:54:00.006-04:00</published><updated>2009-05-26T21:16:37.431-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lecturas porteñas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='narrativa latinoamericana'/><title type='text'>Ciencias morales</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Shx2nDeqPZI/AAAAAAAAATs/zdJadruyeOc/s1600-h/Ciencias+morales.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 203px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Shx2nDeqPZI/AAAAAAAAATs/zdJadruyeOc/s320/Ciencias+morales.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5340273671475445138" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; 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&lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:#0400;  mso-fareast-language:#0400;  mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Una novela como las que me gustaría leer en Chile sobre la época de la dictadura: personajes anodinos y miserias cotidianas contra el telón de fondo que moldea conductas, sospechas y relaciones; y un abuso, un sólo abuso, que no por aislado es menos terrible y que sólo es posible en virtud de ese panorama general que apenas se sugiere. Los pequeños delatores, los guardianes del deber ser, los que reciben un poder vicario pero no menos opresivo, los que encarnan esa perversa manera de ejercer la corrección en nombre de abstracciones inhumanas, los que, en realidad, hacen posible que las dictaduras se sostengan más allá del mero ejercicio del poder de las armas: el señor Biasutto.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, del otro lado, las víctimas, con la ingenuidad de la juventud y la credulidad que emana de la ignorancia, atrapadas en una madeja de tensiones soterradas, que aceptan como normal un orden de cosas profundamente trastocado y que, cuando se revela en su real dimensión y las hace sentir la violencia en carne propia, no pueden responder más que con el pavor mudo, el silencio estremecido, el terror paralizante y, lo que es peor, con un punto de complicidad: la señorita María Teresa, a quien en casa llaman Marité.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia es simple y está muy bien contada, con un estilo frío y preciso y tanto más eficaz por ello. Transcurre casi por completo en el Colegio Nacional de Buenos Aires, la institución más antigua y prestigiada de la Nación, en 1982, cuando estalla la guerra de Las Malvinas y la dictadura argentina se encamina hacia su abrupto final. Pero ese es el telón de fondo. Sobre ese tapiz, Kohan logra construir una novela minuciosa, a ratos asfixiante y de una rara sabiduría para dosificar los efectos y hacer crecer, en el lector, la opresiva sensación de déja vù que puede asediar a cualquier latinoamericano que vivió en esos años. Pero no sólo a ellos, en realidad: a cualquiera que haya sufrido la presencia ominosa de los dueños de la verdad, que nunca faltan en cualquier época o régimen político.&lt;br /&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-7790001822566421219?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/7790001822566421219/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=7790001822566421219' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/7790001822566421219'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/7790001822566421219'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2009/05/ciencias-morales.html' title='Ciencias morales'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_WCzHXFOaYsU/Shx2nDeqPZI/AAAAAAAAATs/zdJadruyeOc/s72-c/Ciencias+morales.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-581246703738251028</id><published>2008-05-19T17:39:00.009-04:00</published><updated>2008-05-19T17:55:12.139-04:00</updated><title type='text'>Vida y destino</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/SDH3GrLrvnI/AAAAAAAAAMU/NIBlAfKhAIw/s1600-h/vida+y+destino.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/SDH3GrLrvnI/AAAAAAAAAMU/NIBlAfKhAIw/s320/vida+y+destino.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5202210738632638066" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:85%;" &gt;Este artículo -con muy pocos cambios- apareció en Artes y Letras, diario El Mercurio, el domingo 6 de abril. Acaba de llegar a Chile una nueva edición de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;font-size:85%;" &gt;Vida y destino&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:85%;" &gt; bajo el sello Lumen, más barata que la de Galaxia Gutenberg.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Sin duda, la aparición de esta novela, directamente traducida del ruso, fue uno de los acontecimientos literarios más importantes en el ámbito de la lengua española. No sólo porque es una de las grandes obras narrativas del siglo XX, sino también porque ha logrado un impresionante éxito de público. Que la crítica la celebre, es una cosa; que una novela de más de mil páginas ingrese a las listas de libros más vendidos, una muy diferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En 1985, Seix Barral publicó una edición de &lt;i style=""&gt;Vida y destino&lt;/i&gt;, pero traducida del francés. Eran 800 páginas en letra pequeña, difícil de leer, y pasó totalmente desapercibida. Tampoco la edición inglesa tuvo mayor repercusión, aunque sí fue éxito de ventas en Francia. Más de veinte años después, y en buena medida gracias a la obra del historiador inglés Anthony Beevor, que editó y publicó los diarios de corresponsal de guerra del escritor ruso, &lt;i style=""&gt;Vida y destino&lt;/i&gt; alcanza un feliz renacimiento. En Inglaterra, pasó de vender 500 ejemplares al año a vender 500 al mes. En España, la cuidada edición de Galaxia Gutenberg, traducida directamente del ruso por Marta Rebón, ha sido uno de los libros más comentados y celebrados de los últimos tiempos. Según indicó el diario español ADN en noviembre de 2007, la editorial esperaba “vender entre el mandarinato cultural algunos (pocos) miles de copias”, pero a poco más de un mes ya había vendido 100 mil y miles más se preparaban en la imprenta, cosa notable para un libro de 1.100 páginas. En Chile, a pesar del precio, la novela de Grossman también ha inundado las vitrinas de las librerías.    &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pero el camino para llegar a este reconocimiento ha tenido un trazado donde el azar, la decisión y la buena fortuna han corrido parejas. Desde luego, Grossman no vivió para presenciarlo, y ni siquiera lo suficiente como para intuir que sería posible.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;Dos o tres siglos de censura&lt;/b&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/SDH11LLrvkI/AAAAAAAAAL8/ZJb_4tr-4Jo/s1600-h/Grossman+de+uniforme,+1942.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/SDH11LLrvkI/AAAAAAAAAL8/ZJb_4tr-4Jo/s320/Grossman+de+uniforme,+1942.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5202209338473299522" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Grossman concluyó &lt;i style="font-style: italic;"&gt;Vida y &lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;destino&lt;/span&gt; en 1960, cuando todavía duraba el espejismo de la la apertura iniciada por Jruschov y su denuncia de los crímenes del estalinismo. El antiguo comisario del Ejército Rojo estuvo en Stalingrado, al igual que Grossman, pero ya estaba asediado por el impulso restaurador, por así decirlo, de los viejos cuadros del PCUS. Con todo, Grossman confiaba en que su novela, por su dimensión épica, por su rescate del heroísmo del pueblo ruso en la gran guerra patriótica y por su prestigio como periodista, podría ser publicada. En octubre de ese año la entregó a los editores de la revista &lt;i style=""&gt;Znamya&lt;/i&gt;. En febrero de 1961 recibió la respuesta: tres agentes de la KGB, la policía política soviética, llegaron hasta su casa a confiscar el manuscrito, las cintas de la máquina de escribir, el papel calco y cualquier papel relacionado con la novela. Ya no se hacía desaparecer personas, como en los tiempos de Stalin, pero sí se podía secuestrar un manuscrito.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pero el autor no se rindió de inmediato. No sólo confiaba en el valor literario y testimonial de su novela, también apelaba a la verdad. Le escribió a Jruschov que “sigo creyendo que he dicho la verdad, que escribí el libro amando a los hombres, confiando en ellos. Pido la libertad para mi libro”. Finalmente, Grossman fue recibido por Mijail Suslov, un dirigente del partido que, según el historiador Zhores Medvedev, prefería “tener poder real antes que notoriedad pública” y, con ese bajo perfil, fue el gran ideólogo y estratega de la Guerra Fría. Medvedev, además, sostiene que era “el tapado” de Stalin, que no asumió el poder sólo porque el extremo secretismo del dictador se llevó a la tumba los hilos de la operación para encumbrarlo. Suslov fue, pues, el encargado de desalentar finalmente a Grossman. Según algunas versiones, se limitó a decirle, en tono condescendiente, que volviera al estilo de sus primeras y ortodoxas obras (en rigor, no eran así). Según las más difundidas, Suslov dijo que &lt;i style=""&gt;Vida y destino&lt;/i&gt; no podía ser publicada en 200 o 300 años. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Grossman tenía 56 años cuando concluyó &lt;i style=""&gt;Vida y destino&lt;/i&gt;. Murió a los 59, de cáncer, y sin esperanzas de ver publicada su obra, aunque, por fortuna, había hecho dos copias antes de hacer pública la existencia del manuscrito. Años después, gracias al físico Andrei Sajarov, una de esas copias fue enviada fuera de la Unión Soviética y a comienzos de la década de los ochenta, en Suiza, apareció la primera edición de &lt;i style=""&gt;Vida y destino&lt;/i&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/SDH2QbLrvlI/AAAAAAAAAME/E31gmdCQsSU/s1600-h/escritor+en+guerra.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/SDH2QbLrvlI/AAAAAAAAAME/E31gmdCQsSU/s320/escritor+en+guerra.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5202209806624734802" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;b style=""&gt;Una novela total&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Tras leer aquella edición, el crítico George Steiner escribió que &lt;span style="color:black;"&gt;“novelas como &lt;i&gt;La rueda roja &lt;/i&gt;de Solzhenitsin y &lt;i&gt;Vida y destino&lt;/i&gt; eclipsan todo lo tenido por ficción seria en Occidente al día de hoy”, afirmación que puede ser un tanto exagerada y probablemente escrita al calor de disputas ideológicas que hoy no están vigentes. Aún así, un elogio tan excesivo en apariencia despertó la ira de escritores como Anthony Burgess. El escritor Robert Chandler, traductor de Grossman al inglés, dice que el autor de &lt;i style=""&gt;La naranja mecánica&lt;/i&gt; acusó a Grossman de falta de imaginación, “algo sorprendente que atribuir a un escritor capaz de describir tan convincentemente los últimos momentos de un niño muriendo en una cámara de gas nazi”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Más allá de estas polémicas, muy propias del ámbito literario, aunque hubo reconocimientos tempranos como el de Steiner y la crítica francesa, sólo recientemente, como está dicho, Grossman ha logrado el reconocimiento que su extraordinaria novela merece.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;En &lt;i style=""&gt;Memoria del mal, tentación del bien. Indagación sobre el siglo XX&lt;/i&gt;, el crítico literario, filósofo e historiador Tzvetan Todorov, llamado por &lt;i style=""&gt;L’Express&lt;/i&gt; “el apóstol del humanismo”, dedicó un capítulo a Grossman y tomó los epígrafes de los capítulos de un texto suyo, &lt;i style=""&gt;La Madona sixtina&lt;/i&gt;. El resultado de su intento por definir qué es lo más característico del siglo pasado no es optimista: según Todorov, “el resultado capital, para mí, es la aparición de un mal nuevo, de un régimen político inédito, el &lt;i style=""&gt;totalitarismo&lt;/i&gt; que, en su apogeo, dominó buena parte del mundo”. Y para testigo de aquello, Grossman es, sin duda, uno de los privilegiados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Vida y destino&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="color:black;"&gt; se desarrolla en una multiplicidad de escenarios. Aunque el foco central está en torno a la batalla de Stalingrado, el lector viaja, junto a los personajes de Grossman, desde el campo de concentración alemán de Treblinka hasta los campos de trabajo de Kolimá, en Siberia, por distintas ciudades y pueblos que acogen a miembros de la familia Sháposhnikov y por la Lubianka, la tristemente célebre prisión moscovita que operaba como lugar de interrogatorio y tortura y centro de distribución de prisioneros desde y hacia todo el terri&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/SDH2obLrvmI/AAAAAAAAAMM/0_SYdmOj8S8/s1600-h/stalingrado.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/SDH2obLrvmI/AAAAAAAAAMM/0_SYdmOj8S8/s320/stalingrado.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5202210218941595234" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;torio soviético. La línea argumental remarca la amplitud de la geografía en lo que quizá fue lo más irritante para las autoridades soviéticas, precisamente lo que Todorov resalta desde su análisis histórico y cultural: que el nazismo y el estalinismo son dos caras de la misma moneda totalitaria. Grossman, además, pone como protagonista a Víctor Schtrum, físico judío, y no vacila en denunciar todas las formas, desde las insidiosas del lenguaje y el gesto corporal hasta la descarada cooperación con el genocidio, del antisemitismo ruso, lo que vuelve a igualar, en su afán asesino, a nazis y estalinistas (su otra novela tardía, &lt;i style=""&gt;Todo pasa&lt;/i&gt;, relata el estremecedor exterminio de los campesinos ucranianos a comienzos de la década de los treinta).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Ante novelas de tan vasta extensión cabe siempre la pregunta, legítima, de si se justifica tamaña empresa. Robert Chandler cuenta, con mucha gracia, que cuando le ofrecieron traducir &lt;i style=""&gt;Vida y destino&lt;/i&gt;, se negó de plano: él no sólo no traducía novelas de semejante calibre, sino que no las leía. Pero, como tantos otros lectores, quedó cautivado con esta escritura de formato clásico, transparente y conmovedora, que se da tiempo para adentrarse en el alma de sus personajes y en permitir que cada uno de ellos adquiera la autonomía que exige su papel dentro del relato. Novela episódica, con capítulos que podrían ser autónomos, con personajes históricos (especialmente los jefes militares de ambos bandos en la batalla de Stalingrado) y ficticios, se va armando en la lectura como un gran fresco, un cuadro de increíble viveza, horror y dolor, que a pesar de todo el espanto que narra rescata la humanidad y el valor de las vidas humanas, aún de las más pequeñas y desvalidas, o sobre todo de las más pequeñas y desvalidas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Grossman, ha destacado la crítica, logra la hazaña de aunar el valor testimonial del testigo privilegiado con la potencia del escritor que crea mundos. De ahí la carga de verdad que respira cada línea de su novela; de ahí su capacidad para conmover, emocionar y atrapar al lector. De ahí que, de manera casi unánime, podamos celebrar un libro estremecedor que es también, sin embargo, un canto al humanismo y a la fe en la bondad humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Recuadro: Beevor y Grossman&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Anthony Beevor dejó el servicio en el ejército y la escritura de novelas para pasarse, doblemente armado con ese bagaje, a la investigación histórica. Se especializó en los años más duros y conflictivos del siglo XX, las décadas de los treinta y los cuarenta, con obras ejemplares que han renovado la manera de hacer historia: cada libro suyo se lee con tanta pasión y sentido del suspenso como una novela.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;A ello hay que agregar la solidez de la documentación. En su investigación para &lt;i style=""&gt;Stalingrado&lt;/i&gt;, Beevor dio con los diarios y papeles de Grossman, sepultados en el Archivo del Estado Ruso de Literatura y Artes. Ahí estaba no sólo el material básico para sus artículos en &lt;i style=""&gt;Estrella Roja&lt;/i&gt;, el diario del Ejército Rojo, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;que lo convirtieron en el corresponsal de guerra más admirado de la Unión Soviética, sino también, en germen, &lt;i style=""&gt;Vida y destino&lt;/i&gt;. Beevor lo citó abundantemente en su extraordinario díptico sobre el frente oriental, &lt;i style=""&gt;Stalingrado&lt;/i&gt; y &lt;i style=""&gt;Berlín. La caída: 1945&lt;/i&gt;, y luego emprendió la edición de todo el material encontrado –diarios, artículos, cartas- en &lt;i style=""&gt;Un escritor en guerra&lt;/i&gt;, rescate -y homenaje a la vez- del trabajo de Grossman, que constituye, según Beevor, “no sólo la materia prima de la que se sirvió un gran escritor” sino que también representa, “de lejos, los mejores testimonios sobre el Frente del Este, quizá las descripciones más penetrantes de lo que el propio Grossman llamaba ‘la verdad despiadada de la guerra’”.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-581246703738251028?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/581246703738251028/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=581246703738251028' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/581246703738251028'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/581246703738251028'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2008/05/vida-y-destino.html' title='Vida y destino'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/SDH3GrLrvnI/AAAAAAAAAMU/NIBlAfKhAIw/s72-c/vida+y+destino.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-36501209130558860</id><published>2008-05-14T14:32:00.012-04:00</published><updated>2008-05-15T10:38:19.420-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lecturas porteñas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='narrativa latinoamericana'/><title type='text'>Rey Rosa, Aira, Bellatín</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/SCs0SbLrvhI/AAAAAAAAALk/UJA6PudHwfE/s1600-h/caballeriza1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/SCs0SbLrvhI/AAAAAAAAALk/UJA6PudHwfE/s320/caballeriza1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5200307685868420626" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Lecturas porteñas. Compradas en Buenos Aires, más bien, en febrero y en abril de este año.    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b style=""&gt;Caballeriza&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Penúltima novela de &lt;a href="http://www.sololiteratura.com/rod/rodprincipal.htm"&gt;Rodrigo Rey Rosa&lt;/a&gt;, que no llegó a las librerías chilenas (en Buenos Aires estaba agotada, la encontré en Corrientes en un mesón de ofertas). La última, &lt;a href="http://www.laie.es/html2006/busqueda/detalle.php?fr_codLibro=287345"&gt;&lt;i style=""&gt;Otro zoo&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;, ni siquiera ha llegado a Argentina. ¿Qué pasa, señores Seix Barral/Planeta?).&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Rey Rosa vuelve a situar la narración en Guatemala, su patria, con la novedad de que él mismo participa como protagonista y que está basada, en cierta medida, en hechos reales. O, como él lo dijo en una entrevista, “la peripecia es ficticia, pero algunos de los acontecimientos narrados ocurrieron, aunque en diferentes momentos y lugares que en mi obra, en la que he hecho una síntesis de todos ellos para dar una sensación de historia orgánica”. Historia que es política en el sentido más amplio, o, si se lo mira desde el ángulo del subgénero, policial. De novela policial clásica, quiero decir.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La novela rezuma violencia, pero de la contenida manera que trabaja Rey Rosa y que puede ser así aún más sobrecogedora. El poder incontrastable de las elites en sociedades patriarcales se muestra en toda su desnudez, desde el saludo ritual al anciano que celebra su cumpleaños hasta la impunidad feroz de sus acciones. Sin embargo, nada más lejos del tono y los énfasis de Rey Rosa que el clásico estilo de denuncia. No denuncia, muestra, y en esa habilísima omisión de los adjetivos funda buena parte de la eficacia de una excelente novela, que se acerca a las otras “guatemaltecas” de Rey Rosa, como &lt;i style=""&gt;Que me maten si...&lt;/i&gt; o &lt;i style=""&gt;El cojo bueno&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b style=""&gt;Yo era una chica moderna&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;El siempre prolífico &lt;a href="http://www.literatura.org/Aira/Aira.html"&gt;César Aira&lt;/a&gt; demanda que, de vez en cuando, haya que volver a su manantial de delirantes y reveladoras fantasías. Esta novela está editada por &lt;a href="http://www.interzonaeditora.com/index.php"&gt;Interzona&lt;/a&gt;, editorial bonaerense que nadie distribuye en Chile (¿por qué, por qué, si el catálogo es provocador y la&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/SCszn7LrvfI/AAAAAAAAALU/JZXYg3baWYU/s1600-h/chica+moderna.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/SCszn7LrvfI/AAAAAAAAALU/JZXYg3baWYU/s320/chica+moderna.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5200306955723980274" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;tinoamericano, y a precios más que asequibles?).&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Con Aira hay que estar dispuesto a lo inesperado, pero, aún así, cada giro argumental que logra en sus novelas sorprende. De este modo, lo que parece una simple disputa amorosa entre jovencitas en plena efervescencia sexual se transforma en un sanguinolento episodio de donde emerge El Gauchito, un feto dotado de extraños poderes que se roba la película y lanza destellos de ruda comicidad sobre las calles de una ciudad asediada por la miseria. Hordas de patovicas –guardianes de clubes nocturnos, en jerga porteña- se enfrentan a policías y jóvenes en torno a la disco más pequeña del mundo, punto axial, anus mundi, como diría Mircea Eliade, donde los mundos inferior y superior se cruzan y abren puertas de circulación entre el cielo, el infierno y la tierra.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero, con Aira, hasta los más tremendos acontecimientos están pasados por un tamiz de distancia y humor (hay pasajes realmente divertidos en esta novela), y así esta novela, como la mayor parte de las que ha escrito, adquiere una atmósfera de irrealidad que no le quita nada de potencial subversivo. Da la impresión de que Aira fuerza sus temas hasta el límite (¿pero límite de qué?) y que nunca sabe dónde va a llegar; y que, una vez instalado en el territorio del delirio, se siente a gusto.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Jacobo el mutante&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;También de &lt;a href="http://www.interzonaeditora.com/titulos/titulo.php?idTitulo=58&amp;amp;idAutor=5"&gt;Interzona&lt;/a&gt;, aunque Alfaguara la publicó en España. Ni una ni otra edición llega por estos pagos.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Aquí &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mario_Bellatin"&gt;Mario Bellatín&lt;/a&gt; juega con los géneros: formalmente, es el análisis de un manuscrito incompleto e inédito de Joseph Roth, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La frontera&lt;/span&gt;, pero, en realidad, se trata de una historia oscura y demencial sobre un tabernero austriaco y rabino judío a la vez que, sin mayor transición, se metamorfosea en su hijastra, una mujer que predica en un remoto pueblo estadounidense. Aunque hay quienes la sitúan en la misma vena de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Shiki Nagaoka: una nariz de ficción&lt;/span&gt;, por la referencia a escritos imaginarios, hay una diferencia bien notable.&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/SCs117LrviI/AAAAAAAAALs/JNShquWzMI8/s1600-h/jacobo+mutante.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/SCs117LrviI/AAAAAAAAALs/JNShquWzMI8/s320/jacobo+mutante.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5200309395265404450" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Tanto Shiki como su obra son ficticios; Roth, en cambio, no lo es, y al autor le ocurrió una anécdota que dice mucho de los lectores entusiastas y a la moda: cuando hizo referencia a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La frontera&lt;/span&gt; en una charla, alguien del público señaló que no la había leído, pero que sí había visto la novela basada en el libro. Por esta vía, la creación de Bellatín pareció encontrar una cierta carta de ciudadanía fuera de los márgenes de Jacobo el mutante. Es difícil, en todo caso, que llegue a estar, como el &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Necronomic%C3%B3n"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Necronomicon&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; de Abdul Alhazred creado por H.P. Lovecraft, en los catálogos de las bibliotecas. Según el autor, la estratagema le permite delimitar la voz de un narrador que usa el lenguaje seco y preciso de un académico limitado a comentar su fuente. Sin embargo, la falsa novela de Roth tiene un desarrollo extraño y perturbador, que contrasta fuertemente con el apagado tono de quien la comenta.&lt;/p&gt;            &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Bellatín, en este libro, cumple con aquella afirmación que sostiene que toda novela es una impugnación de la forma clásica. Incluye, además, fotografías en blanco y negro de paisajes fantasmales y despojados de vida, que establecen un interesante contrapunto con el relato sobrio y despojado que se apoya en un texto ficticio para cargar de sentido el retrato de la monstruosidad. Según el autor, las fotografías cumplen una función mayor, muestran “una textura que ayude al lector a darse cuenta de lo obvio, que todo es una mentira, que el autor no quiere que le crean, pero que, no obstante, lo más importante pretende estar presente: la conciencia de que se transcurre por una realidad paralela”.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-36501209130558860?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/36501209130558860/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=36501209130558860' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/36501209130558860'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/36501209130558860'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2008/05/rey-rosa-aira-bellatn.html' title='Rey Rosa, Aira, Bellatín'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/SCs0SbLrvhI/AAAAAAAAALk/UJA6PudHwfE/s72-c/caballeriza1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-3878994956895965276</id><published>2008-05-11T18:50:00.007-04:00</published><updated>2008-05-14T15:00:25.809-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine y Libros'/><title type='text'>Dos novelas de James M. Cain</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/SCd6C7LrvbI/AAAAAAAAAK0/wQgAwtomLHA/s1600-h/IMAGE0021.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/SCd6C7LrvbI/AAAAAAAAAK0/wQgAwtomLHA/s320/IMAGE0021.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5199258485487549874" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/James_M._Cain"&gt;Cain&lt;/a&gt; – Caín- es conocido sobre todo por &lt;i style=""&gt;El cartero siempre llama dos veces&lt;/i&gt;, que ha merecido dos versiones cinematográficas. La primera, de &lt;a href="http://www.imdb.com/title/tt0038854/"&gt;1946&lt;/a&gt;, fue protagonizada por Lana Turner y John Garfield, dirigida por Tay Garnett. La segunda, de &lt;a href="http://www.imdb.com/title/tt0082934/"&gt;1981&lt;/a&gt;, estuvo a cargo de Bob Rafelson y contó con la participación protagónica de Jessica Lange y Jack Nicholson. Dicen los entendidos que la primera es la mejor. Lanzó al estrellato a una de las grandes estrellas de la primera mitad del siglo, Lana Turner; Garfield, por su parte, a pesar de su calidad como actor, desapareció de la escena por obra y gracia del macarthysmo y su caza de brujas. Pero la de 1981 no es nada de mala, con Jessica Lange prodigando sensualidad y Jack Nicholson sin codificar aún su repertorio de gestos como para que cualquier papel suyo sea el de Nicholson, Ja&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/SCd6lrLrvcI/AAAAAAAAAK8/V4duzkHq--Y/s1600-h/cartero+1981.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/SCd6lrLrvcI/AAAAAAAAAK8/V4duzkHq--Y/s320/cartero+1981.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5199259082488004034" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;ck Nicholson.    &lt;p class="MsoNormal"&gt;La novela es, de todos modos, estupenda. Desolada y pesimista, recrea la devastación económica de los años treinta y la irreductible tentación por la violencia que asedia a la sociedad estadounidense, ya sea para lograr herencias, resolver conflictos o difundir la democracia. La pareja protagónica tiene una relación intensa, casi asfixiante, con la sensibilidad y la sexualidad a flor de piel, y sólo ella habría merecido una novela; pero, además, el azar y la fatalidad se dan la mano para precipitar una historia cuyas vueltas y revueltas sorprenden, pero también confirman lo que se desliza desde las primeras páginas del libro: que el nuevo timbrazo del cartero llegará en el peor momento y de la peor manera, porque, una vez convocada la desgracia, no hay manera de escapar.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;Pacto de sangre&lt;/i&gt; es, si cabe, una novela aún más estremecedora y revulsiva, con un personaje femenino que parece realmente la encarnación del mal. También fue llevada al cine, en 1944, bajo la dirección de Billy Wilder, con Barbara Stanwyck y Fred McMurray, con su título original, &lt;a href="http://www.imdb.com/title/tt0036775/"&gt;&lt;i style=""&gt;Double Indemnity&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;. Tiene fama de ser una de las mejores películas del género policial negro.&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/SCd7A7LrvdI/AAAAAAAAALE/kYo1ro4p1jg/s1600-h/IMAGE0020.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/SCd7A7LrvdI/AAAAAAAAALE/kYo1ro4p1jg/s320/IMAGE0020.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5199259550639439314" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;Hay un diálogo absolutamente memorable. Walter Huff, agente de seguros, y Phyllis Nirdlinger, esposa de un rico empresario petrolero, planean matar al marido de ella. “Estará mejor… muerto”, dice Phyllis. Y ante el escepticismo de Huff, agrega: “Hay algo en mí que ama la muerte. A veces creo que la muerte soy yo misma, envuelta en una mortaja escarlata, flotando en la noche. ¡Me veo tan hermosa entonces! ¡Y tan triste! ¡Y tan ansiosa de hacer que todos sean felices arrastrándoles conmigo en la noche, lejos de toda preocupación, de toda desdicha!”&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;Tan hermosa, tan triste, tan fatal: Phyllis arrastra una historia siniestra, monstruosa y terrible, que arrastra a Huff y lo conduce a la inevitable pérdida de todo lo que algo significaba para él. Y lo más notable de estas novelas es que el lector no puede menos que solidarizar con sus personajes, a pesar de sus actos criminales, a pesar de que son, o se convierten en, asesinos. Es que detrás de todo se adivina la presencia de ese otro gran actor, el victimario por excelencia, el azar que todo lo desordena y precipita hacia el abismo; y ante eso, ante ese designio inescrutable e inevitable, todos estamos igual de desprotegidos.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-3878994956895965276?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/3878994956895965276/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=3878994956895965276' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/3878994956895965276'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/3878994956895965276'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2008/05/dos-novelas-de-james-m-cain.html' title='Dos novelas de James M. Cain'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/SCd6C7LrvbI/AAAAAAAAAK0/wQgAwtomLHA/s72-c/IMAGE0021.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-32660816398444362</id><published>2008-02-06T13:59:00.001-03:00</published><updated>2008-02-07T15:37:07.522-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relecturas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><title type='text'>El caso Morel</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En 1981 o 1982 –no recuerdo bien, porque en ambos años fui de vacaciones a Chiloé- estaba ya iniciando el regreso y se me acabó la lectura que había llevado. En Ancud, sin muchas esperanzas, entré a una suerte de paquetería-librería que tenía algunos libros en la vitrina. Nada conocido, lo que parecía confirmar mi temor de quedarme sin nada que leer en el viaje de vuelta. Pero me tentó un libro, a pesar de su tapa de horroroso color rosado, que se llamaba &lt;i style=""&gt;El caso Morel&lt;/i&gt;. El autor, &lt;a href="http://www.epdlp.com/escritor.php?id=1717"&gt;Rubem Fonseca&lt;/a&gt;, brasileño, era totalmente desconocido para mí. El texto de la contraportada decía poco: que la novela era policial, que la primera edición había sido requisada por la policía de su país, que era la primera de un escritor-abogado y ex policía que había publicado previamente un par de volúmenes de cuentos. Me lo llevé.    &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Y me gustó muchísimo. Tanto, que presté el libro sucesivas veces hasta que desapareció en manos desaprensivas. Leí muchos otros de Fonseca, que sigue publicando aún, pero echaba de &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/R6n8aVPpQ6I/AAAAAAAAAKM/ZTxqWBxVMNI/s1600-h/Rubem_Fonseca.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/R6n8aVPpQ6I/AAAAAAAAAKM/ZTxqWBxVMNI/s320/Rubem_Fonseca.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5163935977066546082" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;menos esa novelita por la inolvidable sensación de arriesgarse con un perfecto desconocido que resulta ser un descubrimiento notable. La encontré hace poco en una de las librerías de viejo de Providencia frente a Miguel Claro al muy módico precio de mil pesos, y la releí feliz. Ahora me sorprendió lo que tiene de adelantada para su época. Es, creo, el texto más experimental de Fonseca; su escritura es frontal, directa, acorde con los procedimientos bastante universales de la novela negra. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El caso Morel&lt;/span&gt;, sin embargo, se desarrolla en dos planos muy nítidos, con una novela dentro de la novela que es también la clave que el abogado Vilela utiliza para resolver el enigma de un crimen que parece no tener motivación y cuyas huellas son totalmente circunstanciales. En ese sentido, la novela no sólo es magistral, sino también pionera en la corriente por la que han circulado desde Vila-Matas hasta Bolaño, por nombrar algunos escritores que han hecho de la ficción dentro de la ficción una de sus principales herramientas de trabajo. No ha sido reeditada. Hoy pasé de nuevo por las librerías de viejo y había otro ejemplar a la venta.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;PD: luego de buscar infructuosamente el libro para escanear la tapa, renuncié y subo la nota sin ella. Debe estar por ahí. No voy a comprar de nuevo la novela, no ahora, por lo menos; capaz que tenga que esperar otros 25 años para guardarla donde corresponde.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;input value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana;" type="button"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-32660816398444362?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/32660816398444362/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=32660816398444362' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/32660816398444362'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/32660816398444362'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2008/02/el-caso-morel.html' title='El caso Morel'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/R6n8aVPpQ6I/AAAAAAAAAKM/ZTxqWBxVMNI/s72-c/Rubem_Fonseca.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-3906671131051807331</id><published>2007-12-30T12:37:00.000-03:00</published><updated>2007-12-30T12:49:47.094-03:00</updated><title type='text'>Año nuevo, nuevo blog</title><content type='html'>Este blog nació en buena medida debido a la asfixia que a veces me produce el estrecho formato de la reseña. No hay muchas oportunidades de escribir textos más largos, especialmente si no están ligados a la actualidad noticiosa, de manera que redactarlos y subirlos aquí fue la manera de sacudirme la rigidez de los centímetros -algo más de cuatro, por fortuna- que permiten los medios escritos y editados en papel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, mantener un ritmo decente de publicación en ese esquema es difícil y, cuando aumentan las obligaciones laborales, el primero en sufrir es el pasatiempo gratuito de mantener el blog. De ahí que en los últimos meses no haya publicado nada aquí. Hay algunos proyectos truncos, que espero completar algún día: de la serie &lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;Mujeres en guerra&lt;/span&gt;, debería subir al menos tres más; y estaba empezando una línea sobre la herencia imperial africana, para la que ya tengo al menos dos esbozos: uno sobre el río Níger y otro sobre un libro notable del sueco &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Sven Lindqvist&lt;/span&gt;, que se llama &lt;a href="http://www.laie.es/html2006/busqueda/detalle.php?fr_codLibro=106816"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Exterminad a todos los salvajes&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. En algún momento llegarán aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, como decía, someterse a una disciplina de publicación periódica de artículos largos es muy difícil y prefiero darle un giro a este blog. Mi proyecto, que, como buen proyecto de año nuevo, no tiene asegurada una larga vida, es transformar este espacio en una suerte de diario de lectura, con alta frecuencia de entradas, que dé cuenta de avances parciales de lectura, que incluya citas y comentarios, que enfrente, en fin, de manera más libre y más improvisada los textos que voy abordando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso es. Feliz año nuevo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-3906671131051807331?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/3906671131051807331/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=3906671131051807331' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/3906671131051807331'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/3906671131051807331'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2007/12/ao-nuevo-nuevo-blog.html' title='Año nuevo, nuevo blog'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-6597530071111783292</id><published>2007-12-29T15:21:00.001-03:00</published><updated>2007-12-29T15:41:25.168-03:00</updated><title type='text'>Critiquillo huevoncete</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/R3aQh6zZJ4I/AAAAAAAAAJ0/sx_jHZ7eEoY/s1600-h/Clinic+1.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/R3aQh6zZJ4I/AAAAAAAAAJ0/sx_jHZ7eEoY/s400/Clinic+1.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5149462136339638146" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Edición especial de &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;The Clinic&lt;/span&gt;, diciembre 2007, año 9, número 12.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi crítica a &lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 153, 255);"&gt;Villegas&lt;/span&gt; va a continuación; apareció el 15 de diciembre de 2007. Todavía está en el blog de &lt;a href="http://blogs.elmercurio.com/revistasabado/2007/12/15/muerte-a-los-latinos.asp"&gt;El Sábado&lt;/a&gt;, pero desaparecerá en un par de semanas más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;" class="h8"&gt;Muerte a los latinos&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En una entrevista que dio cuando apareció este libro, el autor se apresuró a señalar que “la crítica iba a ningunear” su novela (la cita es aproximada). Hay dos maneras de entender la frase.&lt;span style="color: rgb(255, 204, 255); font-weight: bold;"&gt; Villegas&lt;/span&gt; puede pensar que el nivel de la crítica nacional es malo, muy lejos de lo necesario para evaluar adecuadamente su novela; o bien sabe que su novela es mala, y se pone el parche antes de la herida. Como es bien difícil que alguien se dé el trabajo de escribir más de 400 páginas y luego publicarlas con la conciencia de estar dando a luz un bodrio infumable, probablemente la primera hipótesis es la correcta. Pues bien, para hundir un clavo más en su estandarte de gurú, habrá que decir, conforme a su predicción, que &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic; color: rgb(102, 255, 255);"&gt;Muerte a los latinos&lt;/span&gt; es una novela rematadamente mala, de estilo farragoso y proclive a la frase sentenciosa con apariencia de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/R3aSRqzZJ5I/AAAAAAAAAJ8/sdy8IwBvIGk/s1600-h/Villegas.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/R3aSRqzZJ5I/AAAAAAAAAJ8/sdy8IwBvIGk/s200/Villegas.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5149464056190019474" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;profundidad, que abusa de la digresión hasta la absoluta exasperación del lector. Con esas pobres herramientas va hilando trabajosamente episodios de dudosa justificación y soporíferas teorías socio&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; culturales, todo conducido por un narrador y protagonista con un ego tan desmedido como básico es su bagaje emocional.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Si hay algo que vale la pena comentar, en todo caso, es el texto de la contratapa, donde se dice, resumiendo, que un Cabrera Infante menos cubano, un Ricardo Piglia menos inteligente, un Donoso menos cuico y una Isabel Allende menos conocida habrían escrito felices esta novela. Asombra el desparpajo y la desmesura del anónimo redactor en un desesperado intento por subirle el pelo a un texto que en el mejor de los casos, con toda la indulgencia del mundo, podría ser calificado como mediocre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-6597530071111783292?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/6597530071111783292/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=6597530071111783292' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/6597530071111783292'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/6597530071111783292'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2007/12/critiquillo-huevoncete.html' title='Critiquillo huevoncete'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/R3aQh6zZJ4I/AAAAAAAAAJ0/sx_jHZ7eEoY/s72-c/Clinic+1.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-4535487715121838430</id><published>2007-10-29T20:40:00.001-03:00</published><updated>2007-10-29T22:42:48.839-03:00</updated><title type='text'>Madres, huachos, mitos, ollas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Texto de la presentación que hice de &lt;span style="font-style: italic; color: rgb(153, 51, 0);"&gt;Madres y Huachos&lt;/span&gt;, de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sonia_Montecino_Aguirre"&gt;Sonia Montecino&lt;/a&gt;, en la Feria del Libro el domingo 28 de octubre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RyZxj9VHg5I/AAAAAAAAAJI/70ECuWdN3zI/s1600-h/madres+y+huachos.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RyZxj9VHg5I/AAAAAAAAAJI/70ECuWdN3zI/s400/madres+y+huachos.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5126910088380384146" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;a style="color: rgb(153, 0, 0);" href="http://www.catalonia.cl/home.htm"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Madres y huachos&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; inscribe su tarea reflexiva en el ámbito d&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;e la a&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;c&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ademia. Lo digo de entrada porque hay que situar el libro entre sus pares y en su contexto, es decir, la discusión y la investigación, desde la antropología, la sociología y la historia, de los factores que contribuyen a formar la identidad de los chilenos como nación.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Identidad que, por supuesto, no podemos considerar como u&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;n dato fijo e inamovible, que nos deja como única tarea descubrir sus bordes y contornos. Al contrario, libros como &lt;span style="font-style: italic; color: rgb(153, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;Madres y huachos&lt;/span&gt; avanzan en la tarea no de descubrir, sino de fijar –aunque sea de manera transitoria- aquellos bordes y contornos, las líneas fluctuantes donde se cruza la historia con el presente, el perfil que emerge cuando realmente se indaga, sin temores ni restricciones, en los datos que entrega la realidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Leía hace poco un libro magnífico, &lt;span style="font-style: italic; color: rgb(0, 153, 0); font-weight: bold;"&gt;Exégesis de lugares comunes&lt;/span&gt;, de León Bloy, un escritor furibundo y temible polemista, que reduce al ridículo más absurdo las frases hechas que salpican aún la conversación cotidiana; frases que se presentan con el carácter de sentencias fundadas en la tradición, tan irrebatibles como cargadas de sabiduría ancestral. Y no pude menos que relacionar aquel libro, tan distinto al que nos convoca hoy, simplemente por el hecho de leerlos en &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;paralelo, al menos en un aspecto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Sonia Montecino sitúa las discusiones en torno a la identidad y el género en la perspectiva científica y académica, con abundante trabajo de campo y bibliografía al día; y, sobre esas bases, es capaz de describir y proponer nuevos territorios, nuevos elementos que iluminan mejor lo que somos y lo que queremos ser.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Es una actitud radicalmente distinta a aquella que encontramos en otros planos de la vida cotidiana, precisamente en aquellos donde abundan los usuarios de los lugares comunes. Y por supuesto que los resultados a los que arriba son también totalmente distintos. Es frecuente escuchar o leer, entre nosotros, frases como “es que la raza es la mala” o “El chileno es flojo y bueno pal copete”, afirmaciones que, o bien se fundan en una idea de raza totalmente superada por la antropología, o bien traslucen grotescas simplificaciones. Peor aún, sin embargo, son los lugares comunes con carta de respetabilidad, tal como los que desmenuza y destroza Bloy y que también Sonia Montecino, de manera menos explícita, reduce a polvo. “Chile es&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; homogéneo racial y culturalmente”, se oye decir. “En Chile no somos racistas”. “En Chile no existe el problema de integrar a los pueblos indígenas, como en Perú o Bolivia”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;¿Qué subyace aquí, de manera encubierta? Mi interpretación, que no aspira en modo alguno al rigor y la sistematicidad, es que este tipo de afirmaciones trata de eludir una cuestión clave para entender quiénes somos, que Sonia Montecino sí enfrenta con claridad y rigor en sus libros: el mestizaje que da forma a la nación chilena. Todo el reclamo de homogeneidad y la aspiración europeizante, me parece a mí, es un intento por esconder un origen que a lo menos inquieta y que bien probablemente avergüenza. Lo sorprendente es que aquel reclamo, a la luz de la historia, a la luz de los porfiados hechos, no resiste el menor análisis. Sonia Montecino propone, con Aguirre Beltrán, que hablemos de “Mestizoamérica”, para resaltar, dice, “el rasgo cultural más sobresaliente de nuestro continente”; y, sin embargo, la marca de la latinidad –invento francés- que dio origen a Latinoamérica, o la marca geográfica, muy conveniente desde el punto de vista de la diplomacia, que creó la expresión Iberoamérica, son muchísimo más populares.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Pero hay&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; una cuestión algo más sutil. Se escucha decir también, con frecuencia, que nuestra cultura se alimenta de una doble herencia, la europeo occidental que llegó desde España y la que nos legaron los pueblos originarios. Pero, si se hila fino detrás de aquel discurso, se advierte que el componente local, por así decirlo, queda prontamente reducido a su carácter arqueológico o, en el mejor de los casos, artesanal. Tenemos gredas y tejidos con motivos autóctonos: a ello parece quedar reducida la herencia cultural de los pueblos originarios. El idioma que utilizamos, los programas escolares, el desarrollo tecnológico, las pautas religiosas y sociales, provienen, en su inmensa mayoría, de la herencia cultural europea, y eso no produce rubor alguno. Al contrario, frases hechas como “los ingleses de América Latina”, aunque suelen ser motivo de bromas, encuentran un terreno fructífero no en razón de su desmesura, sino en razón de su sintonía con la secreta aspiración europeizante de quien la enuncia o la escucha con complacencia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;No lo digo con ánimo denigratorio. Yo creo que ahí hay una cuestión compleja, cuya manifestación discursiva tiene mucho de involuntario. Quizá sea hora de intentar desnudar lo que se esconde tras los lugares comunes o la fácil apelación a la tradición; pero, en principio, debo re&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;conocer que no sólo es la postura más fácil, sino también la más lógica, atendidas nuestras pautas de consumo cultural. Escribo sobre libros, sobre libros escritos o traducidos al español, sobre el gran fondo de la tradición de lectura y escritura que viene desde griegos y latinos. No puedo tirar la primera piedra.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Lo que quiero destacar de Sonia Montecino, en éste y en otros de sus libros, es que ella, aunque escriba inscrita en la misma tradición, sí es capaz de remover las aguas. Cuando me enfrenté a su &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i style="font-weight: bold; color: rgb(204, 0, 0);"&gt;Mitos de Chile: diccionario de seres, magias y encantos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;, sentí que estaba recorriendo de nuevo un paisaje familiar, fijado en la memoria de la infancia, de los viajes, de las conversaciones; un paisaje conocido, pero que hasta entonces permanecía como un fondo difuso y profundamente enterrado en la trama de los recuerdos. Para mí fue una revelación. Y ahí entendí entonces, de mejor manera, el alcance y la dimensión de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Madres y huachos&lt;/span&gt;, un libro de horizonte académico, sí, y por ello al alcance de relativamente pocos lectores, pero con mucho que decir a todos los potenciales lectores de Chile, a los que recibirán el maletín y a los que no lo recibirán.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RyZ19tVHg6I/AAAAAAAAAJQ/FrKRo_hqIrk/s1600-h/la+olla+deleitosa+alta.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RyZ19tVHg6I/AAAAAAAAAJQ/FrKRo_hqIrk/s400/la+olla+deleitosa+alta.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5126914928808526754" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Lo mismo me ocurrió, en una medida diferente, con &lt;span style="font-style: italic; color: rgb(204, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;La olla deleitosa. Cocinas mestizas de Chile&lt;/span&gt;, que recorre la geografía culinaria y sitúa en el amplio mapa de las referencias culturales algunos de los platos que forman parte del paisaje cotidiano.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;No quiero escamotear aquí un dato básico: la autora va mucho más allá de todo lo dicho hasta aquí. De hecho, &lt;span style="font-style: italic; color: rgb(204, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;Madres y huachos&lt;/span&gt; enuncia el tema del mestizaje cultural, pero desde ahí avanza a los temas que más interesan a la autora, los temas de género, más específicamente el lugar de la mujer y de la madre en la estructura social y cultural de Chile y de América Latina, y el lugar –o no lugar- del padre ausente, que producen esa otra marca identitaria, con toda probabilidad también dolorosa e hiriente, del huacho.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Esta edición agrega, además, una segunda parte con artículos y elaboraciones más recientes, lo que convierte a este libro en nuevo, cuestión que justifica nuestra presencia en esta Feria, tan estricta en prohibir el lanzamiento de reediciones. Que esté compuesto de artículos abre una perspectiva diferente, lo que habitualmente se conoce como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;work in progress&lt;/span&gt;; un libro que crece y gana en perspectivas, que se comenta a sí mismo, que se enriquece progresivamente, que gana en profundidad gracias a la paciente reelaboración y descubrimiento de nuevos datos, elementos, enfoques y miradas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Es, en suma, un libro nuevo, nuevo y distinto; y, aunque no lo fuera, sin duda que la recepción de los lectores lo será, porque el país es otro. Vivimos en un país con una Presidenta mujer, un país en donde temas como el machismo, la discriminación positiva hacia las mujeres en candidaturas parlamentarias y municipales y el femicidio –real y político- están en la agenda pública. Uno podrá concordar o no con la manera en que fueron enunciados o en las conclusiones de los distintos actores, pero sin duda que se trata de un fenómeno positivo, que ojalá ejerza alguna influencia en el estado actual de las cosas, donde la valoración diferencial de lo masculino y lo femenino erige, según la autora, “un andamiaje de desigualdades” que sirve de soporte a las percepciones subjetivas y a las prácticas sociales. Ya lo dijo Gabriela Mistral, autora que ha vuelto a la palestra pública gracias a los archivos de Doris Dana: habrá senadoras y, cita Sonia Montecino, serán “palomas entre cóndores”, capaces de establecer una nueva línea de movimiento que vaya “de la tierra a la mesa, de lo tangible a lo factible”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Qué bueno sería entonces que el abordaje de estos temas se hiciera sobre la base de aportes tan sustantivos e iluminadores como los de esta nueva versión, que no edición, de &lt;span style="font-style: italic; color: rgb(204, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;Madres y huachos&lt;/span&gt;; y que los lugares comunes perdieran la descarada impunidad de que gozan hoy. Este libro debería pasar de la esfera académica que le dio origen a las conversaciones cotidianas. Y por eso, porque no soy ni académico ni especialista en temas de género, me alegra mucho haber podido presentar este libro, un libro importante que merece toda la difusión posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-4535487715121838430?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/4535487715121838430/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=4535487715121838430' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/4535487715121838430'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/4535487715121838430'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2007/10/madres-huachos-mitos-ollas.html' title='Madres, huachos, mitos, ollas'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RyZxj9VHg5I/AAAAAAAAAJI/70ECuWdN3zI/s72-c/madres+y+huachos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-1452737251880130013</id><published>2007-10-17T11:38:00.000-03:00</published><updated>2007-10-23T12:26:51.078-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El corazón de las tinieblas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='África'/><title type='text'>Postales del Imperio, 1: Sir Richard Burton</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RxdY_OV-OSI/AAAAAAAAAJA/socZCAHQA5M/s1600-h/Burton.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RxdY_OV-OSI/AAAAAAAAAJA/socZCAHQA5M/s400/Burton.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5122660944362486050" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;Somalía:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;Los nativos del país son esencialmente comerciantes, que se han sumido en la barbarie por su situación política -la burda igualdad de los hotentotes-, pero parecen poseer cualidades suficientes para una regeneración moral. &lt;b&gt;Como súbditos ofrecen un favorable contraste respecto a sus parientes los árabes del Yemen, &lt;/b&gt;una raza tan indómita como los lobos que, invadida por los abisinios, persas, egipcios y turcos, ha conservado siempre &lt;b&gt;un inquebrantable espíritu de libertad y ha conseguido quebrar siempre el yugo de la dominación extranjera&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Árabes:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Durante media generación hemos sido amos y señores de Aden, llenando la zona sur de Arabia con nuestros calicós y nuestras rupias. Sin embargo, ¿cuál es allí el actual estado de cosas? &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Los beduinos nos desafían a abandonar el parapeto de nuestras pétreas murallas y luchar como hombres en el llano&lt;/span&gt;, los protegidos de los británicos son asesinados dentro del radio de alcance de nuestras armas, nuestros pueblos aliados han sido quemadosa escasa distancia de Aden, nuestros desentores sonn bienvenidos, nuestros delincuentes y fugitivos reciben protección, se nos corta el suministro con demasiada frecuencia, la guarnición ha sido reducida a una lamentable condición por obra de un bandido semidesnudo -el perverso Bhagi, que asesinó a sangre fría al capitán Mylne, sigue deambulando sin castigo por las montañas-, los insultos más ofensivos son la única respuesta que hemos escuchado a nuestras propuestas de paz, la bandera inglesa ha sido mancillada impunemente, nuestras naves habían recibido órdenes de no actuar si no era en defensa propia, y nuestra renuncia a atacar fue interpretada como simple cobardía. &lt;/span&gt;&lt;b style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Así es, y así será siempre, el carácter árabe&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La paz indeseable:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;"La paz -afirma un sabio moderno- es el sueño de los sabios; la guerra es la historia del hombre". Abandonarse a tales sueños denota un escaso sentido de la realidad. No fue su &lt;/span&gt;&lt;b style="font-family: trebuchet ms;"&gt;"política de paz" &lt;/b&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;la que dio a los portugueses unas posesiones litorales que se extendían del lago Non a Macao. Tampoco fueron designios &lt;/span&gt;&lt;b style="font-family: trebuchet ms;"&gt;pacíficos &lt;/b&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;los que ayudaron a los antiguos otomanos a alzarse victoriosos en los desiertos de Tartaria y de ahí viajar a Aden, Delhi, Argelia y las mismas puertas de Viena (...). El filántropo y el economista político quizá abriguen la esperanza, al protestar contra la expansión territorial, al abogar por una frontera compacta, al abandonar las colonias y buscar el "equilibrio", de que mantengamos nuestro merecido puesto entre las grandes naciones del mundo. ¡Nunca! Los hechos históricos nos hacen llegar a inalterables conclusiones: &lt;/span&gt;&lt;b style="font-family: trebuchet ms;"&gt;las razas progresan o retroceden, se enriquecen o caen en el olvido&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;: los hijos del Tiempo, al igual que su padre, deben permanecer en constante movimiento".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt; &lt;input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-1452737251880130013?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/1452737251880130013/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=1452737251880130013' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/1452737251880130013'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/1452737251880130013'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2007/10/postales-del-imperio-1-sir-richard.html' title='Postales del Imperio, 1: Sir Richard Burton'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RxdY_OV-OSI/AAAAAAAAAJA/socZCAHQA5M/s72-c/Burton.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-88285644871705508</id><published>2007-10-15T14:15:00.000-03:00</published><updated>2007-10-23T15:10:31.838-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mujeres en guerra'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Segunda Guerra Mundial'/><title type='text'>Mujeres en guerra, 4: Margarete Buber-Neumann</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RxDu2-V-OLI/AAAAAAAAAII/tEvj6XTRAWM/s1600-h/buber-neumann.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 219px; height: 342px;" src="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RxDu2-V-OLI/AAAAAAAAAII/tEvj6XTRAWM/s400/buber-neumann.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5120855404535756978" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Muy pocas mujeres, y muy pocos hombres, habrán vivido para contarlo. Es que el destino de &lt;a href="http://www.galaxiagutenberg.com/Contenido/Libros/Libro.asp?Codigo=43777"&gt;Margarete Buber-Neumann&lt;/a&gt; es tan trá&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;gico como insólito: militante comunista &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;desd&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;e los años veinte, casada con uno de los intelectuales alemanes del part&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ido, huyó a la Unión Soviética tras el ascenso de los nazis al poder, en 1933. Cuat&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ro años más tarde, en el peak del infierno paranoico de St&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;alin, Heinz Neumann fue detenido por sus desviaciones ideológicas y su rastro se perdió en las prisiones moscovitas. En 1938 fue el t&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;urno de Margarete. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Tras varios meses en la Butirka, la prisión preve&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ntiva de Moscú, fue condenada a cinco años de reclusión, castigo que cumpliría &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;parcialmente en &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Karaganda"&gt;Karaganda&lt;/a&gt;, gigantesco campo de concentración en medio de la estepa de Kazajstán.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El desol&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ado páramo estaba apenas habitado por tribus de pastores nómades, y la extensión del Gulag a aquellas regiones tenía esencialmente propósitos colonizadores.&lt;/span&gt; Los presos debían cumplir tareas agr&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RxNNTeV-OOI/AAAAAAAAAIg/5g3jCgW2-HY/s1600-h/350px-Steppe_of_western_Kazakhstan_in_the_early_spring.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RxNNTeV-OOI/AAAAAAAAAIg/5g3jCgW2-HY/s320/350px-Steppe_of_western_Kazakhstan_in_the_early_spring.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5121522198208461026" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ícolas, mayormente, en puntos situados a muchos kilómetros del campo &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;centr&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;al de Karaganda, así como preparar las condiciones para la explotación de yacimientos mineros en el sector. Apenas hay testimonios gráficos de instal&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;aciones que en realidad eran chozas de b&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;arro y troc&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;has infernales por donde traqueteaban camiones y carretas. Buber-Neumann tuvo la m&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ala idea de protestar ante las autoridades del campo por la arbitrariedad de su detención, lo que le significó&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; cumplir su pena en barracones de castigo. Sorpresivamente, a comienzos de 1940, fue llevada de vuelta al campo central y de ahí a Moscú, donde pasó unos meses excepcionalmente bien alimentada y bien tratada en la Butirka. El pa&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;so siguiente muestra con insólita crudeza una de las consecuencias más viles del tratado de no agresión que Stalin y Hitler suscribieron e&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;n 1939: los alemanes prisioneros del gulag, en su m&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ayoría comunistas que habían huido de los nazis, fueron devueltos a estos últimos en Brest-Litovsk, la ciudad polaca que había pasado a ser la frontera entre ambas dictaduras.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El destino de Margarete fue el campo de concentración de &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Ravensbr%C3%BCck_concentration_camp"&gt;Ravensbrück&lt;/a&gt;, en el norte de Alemania, donde llegó a comienzos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; de agosto de 1940. Diseñado más como un campo de trabajo que de exterminio, las condiciones de vida no eran tan extremas como en Auschwitz, Mathausen o Bergen-Belsen. No más de cien mujeres murieron en el primer año de estancia de Buber-Neumann en Ravensbrück, campo que continuó creciendo para proveer de mano de obra a los talleres de costura de la SS, que fabricaban todos &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;los uniformes de la organización, y a Siemens, empresa que instaló fábricas (y luego barracones para las reclusas) a un costado del campo principal. La dieta era dura, pero soportable, y uno de los refinamientos del régimen de castigo consistía en la obligación de dejar las camas hechas (con sábanas y frazadas) de manera impecable en un reducidísimo lapso de tiempo. En otros lager, ya el jergón de paja era un lujo y el resto de los artículos, inexistentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RxNUp-V-OQI/AAAAAAAAAIw/yV6810O4_QU/s1600-h/1981-0766.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RxNUp-V-OQI/AAAAAAAAAIw/yV6810O4_QU/s400/1981-0766.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5121530281336912130" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;A Margarete le asignaron distintas funciones durante su permanencia en el campo. Por dos años fue la jefa del bloque de las Testigos de Jehová, el barracón más organizado, ordenado, limpio y saludable de todo el campo, utilizado también para recibir a las visitas al campo. Era duro, pero contaba con la excepcional disciplina y rigor de las reclusas, que hacían una cuestión de fe mantener el orden y la limpieza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Conforme avanzaba la guerra, el campo se fue llena&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ndo de gente, las condiciones empeoraron muchísimo y las cifras de mujeres muertas ascendió violentamente. Buber-Neumann desempeñó diversas tareas, incluyendo trabajo esclavo en la Siemens, y sobrevivió, según ella señala en el libro, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;porque "era fuerte física y psíquicamente; siempre supe guardar un cierto respeto hacia mí misma; si&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;empre encontré personas para las que yo era necesaria; siempre tuve la suerte de compartir la felicidad de la amistad, de las relaciones humanas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;". Una de sus grandes amigas fue &lt;a href="http://www.radio.cz/es/articulo/789"&gt;Milena Jesenská&lt;/a&gt;, la última novia de F&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RxNsyOV-ORI/AAAAAAAAAI4/-tuGtOnHR5w/s1600-h/jes01.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 245px; height: 333px;" src="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RxNsyOV-ORI/AAAAAAAAAI4/-tuGtOnHR5w/s400/jes01.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5121556811349899538" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ranz Kafka, llevada desde Praga a Ravensbrück, donde murió a comienzos de 1944.&lt;/span&gt; El origen de este libro está en la amistad con Milena y el mutuo compromiso que asumieron de contar lo qu&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;e habían vivido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fin de la guerra acarreó otro desafío para Margarete: trasladarse desde Ravensbrück, en el territorio conquistado por los r&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;usos, al oeste alemán, en manos aliadas. Temía, justificadamente, que volver a caer en manos soviéticas implicaría prolongar su vida de reclusa. También lo logró, para dar testimonio y cumplir con su compromiso con Milena Jesenská.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro, con todo lo terrible que es la experiencia de Margarete, tiene también una clara intención ideológica, la denuncia del engaño tras los ideales comunistas. No es que Buber-Neumann apruebe los lager nazis, o que los encuentre menos brutales o menos asesinos; es que se extinguieron con la guerra y, al momento en que ella escribía, el gulag soviético gozaba de muy buena salud. Hay toda una línea narrativa sobre casos de ceguera aún ante la propia desgracia y de fanatismo aún en las peores circunstancias, línea que, para lectores contemporáneos, es un tanto excesiva: a nadie hay que convencer hoy de las aberraciones del estalinismo. En la perspectiva de la guerra fría, sin embargo, no cabe duda de que el testimonio de Margarete, con su afán de denunciar todos los totalitarismos, fue considerado en muchos casos como un insumo más en la batalla por las ideas. La perspectiva del tiempo devuelve su libro a lo esencial, a la experiencia casi única de haber comprobado, en su propio cuerpo, que el lager y el gulag son la misma cara de la misma moneda.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt; &lt;input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-88285644871705508?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/88285644871705508/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=88285644871705508' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/88285644871705508'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/88285644871705508'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2007/10/mujeres-en-guerra-4-margarete-buber.html' title='Mujeres en guerra, 4: Margarete Buber-Neumann'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RxDu2-V-OLI/AAAAAAAAAII/tEvj6XTRAWM/s72-c/buber-neumann.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-126366524079271094</id><published>2007-10-04T18:11:00.000-04:00</published><updated>2007-10-23T15:13:08.667-03:00</updated><title type='text'>El maletín literario</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RwVpo-V-ODI/AAAAAAAAAHU/MCzN-3Jq6yw/s1600-h/longchamp.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RwVpo-V-ODI/AAAAAAAAAHU/MCzN-3Jq6yw/s400/longchamp.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5117612704227276850" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Habría que comenzar por recordar uno de los usos de maleta en el habla popular criolla. &lt;span style="color: rgb(153, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;A la maleta&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 0, 0);"&gt; &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;es&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; a mansalva&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, pero probablemente derivado de &lt;span style="color: rgb(153, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;a la mala&lt;/span&gt; y no del artefacto que suele acompañar a las personas en sus viajes (aunque también&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; hay mochila&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;s, bolsos marineros, bolsos a secas, baúles y algo más). De maleta deriva maletín, es decir, maleta chica, que acompaña a las personas, más comúnmente a los hombres, en sus trámites cotidianos, par&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;a transportar papeles, libros, colaciones, condones, útiles de escritorio y vaya a saber uno qué más. No confundir con el bolsón, reservado antaño a los escolares que hoy usan mayoritariame&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;nte mochilas; un adulto con bolsón lleva maletín, no bolsón. El maletín podría ser, entonces, la pareja de la cartera, reservada exclusivamente a las mujeres, aunque algunas de &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ellas van por l&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;a vida de maletín, que no &lt;span style="color: rgb(153, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;de maleta&lt;/span&gt; o de mal genio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;49 libros ocupan aproximadamente un metro lineal de estanterías. Depende del grosor de los volúmenes, claro está, pero cualquier orden basado en categorías tales como autor, tema o t&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RwVrZ-V-OFI/AAAAAAAAAHk/OWdNjMBQjRU/s1600-h/prestatgeria.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RwVrZ-V-OFI/AAAAAAAAAHk/OWdNjMBQjRU/s400/prestatgeria.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5117614645552494674" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ítulo será necesariamente aleatorio respecto de variables como peso, número de páginas o centím&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;etros de lomo y así, aunque, por ejemplo, en la letra D encontremos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; a Dostoievski representad&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;o por &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Los Hermanos Karamazov&lt;/span&gt;, libro oblig&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;atoriamente generoso en centime&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;traje lomístico, la tendencia será que cada 49 volúmenes se ocupe un metro lineal de estantería (precisemos: bien apretados, sin aire, de manera que hasta cuesta sa&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;carlos, caben 55, promedio elaborado sobre una base estadística de aproximadamente tres mil volúmenes; pero así no vale, la idea es que puedan entrar y salir, que lleguen otros, en fin, que haya libertad de movimiento en la estantería).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Tema que nos conduce de manera directa a un problema que se acentuará en los 130 mil hogares de bajos ingresos que suelen vivir en casas o departamentos sumamente reducidos y de mínimo mobiliario, si se exceptúa, por cierto, a los electrodomésticos (el censo y la Casen demostraron que faltará la plata, pero no la tele de hartas pulgadas, mejor si es de plasma, o el refri). Ya se sabe, en todo caso, que cada maletín no tendrá todos los volúmenes, sino una selección distribuida aleatoriamente, de man&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;era tal que cada familia recibirá, pongamos por caso, 12 libros (distintos, en su mayoría, de los que recibió el vecino). El tota&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;l será distribuido en unos seis mini maletines, representativos maletín madre, que a estas alturas podríamos denominar tranquilamente maleta.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RwVscuV-OGI/AAAAAAAAAHs/n_Eza2uNOBM/s1600-h/19901_grd.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RwVscuV-OGI/AAAAAAAAAHs/n_Eza2uNOBM/s400/19901_grd.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5117615792308762722" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Sea entonces maleta de 49 o maletín de 12 más diccionario, se m&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;antendrá el problema enunciado en el párrafo anterior: ¿dónde guardarán los libros? El requerimiento, en términos de metros lineales de estantería, se reduce a 25 centímetros. Poca cosa, pero, sin duda, inexistente en la inmensa mayoría de aquellos hogares. Habrá superficies planas, sobre la cómoda, por ejemplo, si la hubiera, o sobre algún mueble similar,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; en cuyo caso sólo se requerirá de un par de sujeta libros, objetos que, por algún ata&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;vismo hasta ahora inexplicable, solían contarse en el tipo de trabajos manuales que tenían &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;o tienen que realizar los educandos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Claro está que existe el riesgo cierto de que se invierta el orden de los factores y en este caso sí que se altera el producto. Bien puede suceder que los libros, en lugar de recibir un lugar dentro del mobiliario disponible, se incorporen a él cumpliendo alguna otra función. Alguien me contó la anécdota de una señora que no hallaba qué hacer con sus libros, porque ya tenía tres. Sí, tres. De manera que perfectamente pueden pasar a dejar de ser libros, es decir, objetos destinados a la lectura, para convertirse en taco para equilibrar la pata coja de la mesa, posa vasos, velador y lo que sea que dicte la imaginación del usuario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En breve, creo que la iniciativa del maletín literario se basa en la falacia de que basta que la gente tenga acceso a los lib&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RwVtgOV-OHI/AAAAAAAAAH0/PBQHFfXc4ek/s1600-h/haha.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RwVtgOV-OHI/AAAAAAAAAH0/PBQHFfXc4ek/s400/haha.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5117616951949932658" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ros para que se conviertan en lectores. Quizá &lt;a href="http://freakonomics.blogs.nytimes.com/"&gt;Steven Levitt&lt;/a&gt;, el autor de &lt;a href="http://www.antartica.cl/antartica/servlet/LibroServlet?action=fichaLibro&amp;amp;id_libro=66313"&gt;Freakonomics&lt;/a&gt;, tuvo algo que ver con ello, al demostrar que existía una correlación positiva entre la existencia de libros en los hogares y el rendimiento escolar, mejor donde hay y peor donde no hay libros. Ocurre que eso es lo que puede demostrar Levitt con los números, pero no hay que ser un halcón para ver que la correlación real está en que, donde hay libros, suele haber personas que leen libros; y que, donde no hay libros, suele haber personas que no leen libros. Para fomentar el hábito de la lectura en los niños, entonces, hay que hacer leer a los adultos, y ello requiere mucho más trabajo y motivación que recibir un regalo que para mucha gente será tan exótico como un ornitorrinco cruzado con un puercoespín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quise ser maletero, aclaro.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;         &lt;/div&gt;&lt;p class="western"  style="margin-bottom: 0in; text-align: justify;font-family:trebuchet ms;" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt; &lt;input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-126366524079271094?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/126366524079271094/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=126366524079271094' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/126366524079271094'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/126366524079271094'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2007/10/el-maletn-literario.html' title='El maletín literario'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RwVpo-V-ODI/AAAAAAAAAHU/MCzN-3Jq6yw/s72-c/longchamp.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-600739456939575794</id><published>2007-10-03T09:18:00.000-04:00</published><updated>2007-10-23T15:13:45.921-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mujeres en guerra'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Segunda Guerra Mundial'/><title type='text'>Mujeres en guerra, 3: Liana Millu</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RwGcTuV-OAI/AAAAAAAAAG8/1MOuRC4G3K0/s1600-h/Humo+Birkenau.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RwGcTuV-OAI/AAAAAAAAAG8/1MOuRC4G3K0/s400/Humo+Birkenau.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5116542514341230594" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a href="http://it.wikipedia.org/wiki/Liana_Millu"&gt;Liana Millu&lt;/a&gt; nació en 1914 en Pisa, Italia, en el seno de una familia judía. Se dedicó al periodismo, pero poco pudo ejercer, tanto por su condición de judía como por su oposición al régimen fascista. En 19&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;43 se incorporó a la Resistencia. Arrestada por la Gestapo en marzo de 1944, fue deportada al complejo de Auschwitz-Birkenau, en el sur de Polonia, sobre la margen del&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; río Vístula. Tuvo la fortuna de ser trasladada, luego de algunas semanas, al campo de Ravensbrück, en Alemania, y luego a Stettin, en el noroeste de Polonia, a trabajar en una fábrica de armamentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobrevivió al terrible recorrido, del cual hubo un lugar que le dejó la marca más indeleble. En 1947 publicó &lt;a href="http://www.acantilado.es/ficha.asp?id=115"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El humo de Birkenau&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, seis relatos que &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Primo_Levi"&gt;Primo Levi&lt;/a&gt;, también sobreviviente de Auschwitz, describió en el prólogo co&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;mo "el más conmovedor de los testimonios ital&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;ianos" sobre la experiencia del &lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;lager&lt;/span&gt;, campo de concentración o -en el caso de Auschwitz-Birkenau- campo de exterminio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levi cierra así su texto:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;De cada uno de estos itinerarios humanos en un mundo inhumano surge un aura de tristeza lírica, incontaminada por la cólera o el lamento desgarrado, de dolorosa sabiduría mundana, que demuestra que la autora no sufrió en vano.&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;De manera algo oblicua, Levi enlaza aquí con su propio testimonio, contenido en la ejemplar &lt;a href="http://editorialoceano.cl/product_info.php?cPath=34&amp;amp;products_id=8727"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Trilogía de Auschwitz&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. El primer libro, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Si esto es un hombre...,&lt;/span&gt; apareció por primera vez en 1947, el mismo año en que Millu publi&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;có el suyo; y en un &lt;a href="http://www.elortiba.org/primolevi2.html"&gt;epílogo añadido en 1976&lt;/a&gt;, el químico italiano atribuyó señaló que, en alguna medi&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;da, había podido escribirlo gracias a&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;la voluntad no sólo de sobrevivir, común a todos, sino de sobrevivir con el fin preciso de relatar las cosas a las que habíamos asistido y que habíamos soportado.&lt;/blockquote&gt;La voluntad de ser testigo, de dar testimonio, &lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(153, 0, 0);"&gt;de no haber sufrido en vano&lt;/span&gt;, es la clave de lectura para la narrativa testimonial sobre el Holocausto y el &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;lager&lt;/span&gt;. El registro de Millu, empero, es más demoledor que las páginas &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;de Levi. E&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;n ambos hay distancia, en ambos hay una ausencia de rencor que torna más punzante y terrible su testimonio; pero, mientras Levi traza una crónica lineal de su experiencia en el campo, Millu elige seis momentos, seis historias, seis vidas que se truncan, seis tragedias que cortan la respiración y que devuelven, casi por necesidad, a tratar de completar la interrogante de Levi: si esto es un hombre, ¿qué es, en qué consiste y dónde termina la condición humana?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RwLakOV-OBI/AAAAAAAAAHE/Z1oNlBYeW24/s1600-h/Auschwitz-09-13-44.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RwLakOV-OBI/AAAAAAAAAHE/Z1oNlBYeW24/s400/Auschwitz-09-13-44.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5116892442506704914" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Vista aérea del complejo de Auschwitz-Birkenau. Levi estuvo en Auschwitz 1, al costado superior derecho de la fotografía; Millu, en la parte sur de Birkenau, en los pabellones vecinos a los hornos crematorios.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;Es que estas historias sobrecogen porque, detrás de cada personaje que desaparece arrastrado por la fría rutina del exterminio masivo, se adivinan cientos, miles, millones de tragedias individuales; cada muerta, cada muerto, portaba una carga de esperanzas y el legítimo anhelo de vivir. En los tableros de madera del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;lager&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, en la&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;s filas para recibir el aguachirle de nabos que semejaba el almuerzo, había espacio para la ilusión, la esperanza y la afirmación de la vida; pero, tal como lo muestra de manera tan atrozmente eficaz Liana Millu, el sentido del campo era, precisamente, truncar toda esperanza, matar toda vida, hasta que el humo de los crematorios terminara de esparcir su amargo tufo.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Y todo era sólo humo. Humo sobre los campos de concentración, la ciudad y el burdel; humo sobre la maldad y la inocencia, la sabiduría y las locuras, la muerte y la vida. &lt;/blockquote&gt;Quizá la historia más terrible es &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La clandestina&lt;/span&gt;. Reasignada a una nueva función, Liana conoce a Maria, judía alemana que también lleva poco tiempo en el campo, que guarda un secreto amparado en la loca esperanza de que pronto llegará el fin de la guerra: espera un hijo. A mujeres en esas condiciones, las hacían abortar antes del ingreso al campo; si el embarazo estaba muy avanzado, la mujer pasaba directo al crematorio. Maria lo ocultó y, tras meses de fajarse el vientre, ya no puede seguir ocultándolo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RwORm-V-OCI/AAAAAAAAAHM/cAH6gWeZoNw/s1600-h/auschwitz_2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RwORm-V-OCI/AAAAAAAAAHM/cAH6gWeZoNw/s400/auschwitz_2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5117093700379228194" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Una noche celebran una fiesta judía en el barracón. Cuando vuelven a sus sitios, Liana y Maria se asoman por uno de los estrechos ventanucos de la pared:&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Vimos el cielo nocturno rojo y resplandeciente debido a las enormes llamas que se elevaban sin interrupción de las torres de los crematorios y rodeaban el campo entero con una alta corona de fuego, visible desde las casas de Auschwitz, desde las casas de los campesinos, desde los poblados más lejanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Esta noche sí que queman en Birkenau", comentaría tal vez aquella gente.&lt;/blockquote&gt;Lo cierto es que, al otro día, se acelera, para Maria, el reloj de la tragedia. Es descubierta; a partir de ese momento, para evitar escándalos, cumplirá tareas en el barracón, pero es, simplemente, una manera de disminuir sus fuerzas con mayor rapidez. Sin embargo, cuando llega el momento, hasta las más duras guardianas asisten a la parturienta, de noche, a la luz de las velas, y el milagro de la vida aún en esas condiciones de inhumanidad las vuelve, por un momento, a vidas anteriores y, sobre todo, a la esperanza en el futuro, al dicho que se repite con insensata fe: "El año que viene, la libertad". El resto es previsible, pero no por ello menos demoledor.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt; &lt;input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-600739456939575794?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/600739456939575794/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=600739456939575794' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/600739456939575794'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/600739456939575794'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2007/09/mujeres-en-guerra-3-liana-millu.html' title='Mujeres en guerra, 3: Liana Millu'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RwGcTuV-OAI/AAAAAAAAAG8/1MOuRC4G3K0/s72-c/Humo+Birkenau.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-2485640684622122166</id><published>2007-09-15T15:10:00.000-04:00</published><updated>2007-10-03T09:36:13.326-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><title type='text'>Jack London: de perros y lobos</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:85%;" &gt;Buscando lecturas para mis niños, me di cuenta de que no tenía dos libros de Jack London que había leído yo a su edad. Los busqué y los releí. Aquí va una breve reseña sobre ambos.&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" face="trebuchet ms" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RuwwB4aaKzI/AAAAAAAAAGk/9z1MXJRQAyQ/s1600-h/wolf_4_big.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RuwwB4aaKzI/AAAAAAAAAGk/9z1MXJRQAyQ/s400/wolf_4_big.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5110512486039825202" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: trebuchet ms; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 0);font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En 1897, a los 21 años, Jack London se sumó a la corriente humana que fluía hacia Alaska, en medio de la última “fiebre del oro” del siglo XIX. El joven London, quien ya había ganado un concurso de cue&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;ntos, no encontró oro ni se hizo rico, pero el acopio de experiencias en las lejanas tierras septentrionales fue un valiosísimo material para nutrir una de las vetas más generosas de su narrativa: el hombre frente a la naturaleza o, mejor aún, la fuerza indomable de la naturaleza y lo implacable de sus designios.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 0);font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Con la lejana música de fondo de la teoría de la evolución de Darwin, todo un estreno intelectual algunas décadas antes, London escribió un díptico curiosamente simétrico, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La llamada de la naturaleza&lt;/span&gt; (1903) y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Colmillo Blanco&lt;/span&gt; (1907).&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Ruww3oaaK0I/AAAAAAAAAGs/CNJ6XUaS5zM/s1600-h/C24S0095.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Ruww3oaaK0I/AAAAAAAAAGs/CNJ6XUaS5zM/s400/C24S0095.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5110513409457793858" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 0);font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En la primera, un perro del sur es raptado y llevado hasta&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Alaska, donde aprende a arrastrar trineos y trabaja hasta la extenuación; cuando está a punto de morir de agotamiento, lo salva un hombre blanco y Buck se convierte en su mejor amigo y compañero de aventuras en la búsqueda del oro. Pero el perro siente que los bosques&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;, los ríos y la fauna interpretan una canción cuya melodía es extrañamente atractiva, tanto que progresi&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;vamente lo lleva a romper sus vínculos con los hombres para regresar al estado del depredador salvaje inscrito en la herencia lupina que lleva en la sangre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En la segunda, un lobezno con algo de sangre de perro es atrapado por una tribu india y bautizado como Colmillo Blanco. Gracias a su doble herencia, es más grande, más fuerte y también más astuto que el resto de los perros de la mana&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;da; y también es un solitario, criado por Castor Gris, su amo, con rigor y sin una gota de cariñ&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;o. Se c&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;onvierte así en un temible rival, famoso en toda Alaska por su silenciosa ferocidad. Cae luego e&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;n manos del Bello Smith, “una monstruosidad”, horrible de apariencia y despreciable por su calidad moral, pero, dice el autor, “él no era responsable. Así había sido moldeada su arcilla”, en una muestra de la aplicación mecánica de las leyes de la herencia y el influjo del medio. El Bello Smith se impone a Colmillo Blanco por la fuerza desmedida del castigo físico y lo convierte en un perro de pelea, una fiera irredimible que vence sin apelación a los más feroces y grandes rivales. Cuando Colmillo Blanco derrota a un lince, ya no tiene más rivales: nadie quiere arriesgar sus perros y su dinero contra el invencible lobo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 0);font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El desenlace es el camino inverso de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El llamado de la naturaleza&lt;/span&gt;: cuando por fin Colmillo Blanco ha encontrado la horma de su zapato en un bull dog que se aferra implacable a su garganta,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; es rescatado por un hombre blanco que poco a poco, con infinita paciencia, le enseña el lenguaje del respeto y del amor. Tan fuerte es el vínculo entre el lobo y el hombre, que Weddon Scott se resigna a llevar a Colmillo Blanco a las cálidas tierras del sur, donde, finalmente, tras un complicadísimo aprendizaje, el lobo invencible recibe un nuevo nombre, el Lobo Bendito, tras salvar al padre de Weddon y a su familia del ataque de un criminal (“era un hombre feroz. Había sido creado mal. No había nacido bien y las manos de la sociedad no lo habían ayudado en nada al moldearlo”).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 0);font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;De este modo, Colmillo Blanco realiza el camino inverso al de Buck, el orgulloso perro casero que deviene salvaje. El llamado de la naturaleza se contrapone a lo que London llama, en la segunda novela, “el llamado de la especie”, el llamado de milenios de domesticación, de c&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RuwxSoaaK1I/AAAAAAAAAG0/b212gKxLifQ/s1600-h/kep5.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RuwxSoaaK1I/AAAAAAAAAG0/b212gKxLifQ/s400/kep5.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5110513873314261842" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;ercanía con el hombre y aceptación de su ley a cambio de calor y comida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div  style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 0);font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;El &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;llamado de la naturaleza&lt;/span&gt; tiene menos de cien páginas y apareció primero por entregas en el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Saturday Evening Post&lt;/span&gt;. London recibió dos mil dólares –una pequeña fortuna en aquel tiempo- por su n&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;ovela, y de ahí en adelante pudo vivir holgadamente de sus ingresos como escritor. Es una novela redonda, que administra perfectamente la economía de medios, que atrapa y conmueve; una historia de profunda humanidad, aunque la protagonice un perro. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Colmillo Blanco&lt;/span&gt; es, en cambio, mucho más larga, de estilo farragoso y abundantísimas repeticiones, que sólo hacia el final se desprende de una escritura que parece programática, la demostración de una tesis, y enlaza con lo que mejor sabe hacer London, situar en el mismo plano narrativo la aventura y la emoción.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-2485640684622122166?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/2485640684622122166/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=2485640684622122166' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/2485640684622122166'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/2485640684622122166'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2007/09/jack-london-de-perros-y-lobos.html' title='Jack London: de perros y lobos'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RuwwB4aaKzI/AAAAAAAAAGk/9z1MXJRQAyQ/s72-c/wolf_4_big.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-1579536744809775001</id><published>2007-09-13T19:30:00.000-04:00</published><updated>2007-10-19T11:49:28.057-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mujeres en guerra'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Segunda Guerra Mundial'/><title type='text'>Mujeres en guerra, 2: Anónima</title><content type='html'>&lt;a style="font-family: trebuchet ms; color: rgb(0, 0, 0);" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RrJzNwnKJLI/AAAAAAAAAGU/mv95QeHa9I8/s1600-h/unamujerenberlin.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RrJzNwnKJLI/AAAAAAAAAGU/mv95QeHa9I8/s400/unamujerenberlin.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5094260808734090418" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 0);font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;De Anónima, la autora de &lt;a href="http://www.anagrama-ed.es/titulo/PN_619"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Una mujer en Berlín&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, se sabe poco. Apenas que se trataba de una periodista fieramente escéptica frente al nazismo, muy inteligente, capaz de un análisis distanciado y filoso de su país y de su época. Vivió en París y otras capitales europeas. Conoció la Unión Soviética y aprendió a hablar ruso de manera rudimentaria. El último año de la guerra quedó atrapada en Berlín, trabajando en una editorial. Comenzó a llevar un diario a partir del 20 de abril de 1945, cuando era inminente la caída de Berlín en manos soviéticas, y lo prolongó hasta el 22 de junio del mismo año, cuando ya la situación parecía aproximarse a aquello tan elusivo que puede denominarse normalidad.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Anónima, mujer elegante y guapa, de poco más de treinta años en aquel momento, vivió lo peor de la ocupación rusa, una experiencia infernal de violaciones sin cuento. El diario fue su manera de resolver el dilema entre la humillación y la muerte. En páginas escritas con la prisa y la urgencia  de la catarsis, Anónima habla de las mujeres alemanas consideradas como botín de guerra, de los códigos de sobrevivencia entre las ruinas del Tercer Reich, de la experiencia colectiva de la humillación y del hambre. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;No evade ningún tema: ni la responsabilidad alemana en la agresión, ni el feroz egoísmo que asoma en condiciones de tensión extrema y lucha por la sobrevivencia, ni la pregunta sobre si es no no es una prostituta, desde el momento en que recibe alimentos a cambio del uso de su cuerpo. Y a pesar de las prisas, está notablemente bien escrito, con el doble apremio de la desesperación y del anhelo de vivir, de rendirse, a pesar de todo, a la "oscura y maravillosa aventura de vivir. Persevero en ella por curiosidad, y porque me alegra respirar y sentir mis miembros sanos".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RuAJWFq_IjI/AAAAAAAAAGc/AfrhoOL43Bw/s1600-h/Ruinas+de+Berl%C3%ADn.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RuAJWFq_IjI/AAAAAAAAAGc/AfrhoOL43Bw/s400/Ruinas+de+Berl%C3%ADn.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5107092252522390066" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:85%;" &gt;En este desolado paisaje de ruinas transcurre el relato de Anónima.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;Temible lucidez, la de Anónima, que resuelve en la escritura los temas que a la viuda con que comparte el alojamiento le provocan horribles pesadillas, lucidez que logró aceptar la conveniencia de que su diario fuera publicado. Apareció primero en Estados Unidos y, a fines de los años cincuenta, en Alemania, donde la recepción fue todo menos benévola. Al igual que Gerd, su novio, cuya aparición en su casa motiva que pusiera punto final al diario, los alemanes no entendieron ni fueron capaces de aceptar la franqueza y crudeza de su descripción de las relaciones con los rusos, con los triunfadores, con los violadores. Es que el diario -y el lenguaje de Anónima en esos meses- refleja una experiencia de humillación y exigencia física (tras las violaciones, vino el hambre) como nunca se imaginaron los alemanes. Y aunque dista mucho de lo que tuvieron que soportar ludíos, comunistas, católicos, gitanos, gays y prisioneros de guerra en los campos de concentración nazis, muestra otra faceta terrible de la guerra, la derrota de quienes además saben que es justa, aunque nada hicieron por provocarla.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-1579536744809775001?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/1579536744809775001/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=1579536744809775001' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/1579536744809775001'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/1579536744809775001'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2007/09/mujeres-en-guerra-2-annima.html' title='Mujeres en guerra, 2: Anónima'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RrJzNwnKJLI/AAAAAAAAAGU/mv95QeHa9I8/s72-c/unamujerenberlin.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-4065585665006967077</id><published>2007-07-15T20:49:00.000-04:00</published><updated>2007-07-15T21:27:34.909-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><title type='text'>La puta de Babilonia</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RprFytX79qI/AAAAAAAAAGM/XIJAOaMNaCI/s1600-h/puta+bab.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RprFytX79qI/AAAAAAAAAGM/XIJAOaMNaCI/s400/puta+bab.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5087596204032521890" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span class="textos-desp-revistas"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Columna publicada en &lt;/span&gt;El Sábado&lt;span style="font-style: italic;"&gt; del 14 de julio&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span class="textos-desp-revistas"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span class="textos-desp-revistas"&gt;&lt;br /&gt;El escritor colombiano &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Fernando_Vallejo"&gt;Fernando Vallejo&lt;/a&gt; tiene el gran mérito de dar al insulto, a la denuncia, al adjetivo calificativo, una nueva cota de intensidad en la narrativa universal. Hay pocos escritores tan iracundos como Vallejo, cuyas novelas constituyen despiadados y feroces retratos de una sociedad en disolución, amenazada por la carcoma, la ruina y la furia desatada. A él se le ajusta perfecto el adjetivo de apocalíptico. Las doce plagas de Egipto son poco, casi nada, al lado de la tragedia que se abate sobre Medellín y Colombia en novelas como &lt;a href="http://www.casadellibro.es/fichas/fichabiblio/0,1094,2900001144012,00.html?codigo=2900001144012&amp;titulo=LA+VIRGEN+DE+LOS+SICARIOS"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Virgen de los sicarios&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; o &lt;a href="http://www.conexioncolombia.com/conexioncolombia/content/page.jsp?ID=669"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El desbarrancadero&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Vallejo cultiva, además, el estilo y el lenguaje con un cuidado poco habitual en las letras contemporáneas, cuestión que siempre hay que agradecer. Así, el despliegue de su narrativa –torrencial, para seguir con los tópicos– es una continua fiesta verbal, plena de hallazgos, siempre sugerente, con una cadencia atrapante que a veces apabulla por la riqueza y variedad de recursos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="textos-desp-revistas"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="textos-desp-revistas"&gt;Todo ello está también en La puta de Babilonia, un ensayo, se diría, pero muy a la manera de Vallejo. Un ensayo que es también una interminable imprecación en el estricto sentido del diccionario, proferir palabras con que se expresa el vivo deseo de que alguien sufra mal o daño, fundada en el mal y daño que ese alguien –la Iglesia Católica– ha causado a lo largo de los siglos; un magnífico repertorio de insultos, un lujo de pirotecnia verbal; un ensayo en el sentido clásico, desde luego, escrito en el cual un autor desarrolla sus ideas sin necesidad de mostrar el aparato erudito; y una apasionada defensa de los animales, otro tópico esta vez personal y recurrente de Fernando Vallejo. Sin notas a pie de página ni bibliografía, el escritor colombiano funda la eficacia de su requisitoria en el poder del lenguaje y extrema sus recursos hasta límites que pueden ser difíciles de tolerar para lectores no advertidos, pero no por ello renuncia a la exposición de hechos. Más allá de la denuncia iracunda que alimenta estas páginas, Vallejo da prueba, una vez más, de su extraordinaria capacidad de uso del lenguaje, a contracorriente de las tendencias que buscan complacer al lector con productos previamente digeridos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="textos-desp-revistas"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;" class="textos-desp-revistas"&gt;LA PUTA DE BABILONIA Fernando Vallejo. Editorial Planeta, México D. F., 2007. 317 págs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;font-size:100%;" class="textos-desp-revistas"  &gt;Comienzo del libro:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;blockquote&gt;L&lt;span style=""&gt;A PUTA&lt;/span&gt;, &lt;span style=""&gt;LA GRAN PUTA&lt;/span&gt;, la grandísima puta, la santurrona, la simoníaca, la inquisidora, la torturadora, la falsificadora, la asesina, la fea, la loca, la mala; la del Santo Oficio y el Índice de Libros Prohibidos; la de las Cruzadas y la noche de San Bartolomé; la que saqueó a Constantinopla y bañó de sangre a Jerusalén; la que exterminó a los albigenses y a los veinte mil habitantes de Beziers; la que arrasó con las culturas indígenas de América; la que quemó a Segarelli en Parma, a Juan Hus en Constanza y a Giordano Bruno en Roma; la detractora de la ciencia, la enemiga de la verdad, la adulteradora de la Historia; la perseguidora de judíos, la encendedora de hogueras, la quemadora de herejes y brujas; la estafadora de viudas, la cazadora de herencias, la vendedora de indulgencias; la que inventó a Cristoloco el rabioso y a Pedropiedra el estulto; la que promete el reino soso de los cielos y amenaza con el fuego eterno del infierno; la que amordaza la palabra y aherroja la libertad del alma; la que reprime a las demás religiones donde manda y exige libertad de culto donde no manda; la que nunca ha querido a los animales ni les ha tenido compasión; la oscurantista, la impostora, la embaucadora, la difamadora, la calumniadora, la reprimida, la represora, la mirona, la fisgona, la contumaz, la relapsa, la corrupta, la hipócrita, la parásita, la zángana; la antisemita, la esclavista, la homofóbica, la misógina; la carnívora, la carnicera, la limosnera, la tartufa, la mentirosa, la insidiosa, la traidora, la despojadora, la ladrona, la manipuladora, la depredadora, la opresora; la pérfida, la falaz, la rapaz, la felona; la aberrante, la inconsecuente, la incoherente, la absurda; la cretina, la estulta, la imbécil, la estúpida; la travestida, la mamarracha, la maricona; la autocrática, la despótica, la tiránica; la católica, la apostólica, la romana; la jesuítica, la dominica, la del Opus Dei; la concubina de Constantino, de Justiniano, de Carlomagno; la solapadora de Mussolini y de Hitler; la ramera de las rameras, la meretriz de las meretrices, la puta de Babilonia, la impune bimilenaria tiene cuentas pendientes conmigo desde mi infancia y aquí se las voy a cobrar.&lt;/blockquote&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-4065585665006967077?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/4065585665006967077/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=4065585665006967077' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/4065585665006967077'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/4065585665006967077'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2007/07/la-puta-de-babilonia.html' title='La puta de Babilonia'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RprFytX79qI/AAAAAAAAAGM/XIJAOaMNaCI/s72-c/puta+bab.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-5319552722070080559</id><published>2007-07-03T18:38:00.000-04:00</published><updated>2007-07-04T16:56:13.628-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Segunda Guerra Mundial'/><title type='text'>Mujeres en guerra, 1: Marie "Missie" Vassiltchikov</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rl4rVtsN7lI/AAAAAAAAADU/4dRuHaVm068/s1600-h/ACA0093.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rl4rVtsN7lI/AAAAAAAAADU/4dRuHaVm068/s400/ACA0093.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5070537882508062290" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Marie_Vassiltchikov"&gt;Marie "Missie" Vassiltchikov&lt;/a&gt; nació en San Petersburgo en 1917. Llegó a Berlín, Alemania, en 1940, huyendo de la invasión soviética a Lituania, país donde su familia se había refugiado tras la Revolución de Octubre.  Familia aristocrática, de la "Rusia Blanca" que combatió contra los bolcheviques; familia exiliada, pues, del poder y de la patria, pero aún con tierras donde ejercer su estilo de vida y con una vasta red de contactos con la nobleza de toda Europa. Missie creció en Lituania, aprendió a hablar inglés y francés, pero su fuga terminó en Berlín.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Entre enero de 1940 y septiembre de 1945 llevó un detallado diario, editado y publicado por su hermano George en 1985, con el título &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Los diarios de Berlín (1940-1945)&lt;/span&gt;. Hay una edición de 1989 en Seix Barral, accesible en &lt;a href="http://www.superlibro.com/paginar.php?lib=66"&gt;librerías de segunda mano&lt;/a&gt; en España, y una muy reciente de la editorial &lt;a href="http://www.acantilado.es/ficha.asp?id=92"&gt;El Acantilado&lt;/a&gt;. Missie había encontrado trabajo en el Ministerio de Relaciones Exteriores del Tercer Reich; trabajo -el de ella-burocrático, con poco acceso a información confidencial, pero sí con el cotidiano contacto y la amistad con algunos de los principales conspiradores que querían asesinar a Hitler para negociar cuanto antes la paz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El dia&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;rio de Missie es un notable documento de época.  Con saltos, con meses perdidos, con entradas irregulares, de todos modos cubre la vida cotidiana en Berlín (y en Viena y otras ciudades austríacas en 1945) durante el período de la guerra. No destaca por el estilo, más bien práctico y casi telegráfic&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;o en ocasiones, ni por el análisis político, sino como demostración de l&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Roq8DYIZ3MI/AAAAAAAAAFE/yKWjgL-95RE/s1600-h/marie.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Roq8DYIZ3MI/AAAAAAAAAFE/yKWjgL-95RE/s320/marie.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5083081895644355778" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;a capacidad de sobrevivencia en una época y en un lugar durísimos para vivir. Missie nunca se derrumba, ni siquiera cuando fracasa el atentado del &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Claus_von_Stauffenberg"&gt;conde von Staufenberg&lt;/a&gt; y muchos de sus amigos más cercanos van a dar a las cárceles de la SS, y nunca deja que se pierda de vista que se trata de una mujer joven, guapa y coqueta, que aprovecha las ocasiones más inesperadas para tenderse al sol y tratar de broncease.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Entre los conspiradores y amigos se contaban los descendientes de ilustres familias alemanas, como Otto y Gottfried von Bismarck y Paul Metternich, quien se casó con una hermana de Missie. Una de las primeras entradas narra una recepción en la embajada de Chile en Berlín, primera oportunidad para que la autora y protagonista pueda encontrarse con sus amistades europeas y bailar hasta la madrugada en Berlín. Uno de los acontecimientos que Missie narra con más detalle es el matrimonio del príncipe Constantino de Baviera con Marie-Adelgunde de Hohenzollern, que se celebró en el Castillo Sigmaringen a mediados de 1942. Missie, por estos y otros detalles, ha sido calificada de superficial y frívola, pero ello sólo habla mal de los lectores que incurren en esos calificativos. Missie es, ante todo, una joven normal, cuya ansia de vivir no claudica ante los horrores de la guerra. Y así como narra su fiesta en Sigmaringen, da detalles también de los bombardeos a Berlín y -con mucha delicadeza- de los avances de la conspiración. El diario acelera el pulso narrativo en los cruciales m&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rouqc4IZ3OI/AAAAAAAAAFs/7TyjlFJ5hvk/s1600-h/sigmaringen.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rouqc4IZ3OI/AAAAAAAAAFs/7TyjlFJ5hvk/s400/sigmaringen.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5083344017498430690" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;eses de 1944, cuando finalmente los conspiradores pasaron a la acción y, lamentablemente, fracasaron. Casi de manera milagrosa, Missie y su amiga Loremarie Schönburg, una de las conspiradoras más imprudentes, salieron indemnes, pero como testigos impot&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;entes ante la detención (y muerte, en muchos casos) de sus amigos. En septiembre, pocas semanas después del atentado, Missie obtuvo una licencia médica y abandonó Berlín. En 1945, recuperada, se fue a Viena y fue reclutada como enfermera. Ella y dos amigas siguieron la ruta de fuga de los hospitales hacia el Oeste, huyendo del implacable avance soviético.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Missie sobrevivió a la guerra, a la desnutrición y a la escarlatina que la tumbó en la cama cuando la guerra ya había terminado.  El 17 de septiembre, cuando ya todo estaba volviendo a un cauce más normal, puso fin a su diario. "Regresé en coche a Johannisberg a través de Bad Schwalbach, pasando por los preciosos bosques de Taunus. Allí el silencio es absoluto, y una sensación de paz y quietud lo invade todo".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-5319552722070080559?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/5319552722070080559/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=5319552722070080559' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/5319552722070080559'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/5319552722070080559'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2007/07/mujeres-en-guerra-1-marie-missie.html' title='Mujeres en guerra, 1: Marie &quot;Missie&quot; Vassiltchikov'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rl4rVtsN7lI/AAAAAAAAADU/4dRuHaVm068/s72-c/ACA0093.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-2025741694370898883</id><published>2007-06-12T13:24:00.000-04:00</published><updated>2007-06-19T21:22:29.376-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><title type='text'>Otra de Zambra</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;La vida privada de los árboles&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span class="textos-desp-revistas"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Columna publicada en la revista &lt;/span&gt;El Sábado&lt;span style="font-style: italic;"&gt; del 9 de junio de 2007&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span class="textos-desp-revistas"&gt;&lt;br /&gt;Alejandro Zambra continúa, con esta novela, el proyecto narrativo que abrió con Bonsái, un proyecto sutil y original, que trabaja con fragmentos, retazos, indicios, sugerencias; un proyecto que articula cada obra como el tenue tejido que la memoria reconstruye diariamente y casi sin intenció&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rm8Hqnr3P9I/AAAAAAAAAE8/3_FUDxq-hW0/s1600-h/zambra_arboles.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rm8Hqnr3P9I/AAAAAAAAAE8/3_FUDxq-hW0/s320/zambra_arboles.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5075283733858697170" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span class="textos-desp-revistas"&gt;n, la recuperación del pasado como fruto del azar, la disposición de las historias como resultado de una elección fortuita. Desde luego, tal resultado no es en absoluto azaroso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="textos-desp-revistas"&gt;La historia o las historias contenidas en la novela ponen en escena a un reducido grupo de personajes, de cuyas biografías se entera el lector a través de aproximaciones e indicios, claro, pero certeros y suficientes -en la lógica interna del libro- para otorgarles autonomía y vida plena. Es una historia o historias tocadas por la tragedia o la incertidumbre, no se sabe muy bien, o quizá se trata de ambas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="textos-desp-revistas"&gt;Hay algo de asombroso en la delicadeza y aparente facilidad de Zambra para enhebrar un episodio o un personaje con el siguiente, sin que, además, el narrador deje de ser consciente de que se trata de una novela, y que las novelas son artefactos arbitrarios que no tienen que ceñirse a ley alguna&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span class="textos-desp-revistas"&gt;, aunque más de alguna ley se formule en el camino: "Se ama para dejar de amar y se deja de amar para empezar a amar a otros, o para quedarse solos, por un rato o para siempre. Ese es el dogma. El único dogma". La levedad es sólo aparente, sobre todo porque el narrador evita los campos minados tanto del drama desatado y la intensidad desmedida, como de la contención extrema de la narrativa que hace del punto seguido su mejor herramienta estilística. Así es como funcionan las cosas, un lento desmoronamiento o una creciente certidumbre, el parsimonioso aflorar en la conciencia de aquello que venía madurando por días, meses o años, el recuerdo que de repente se instala en la conciencia y obliga a mirar el mundo de otro modo. Así funciona la narrativa de Zambra, tenue, sutil y certera.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="textos-desp-revistas"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:78%;" class="textos-desp-revistas" &gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La vida privada de los árboles&lt;/span&gt;. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:78%;" class="textos-desp-revistas" &gt;Alejandro Zambra. &lt;/span&gt;&lt;span class="textos-desp-revistas"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Editorial Anagrama, Barcelona, 2007. 119 páginas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-2025741694370898883?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/2025741694370898883/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=2025741694370898883' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/2025741694370898883'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/2025741694370898883'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2007/06/otra-de-zambra.html' title='Otra de Zambra'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rm8Hqnr3P9I/AAAAAAAAAE8/3_FUDxq-hW0/s72-c/zambra_arboles.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-4068155930438861074</id><published>2007-06-05T00:50:00.000-04:00</published><updated>2008-02-07T15:35:29.628-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El corazón de las tinieblas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='África'/><title type='text'>El río Congo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rl7ZU9sN7mI/AAAAAAAAADc/SvxpGNEO484/s1600-h/El_Rio_Congo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rl7ZU9sN7mI/AAAAAAAAADc/SvxpGNEO484/s400/El_Rio_Congo.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5070729184646393442" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El largo título del libro es elocuente y merecido. &lt;a href="http://www.turnerlibros.com/Shop/Detail.asp?IdProducts=45"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El río Congo. Descubrimiento, exploración y explotación del río más dramático de la tierra&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; recorre, en casi quinientas páginas, una historia impresionante de osadía, despojo, explotación y muerte, a lo largo del curso del río majestuoso que recorre el corazón de África. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;corazón de las tinieblas&lt;/span&gt;. El Nilo, el Congo y el Níger, los &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;tres grandes ríos africanos, despertaron desde muy antiguo la imaginación y la inquietud en Occidente, pero, de los tres, el Congo fue siempre el más misterioso, porque su curso errante recorría los lugares más ignotos del continente más tardío en su incorporación a los mapas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El río que se traga a los demás ríos. Tal parece ser la raíz etimológica de Zaire, incorrecta pronunciación en portugués "de la antigua voz kikongo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;nzadi&lt;/span&gt; o &lt;span style="font-style: italic;"&gt;nzere&lt;/span&gt;", que significa precisamente eso y que por ello ha sido reinvindicada por el nacionalismo africano como el auténtico nombre del río y del país que se extiende en una de sus riberas. Pero, como bien apunta Forbath, el nombre Congo despierta innumerables ecos en la memoria colectiva y sig&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ue presente en la historia contemporánea, además de ser, por cierto, una voz de auténtico e incontaminado origen africano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rl-GfdsN7nI/AAAAAAAAADk/cRUSDAzNyFI/s1600-h/currentcongo.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rl-GfdsN7nI/AAAAAAAAADk/cRUSDAzNyFI/s400/currentcongo.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5070919580546625138" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Peter Forbath, inglés, murió en 1998. Fue periodista, historiador y novelista, no necesariamente en ese orden. Varias de sus obras se relacionan con el Congo y tienen como base su trabajo como corresponsal de la revista &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Time&lt;/span&gt; en África. No hace falta -aunque sin duda que deben ser de interés- leer otros de sus libros para calificarlo como uno de l&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;os clásicos ensayistas ingleses que, sin la necesidad de un voluminoso aparato crítico con gran despliegue de notas a pie de página y contundentes bibliografías, es capaz de producir una obra tan erudita como apasionante, tan grata de leer como firme en sus opiniones y juicios. Quiso escribir la gran historia del río Congo, emulando obras similares sobre el Nilo y el Níger, y sin duda que lo logró. Adentranse en sus páginas es navegar varias veces, o en varios sentidos, el curso del río, desde la descripción geográfica y etnográfica hasta cómo fue adquiriendo forma en los mapas y, finalmente, cómo el río y los vastos territorios de su cuenca y los pueblos que habitan en sus riberas han escrito, y siguen escribiendo, una historia trágica como pocas. Los mercaderes del norte de África que trafican (lo siguen haciendo) esclavos desde hace siglos, las naves europeas que se acercaban a las costas a cazarlos y embarcarlos, la furia homicida de tribus divididas por disputas inmemoriales, el exterminio feroz a que fueron sometidos por los invasores belgas que pagaban por pares de orejas a endurecidos mercenarios, la conflictiva carrera hacia la independencia, el abandono europeo, las secuelas terribles de guerras civ&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;iles, tribales y territoriales en el corazón de África, en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El corazón de las tinieblas&lt;/span&gt;, son los principales hilos de la trama que Forbath desarrolla en un libro ejemplar e inolvidable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Lo comenté en El Sábado hace unos años, pero luego perdí el texto de la reseña y, lo que es mucho peor, el libro. Ahora que lo reincorporé a la biblioteca todo vuelve a su orden, está el libro y escribo otra reseña).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Coda uno&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmVneXr3P8I/AAAAAAAAAE0/jMvUs_CIWro/s1600-h/cs4.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmVneXr3P8I/AAAAAAAAAE0/jMvUs_CIWro/s400/cs4.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5072574326754459586" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;El escritor polaco &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Henryk_Sienkiewicz"&gt;Henryk Sienkiewicz&lt;/a&gt; ganó el Premio Nobel de Literatura en 1905. Su o&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;br&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;a más conocida es &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quo Vadis&lt;/span&gt;. Yo lo recuerdo, sin embargo, por otra de sus novelas, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Entre selvas y desiertos&lt;/span&gt; (tam&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;bién editada con el título de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;A través del desierto y de la selva&lt;/span&gt;), una de las primeras culpables de mi adicción a la lectura. La leí cuando tenía ocho años, creo, y tuve que estar un mes y medio en cama enfermo de hepatitis. Nunca he vuelto a encontrarla y por cierto que me gustaría revivir esa experiencia de lectura. La historia transcurre en África y lo que recuerdo es lo siguiente: dos niños son secuestrados en Port Said&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt; y arrastrados hacia el desierto. En algún momento se libran de sus captores, pero su fuga los lleva cada vez más al interior del continente y más lejos, por tanto, de quienes han partido en su búsqueda. Tras m&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;uchas aventuras y desventuras, se encuentran con sus padres (creo) en las inmediaciones del Lago Victoria. Han pasado, pues, por la cuenca del río Congo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;font-size:78%;"  &gt;(Buscando una foto de la portada descubrí que Fernando Savater editó (y probablemente prologó) este libro, con el simplificado título de &lt;a href="http://www.opacmeiga.rbgalicia.org/DetalleRexistro.aspx?CodigoBiblioteca=99CATA&amp;amp;Rexistro=61132&amp;amp;Formato=Etiquetas"&gt;&lt;span&gt;A través del desierto&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Seguiré persiguiendo alguna copia disponible en papel o en ceros y unos).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Coda dos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leí y comenté para &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Sábado&lt;/span&gt; la novela &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Vaso roto&lt;/span&gt;, de Alain Mabanckou, congoleño. Aquí va la reseña, publicada el sábado 2 de junio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span class="textos-desp-revistas"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Muy poca literatura africana llega a los catálogos editoriales y menos aún a las librerías criollas. Salvo los sudafricanos Nadine Gordimer y J. M. Coetzee, el nigeriano Wole Soyinka y el egipcio Naguib Mahfouz (todos ganadores del Premio Nobel de Literatura), son contados con los dedos de la mano los escritores africanos que logran vencer las barreras de la distancia, la cultura y el lenguaje, aunque valga recordar que los laureados escriben en inglés y francés. Incluso, cuando se habla de escritores africanos que han recibido el Nobel, hay quien menciona a Albert Camus, porque nació en Argelia, pero eso sí que es estirar demasiado la cuerda. De manera que el &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmS2YXr3P7I/AAAAAAAAAEs/xnkD1A-DGZU/s1600-h/Vaso.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmS2YXr3P7I/AAAAAAAAAEs/xnkD1A-DGZU/s320/Vaso.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5072379610117128114" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span class="textos-desp-revistas"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;colonialismo y sus consecuencias, o las políticas imperiales de dominación, siguen siendo el telón de fondo donde se inscribe la práctica de la escritura de ficción en el continente más ignorado de estos tiempos, que sólo hace noticia cuando las imparables guerras civiles alcanzan nuevas cotas de brutalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así las cosas, es muy difícil situar en el adecuado contexto obras como Vaso roto, del congoleño Alain Mabanckou, quien escribe en francés, cita a García Márquez, Vargas Llosa, Moliére y Kenzaburo Oé, entre otros, y hace clases en la U. de Calif&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span class="textos-desp-revistas"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ornia-Los Angeles. En realidad, aquello sólo confirma la situación de las narrativas marginales, que son capaces de asimilar e incorporar literaturas provenientes de muchos otros lugares, pero no por ello abandonan su condición periférica. A Mabanckou, además, el crítico de Le Monde le hizo un flaco favor al presentarlo como "una suerte de Bukowski congoleño". No tienen nada que ver, salvo, quizá, la presencia del alcohol en sus obras (al menos en ésta). El protagonista de Vaso roto recoge historias en el bar el "Crédito se fue de viaje", historias trágicas, todas, pero pasadas por el tamiz del humor sarcástico, y a través de ellas desarrolla una potente sátira en contra de quienes han llegado al poder en África en las últimas décadas. Escritor político en el mejor de los sentidos, gana la simpatía del lector con los personajes desesperados y la trama dislocada que nunca pierde el punto focal: situar al Congo –el Congo actual, no el mítico del río de Stanley y Livingstone– en el mapa de la literatura contemporánea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Vaso roto&lt;/span&gt;. Alain Mabanckou. Editorial Alpha Decay, Barcelona, 2007. 169 páginas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-4068155930438861074?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/4068155930438861074/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=4068155930438861074' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/4068155930438861074'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/4068155930438861074'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2007/05/el-ro-congo.html' title='El río Congo'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rl7ZU9sN7mI/AAAAAAAAADc/SvxpGNEO484/s72-c/El_Rio_Congo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-3991578378722999951</id><published>2007-06-02T23:24:00.000-04:00</published><updated>2007-06-04T15:08:50.959-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine y Libros'/><title type='text'>Blade Runner, Savater y la crítica</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmM0nNsN7rI/AAAAAAAAAEE/bFtYkdC8CwM/s1600-h/Blade+Runner+Tusquets.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmM0nNsN7rI/AAAAAAAAAEE/bFtYkdC8CwM/s400/Blade+Runner+Tusquets.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5071955453643976370" border="0"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;font size="2"&gt;En junio de 1988, la editorial Tusquets publicó &lt;a href="http://www.tusquets-editores.es/lib_ficha_cont.cfm?Id=1070"&gt;&lt;font style="font-style: italic;"&gt;Blade Runner&lt;/font&gt;&lt;/a&gt;, una selección de críticas y ensayos sobre la película homónima, dirigida por Ridley Scott y estrenada seis años antes (el link corresponde a una edición posterior, en otra colección). Un par de meses después, cuando el libro llegó a Chile, escribí un artículo sobre él en la revista &lt;font style="font-style: italic;"&gt;APSI&lt;/font&gt;. Digo artículo porque era bastante más que una reseña; eran otros tiempos, otros estilos,  y todavía un libro podía merecer el lujo de dos páginas en una publicación semanal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este año se cumplen 25 años desde el estreno de la &lt;a href="http://www.imdb.com/title/tt0083658/"&gt;película&lt;/a&gt;, efeméride que sin duda dará lugar a una nueva ola de comentarios y discusiones acerca de su influencia en el género del cine de ciencia ficción y sobre cuál es mejor, si la versión de 1982 o el "director's cut" que apareció en dvd y que -creo- es la única disponible en el comercio establecido, que en internet seguramente están las dos y muchas más.&lt;br /&gt;&lt;/font&gt;&lt;br /&gt;&lt;font size="2"&gt;No tengo el texto que escribí en esa oportunidad y no es mi intención tampoco entrar a la discusión de cinéfilos sobre &lt;font style="font-style: italic;"&gt;Blade Runner&lt;/font&gt;; sólo puedo decir que me gustó muchísimo y que he vuelto a ve&lt;/font&gt;&lt;font size="2"&gt;rla con placer. Pero, en la lectura del libro, lo más estimulante para mí fue totalmente inesperado: la ácida mirada de Fernando Savater sobre la crítica de cine y sobre los críticos en general. Fue toda una lección de humildad. Yo llevaba poco tiempo escribiendo sobre libros y, a partir del texto de Savater, tuve que afrontar la posibilidad cierta de que, así como yo podía estar en total desacuerdo con colegas de la crítica de libros y de cine, también yo podía ser un guía &lt;font style="font-style: italic;"&gt;al contrario&lt;/font&gt;, como dice el filósofo español. Transcribo aquí los párrafos más sabrosos de Savater &lt;/font&gt;&lt;font size="2"&gt;sobre la crítica.&lt;/font&gt;&lt;font size="2"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/font&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;font size="2"&gt;El gusto del espectador teatral o cinematográfico, del lector, del aficionado a las artes plásticas, etc., no debe ser formado &lt;font style="font-style: italic;"&gt;por&lt;/font&gt; el crítico, sino &lt;font style="font-style: italic;"&gt;a pesar&lt;/font&gt; del crítico y &lt;font style="font-style: italic;"&gt;contra&lt;/font&gt; el crítico.  Cualquier persona sensata sabe que un crítico no es más que otro &lt;font style="font-style: italic;"&gt;mirón&lt;/font&gt;, aunque con posibilidad de escribir y por tanto obligación de dogmatizar su peculiarísimo gu&lt;/font&gt;&lt;font size="2"&gt;sto. Leer críticas de artes y espectáculos es una afición divertida por la misma razón que hay quien se divierte leyendo horóscopos: porque no existe obligación racional ninguna de hacerles caso.&lt;br /&gt;&lt;/font&gt;&lt;br /&gt;&lt;font size="2"&gt;El buen gusto es algo frágil y cuestionable, pero el malo se presenta de m&lt;/font&gt;&lt;font size="2"&gt;anera inequívoca, vigorosa y constante. Un crítico que ha revelado buen gusto en dos o tres &lt;/font&gt;&lt;font size="2"&gt;ocasiones puede siempre fallar a la próxima, por lo que sus dictámenes deben ser acogidos cada vez con recelo; &lt;/font&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmRiBdsN7uI/AAAAAAAAAEc/xB-hr0VqQjk/s1600-h/Blade_Runner_poster.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmRiBdsN7uI/AAAAAAAAAEc/xB-hr0VqQjk/s320/Blade_Runner_poster.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5072286857615503074" border="0"&gt;&lt;/a&gt;&lt;font size="2"&gt;pero quien ya ha probado su mal gusto -es decir, quien se empeña en recomendarme lo que no puede gustarme y prohibirme lo que me gusta-&lt;/font&gt;&lt;font size="2"&gt; es un guía fiel, aunque &lt;font style="font-style: italic;"&gt;al contrario&lt;/font&gt;. En cuanto &lt;/font&gt;&lt;font size="2"&gt;tengo localizado a uno de esos turbios adivinos lo aprovecho sin escrúpulo: cada una de sus fobias se me convierte en recomendación y cada una de sus recomendaciones me hace poner pies en polvorosa. Les debo hallazgos inolvidables y milagrosas escapadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuestión cinematográfica tengo la suerte de que la mayoría de los críticos oficiales tienen un gusto detestable, es decir, para nada coincidente con el mío. Les pongo cabeza abajo, como Marx&lt;/font&gt;&lt;font size="2"&gt; quería hacer con Hegel, y me sirven muy donosamente como brújula. Gracias a ellos he disfrutado joyas denostadas como &lt;font style="font-style: italic;"&gt;El nombre de la rosa&lt;/font&gt; (cuanto más&lt;/font&gt;&lt;font size="2"&gt; semianalfabeto era el censor, tanto más seriamente afirmaba que 'la nov&lt;/font&gt;&lt;font size="2"&gt;ela es mucho mejor'), &lt;/font&gt;&lt;font size="2"&gt;&lt;font style="font-style: italic;"&gt;Los intocables&lt;/font&gt;, &lt;font style="font-style: italic;"&gt;E la nave va&lt;/font&gt;..., mientras evité con hábil escorzo ensalzados bodrios como &lt;font style="font-style: italic;"&gt;Masacre&lt;/font&gt; o &lt;font style="font-style: italic;"&gt;Novecento&lt;/font&gt;. El mayor regalo, empero, obtenido por este sencillo sistema fue la milagrosa &lt;font style="font-style: italic;"&gt;Blade Runner&lt;/font&gt;, uno de los mayores esfuerzos metafísicos del cine actual. Como la metafísica a la que me refie&lt;/font&gt;&lt;font size="2"&gt;ro no es la tópica conce&lt;/font&gt;&lt;font size="2"&gt;ntración ceñuda del estreñido esforzándose por producir lo que le sobra (según la conocida imagen del &lt;font style="font-style: italic;"&gt;Pensador&lt;/font&gt; de Rodin), sino la reflexión vivaz y melancólica de la rosa del presente en la cruz del porvenir, fue de inmediato tachada de "efectista" (insulto tan cruel como llamarla "cinematográfica", pues no hay película que no lo sea), "deslavazada", "pretenciosa", y -crimen de crímenes- "superficial. El cine americano ya no es lo que era, comentó algún sesudo sabio que hace veinte años llamaba fascista John Ford y "codicioso artesano" a Hitchcock. Bueno, al menos él sí sigue siendo lo q&lt;/font&gt;&lt;font size="2"&gt;ue era: un solemne imbécil.&lt;/font&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;font size="2"&gt;Creo que Savater le carga la mata a los críticos y procede por la vía &lt;/font&gt;&lt;font size="2"&gt;de la e&lt;/font&gt;&lt;font size="2"&gt;x&lt;/font&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmRjF9sN7vI/AAAAAAAAAEk/VFUSofWP068/s1600-h/zeus.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmRjF9sN7vI/AAAAAAAAAEk/VFUSofWP068/s320/zeus.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5072288034436542194" border="0"&gt;&lt;/a&gt;&lt;font size="2"&gt;ag&lt;/font&gt;&lt;font size="2"&gt;eración para mejor demostrar su punto, con el que estoy de acuerdo: el gusto se forma a pesar de los ot&lt;/font&gt;&lt;font size="2"&gt;ros. Espero que no se interprete lo antes dicho como una defensa corporativa. Nada más detestable que el gremialismo, en mi opinión, en cualquiera de sus sentidos o encarnaciones. Mi mayor objeción se refiere a la frase donde afirma que la posibilidad de escribir implica la obligación de dogmatizar el propio gusto. Una co&lt;/font&gt;&lt;font size="2"&gt;sa es querer contribuir a la formación de un canon literario desde una amplia experiencia de lectura y otra muy distinta erigirse en el Júpiter tonante que fulmina con sus rayos a los malos escritores y eleva al Olimpo a los buenos. El dogmatismo es casi tan cargante como el gremialismo.&lt;/font&gt;&lt;br /&gt;&lt;font size="2"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-3991578378722999951?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/3991578378722999951/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=3991578378722999951' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/3991578378722999951'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/3991578378722999951'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2007/06/blade-runner-savater-y-la-crtica.html' title='Blade Runner, Savater y la crítica'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmM0nNsN7rI/AAAAAAAAAEE/bFtYkdC8CwM/s72-c/Blade+Runner+Tusquets.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-7881598614623906460</id><published>2007-05-31T23:36:00.001-04:00</published><updated>2007-06-03T20:26:36.019-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><title type='text'>Navidad y Matanza</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rl-VP9sN7oI/AAAAAAAAADs/iMsO6aF2yOE/s1600-h/tapa_L.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rl-VP9sN7oI/AAAAAAAAADs/iMsO6aF2yOE/s400/tapa_L.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5070935806933069442" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Columna publicada en la revista &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El Sábado&lt;span style="font-style: italic;"&gt; del 26 de mayo de 2007&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="textos-desp-revistas"  style="font-size:85%;"&gt;La novela como un puzzle para armar es una estrategia narrativa ya probada, que tuvo en Cortázar a uno de sus principales cultores. La idea es interesante porque siempre va aparejada a la ruptura del modelo clásico, del orden convencional, del érase una vez hasta vivieron felices, y es más provocadora todavía si, además de lo formal, la propuesta rompe con otras convenciones.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span class="textos-desp-revistas"&gt;En la segunda novela que publica Carlos Labbé (1977) se lee, por ejemplo, que el narrador siente escalofríos" cuando lee que la familia chilena es el sustento moral de la clase dirigente de nuestro país". Ahí está lo más revulsivo de esta novela. Ciertamente, Navidad y Matanza plantea desafíos formales y exige una buena cuota de esfuerzo al lector, aunque, como suele ocurrir con obras bien hechas, lo mejor es dejarse llevar y suspender las interrogantes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span class="textos-desp-revistas"&gt;El puzzle terminará por armarse y con seguridad hay más de una manera de completarlo. En realidad, eso no es muy relevante. Con historias que se plantean tal grado de libertad y de juego, que citan -y por lo tanto, inscriben en la trama- autores como Lewis Carroll y Georges Perec, que sobreponen planos e historias, que juegan con la identidad de los personajes como en una galería de espejos, lo interesante ya es abordar la tarea de armar el puzzle.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span class="textos-desp-revistas"&gt;Dejarse llevar por el delirio. Que la historia lo es: siete científicos que usan como clave el nombre de los días de la semana escriben una novela según un estricto pie forzado mientras comparten el encierro y la experimentación en un laboratorio, pero no son los únicos que hablan. Y, más aún, la realidad se cuela por las rendijas de la ficción, las tramas de afuera y de adentro tienden a constituirse en una sola, o en las diversas caras de la misma, y en ese retorcimiento de la trama, en esos relatos dentro del gran relato, el Chile de los noventa surge extrañamente trastocado –o quizá sería mejor decir revelado, mostrado, expuesto, al desnudo, reflejado– en una historia que toma prestados elementos de la ciencia ficción, del género policial, de la crónica periodística, entre otras fuentes, para proponer un ejercicio narrativo vigoroso y complejo, que no le teme a la meta literatura, pero que tampoco renuncia –y esto es lo más importante– a la vocación de contar buenas historias.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;" class="textos-desp-revistas"&gt;NAVIDAD Y MATANZA.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;" class="textos-desp-revistas"&gt;Carlos Labbé. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;" class="textos-desp-revistas"&gt;Editorial Periférica, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;" class="textos-desp-revistas"&gt;Cáceres, 2007. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;" class="textos-desp-revistas"&gt;171 páginas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-7881598614623906460?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/7881598614623906460/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=7881598614623906460' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/7881598614623906460'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/7881598614623906460'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2007/05/navidad-y-matanza.html' title='Navidad y Matanza'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rl-VP9sN7oI/AAAAAAAAADs/iMsO6aF2yOE/s72-c/tapa_L.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-4987654874460167686</id><published>2007-05-21T19:37:00.000-04:00</published><updated>2007-05-22T23:50:54.722-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><title type='text'>Desde un no lugar</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RlIuPtsN7fI/AAAAAAAAACk/ID6tglkJzms/s1600-h/ACA0134.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RlIuPtsN7fI/AAAAAAAAACk/ID6tglkJzms/s400/ACA0134.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5067163378243202546" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;p  style="text-align: center; color: rgb(153, 0, 0);font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;"El último territorio"&lt;/span&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  style="text-align: center; font-style: italic; font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);font-family:Trebuchet MS;font-size:78%;"  &gt;Columna publicada en la revista El Sábado del&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);font-family:Trebuchet MS;font-size:78%;"  &gt; 12 de mayo de 2007&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;Galitzia es una región enclavada en la lader&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;a o&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;riental de los Montes Cárpatos, que separan Ucrania de Hungría y del resto de&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt; Europa Central. En el siglo&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt; pasado, Galitzia pasó de formar parte del imperio austrohúngaro a la ocupación polaca, soviética, alemana y luego nuevamente soviética, hasta la independencia de Ucrania en la década de los noventa. A pocos kilómetros de Lvov, los diligentes funcionarios del imperio aus&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;trohúngaro situaron el centro de Europa, monolito que representó, como pocas otras cosas, el tremendo espejismo sobre el que se cimentó por décadas el mapa del Viejo Continente. Bajo el suelo de Lvov está también la línea divisoria d&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;e las aguas que fluyen hacia el Mar Báltico o hacia el Mar Negro. Y, sin embargo, esa centralidad es totalmente ilusoria: Galitzia, y de algún modo &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;también Ucrania, es una zona fronteriza, margina&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;l, la no-Europa en Asia y la no-Asia en Europa, un lugar donde pudo alzarse el mayor observatorio astronómico de &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;la región que, sin embargo, sólo sirve hoy como mudo testigo de la distancia sideral entre el borde y el centro, entre la metrópolis y los márgenes.&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RlJjAdsN7gI/AAAAAAAAACs/98tI3_1s26s/s1600-h/ukraine_adm93.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RlJjAdsN7gI/AAAAAAAAACs/98tI3_1s26s/s400/ukraine_adm93.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5067221390366469634" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;&lt;blockquote style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Al ampliar el mapa se aprecia que Galitzia es l&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;a región de Ucrania que más se adentra en esa otra entelequia denominada "Europa Central", y limita con Belarús (o Bielorrusia), Polonia, Eslovaquia, Hungría y Rumania. Chernobil (Chornobyl en la foto) está en el centro del país, casi en la frontera de Belarús, sobre el río Prypyats (lo he visto como Pripet en traducciones al español)&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;Desde ahí, desde Stanislaw (nombre t&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;radicional) o I&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;vano-Frankiska (nombre puesto por los soviéticos), escribe Yuri Andrujovich, en la estela de galitzianos tan ilustres como Joseph Roth, Bruno Schultz y Paul Celan. Los ensayos reunidos en &lt;a href="http://www.acantilado.es/ficha.asp?id=292"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El último territorio&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; dan cuenta de una empresa intelectual y política que &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;busca dibujar el contorno esquivo de una identidad que se funda en tradiciones &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;frágiles y casi fantasmales, esquivas y, en algún sentido, peligrosas. Desde la atalaya de la no-Europa, Andrujovich puede realizar tanto una sátira de insólita crueldad sobre el posmodernismo y la vacuidad de las modas intelectuales que vienen desde Occidente, como una crítica social y profundamente subversiva sobre el arribo de la mafia rusa a las redes de poder en Ucrania. Al mismo tiempo, su lectura de la política y de la historia en las últimas décadas, con el acontecimiento de Chernobyl en el centro del análisis, es demoledora, original y estimulante. Nada más refrescante, en realidad, qu&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;e leer a alguien que abomina tan crudamente de los lugares comunes, los recursos baratos y la banalización del debate intelectual, a tal punto que, hablando desde una realidad tan lejana en sus coordenadas geográficas y culturales, es capaz de iluminar con nuevos matices el paisaje criollo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;p  style="font-weight: bold; text-align: justify; font-family: times new roman;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style=";font-size:78%;" &gt;El último territorio&lt;br /&gt;Yuri Andrujovich&lt;br /&gt;Editorial El Acantilado, Barcelona, 2006. 211 páginas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Hasta allí la columna. Agrego ahora algunas citas y ampl&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;ío el comentario sobre este ucraniano extrañamente actual para nosotros. Dice Andrujovich:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-family: trebuchet ms; text-align: justify; font-style: italic; font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;blockquote&gt;"Galitzia es una región completamente artificial, hilvanada por una traslúcida telaraña de conjeturas pseudo históricas e intrigas de politicastros. Tienen razón quienes afirman que Galitzia no es más que la invención de unos ministros austríacos de hace ciento cincuenta años".&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:85%;" &gt;¿Es tan así? Según otros textos, Galitzia fue un reino&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:85%;" &gt; inde&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:85%;" &gt;pendiente en la Edad Media, fue parte de Polonia en el siglo XIV y se incorporó a Austria en 1772. Andrujovich no puede desconocer la historia larga de Galitzia, puesto que la cita incansablemente, si bien no de la manera convencional o no desde los datos convencionales. La cita pertenece al ensayo que da nombre al libro, que profundiza especialmente sobre Galitzia como un no-lugar. Claramente, es una licencia poética, por así decirlo, para reforzar su irónica visión sobre su territorio natal como una representación de la esencia del posmodernismo. O quizá sí tiene razón: es posible que la división administrativa de hace ciento cincuenta años obedezca a la decisión burocrática de devolver el nombre propio&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:85%;" &gt; y de otorgar iden&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:85%;" &gt;tidad a una región que desde muchos siglos atrás había dejado de ser una unidad independiente. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:85%;" &gt;Tierra de todos y tierra de nadie. Uno de los capítulos notables del libro describe la historia de los gitanos, quizá la mejor muestra de un pueblo que no pertenece a ninguna parte, cuyos orígenes, sin embargo, pasan directamente desde una isla mitológica en un mar ficticio a Lvov (o Lviv, Lwow, Lemberg). En Galitzia se fabrican mejores alfombras kelim que en Turquía. Hay sinagogas, mezquitas, iglesias ortodoxas, iglesias católicas. Quizá porque la región es, efectivamente, una entelequia creada por la burocracia imperial, no ha habido -y al parecer no habrá- conatos de independencia política, y la cuestión de la identidad se debate a la manera Andrujovich, entre ruinas, retazos y recuerdos de pasadas dominaciones.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p  style="font-family: trebuchet ms; text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RlLYj9sN7hI/AAAAAAAAAC0/GRAwwUtFztU/s1600-h/Lvov.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RlLYj9sN7hI/AAAAAAAAAC0/GRAwwUtFztU/s400/Lvov.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5067350643112275474" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: center;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Vista panorámica de Lvov&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-family: trebuchet ms; text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Puede ser pertinente la pregunta de por qué una obra sobre una región tan disímil puede ser interesante para apreciar mejor la realidad criolla. Tal vez se trata solamente de un buen libro, de estilo seductor y provocativo contenido, al menos para quien cree que la literatura de la Europa Ce&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;ntral no sólo está destinada a las señoras adictas a la pastelería vienesa. O tal vez es la fuerza del contraste entre dos realidades, el jo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;ven país sudamericano que está a medio camino de todo y la vieja región europea transida de historia, pero con un destino marcadamente incierto que a su vez está inscrita en un país a la deriva, "esa gran comunión noctámbula de un pueblo borracho, del que brota la generosidad, el amor y el afecto; así somos, una gran familia, la mafia, hermanos y hermanas todos".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-family: trebuchet ms; text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;O tal vez es, simplemente, que, cuando se habla o e&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;scribe desde la periferia, el discurso resuena y encuentra ecos. Gilles Deleuze y Feliz Guattari escribieron un breve ensayo llamado &lt;a href="http://www.laie.es/html2006/busqueda/detalle.php?fr_codLibro=156547"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Kafka. Por una literatura menor&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Postulaban una idea interesante: que Kafka escribía desde los márgenes del alemán, con una sintaxis y un léxico propios de un pequeño grupo de familias alemanas de Praga, muy distinto del alemán propio del centro de la cultura germana. Según ellos, era la mejor manifestación de lo que denominan &lt;span style="font-style: italic;"&gt;literatura menor&lt;/span&gt;, no en el sentido de la calidad ni de la extensión, sino de aquella que se articula en la periferia de la lengua. Tal como la escritura de los galitzianos y las literaturas menores de América Latina, menores respecto de la peninsular. Hay otras similutudes&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; más obvias: Andrujovich, nacido en 1958, creció en un régimen dictatorial y participó en la búsqueda de cuerpos enterrados en tumbas sin nombre luego del derrumbe de la Unión Soviética; y vivió, y sigue viviendo, una problemática transición a la democracia, más complicada y conflictiva, desde luego, que la chilena.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-family: trebuchet ms; text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RlO2XdsN7jI/AAAAAAAAADE/429OSZPXgis/s1600-h/chernobil_03.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RlO2XdsN7jI/AAAAAAAAADE/429OSZPXgis/s400/chernobil_03.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5067594519945276978" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-family: trebuchet ms; text-align: center;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Apocalíptica de Chernobyl. Cientos de camiones abandonados bajo el vuelo de helicópteros equipados contra la contaminación. Piezas y partes de los vehículos se transaron en el mercado negro. Quedan sólo las carcazas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-family: trebuchet ms; text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pero hay más. Para el lector universal, sobresale el vigor del estilo de Andrujovich, alimentado por la conciencia de lo que significa ser escritor, más allá y más acá de Chernobyl.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-family: trebuchet ms; text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;blockquote style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;&lt;p  style="font-family: trebuchet ms; text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;"Ahí está el escritor. Su número de lectores se reduce cada vez más y entre su público sólo van quedando fracasados como él. El idioma materno gira a su alrededor y cada vez es menos un medio de comunicación y más una fortaleza, o, mejor dicho, una concha. Su futuro -el último refugio del grafómano- no queda justificado (a su alrededor observa a la juventud, necia y cínica; los mejores huyen, emigran, se mimifican). Claro que nadie tiene derecho a prohibir a las personas buscar lo mejor de sí, ni tan siquiera a un escritor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-family: trebuchet ms; text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Entonces, ¿qué le queda?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-family: trebuchet ms; text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Ahora que lo pienso, le queda algo, y muy importante: esforzarse por escribir bien. En una sociedad lumpenizada, gobernada por instintos y no por ideas, el papel del escritor sigue siendo el mismo. Siempre es el mismo. La única diferencia es que debe ser consciente de que no le escucharán. Esto no significa que no tenga la obligación de escribir bien. Por regla general se trata de una obligación sobre uno mismo, pero no siempre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p face="trebuchet ms" style="font-family: trebuchet ms; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Al escritor suele quedarle la esperanza, algo que es posible incluso después de Chernobyl."&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Luminosas palabras desde un paisaje devastado. Quizá Andrujovich es el profeta del siglo XXI. Quizá bajo la cáscara de la modernidad y el emprendimiento están sólo la ruina, la decadencia y la furia... y la esperanza. Por lo menos, aún no hemos tenido nuestro &lt;a href="http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/specials/2006/chernobyl/default.stm"&gt;Chernobyl&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-4987654874460167686?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/4987654874460167686/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=4987654874460167686' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/4987654874460167686'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/4987654874460167686'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2007/05/desde-un-no-lugar.html' title='Desde un no lugar'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RlIuPtsN7fI/AAAAAAAAACk/ID6tglkJzms/s72-c/ACA0134.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-2661332706108793177</id><published>2007-05-14T21:37:00.000-04:00</published><updated>2007-07-04T10:40:47.978-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Segunda Guerra Mundial'/><title type='text'>Canaris</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RkkSzrVOFmI/AAAAAAAAACE/xDJxfn_DsiM/s1600-h/969138.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RkkSzrVOFmI/AAAAAAAAACE/xDJxfn_DsiM/s400/969138.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5064599934969189986" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;1. Canaris y Chile&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; Es llamativo que el almirante Wilhelm Canaris -personaje misterioso, cuya fama como jefe de los espías del Tercer Reich trascendió largamente su &lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;época- no esté incorporado al panteón místico-revisionista que con tanto entusiasmo ha cultivado Miguel Serrano, mausoleo que ha recibido, en los últimos años, más de una reverente visita desde el territorio de la ficción made in Chile.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Es llamativo porque el almirante tuvo una larga relación con Chile, según lo documenta Richard Basset en  &lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;a href="http://www.ed-critica.es/detalles_libro_sinopsis.php?ID=930"&gt;El enigma del almirante Canaris. Historia del jefe de los espías de Hitler&lt;/a&gt;. &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Navegó por estas costas. Hizo ejercicios navales en Tierra del Fuego y Chiloé. A bordo del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dresden&lt;/span&gt;, jugó al escondite en el Pacífico Sur, durante varios meses, con la flota imperial inglesa en 1916. El &lt;i style=""&gt;Dresden&lt;/i&gt; fue el único navío alemán que sobrevi&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;vió a la catastrófica d&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;errota teutona en las Falkland, a fines del año anterior; y cuando final&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;mente fue atrapado frente a las costas de Juan Fernández, una última y habilidosa &lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;ju&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;ga&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;da del subteniente Ca&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;naris, oficial de inteligencia a bordo, permitió que la tripulación d&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RkkSGLVOFlI/AAAAAAAAAB8/1QVJ6QYDltU/s1600-h/Dresden.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RkkSGLVOFlI/AAAAAAAAAB8/1QVJ6QYDltU/s400/Dresden.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5064599153285142098" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;esembarcara y hundiera su barco, impidiendo así a los ingleses darse el&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt; gusto de cañonearlo a discreción (buscando fotos del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dresden&lt;/span&gt;, di con el siti&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;o web de la comuna de Juan Fernández,&lt;span style=""&gt; donde hay &lt;a href="http://www.comunajuanfernandez.cl/dresden.htm"&gt;una versión de la historia&lt;/a&gt; bastante distinta a  la de Bassett). &lt;/span&gt;En premio a su desempeño fue el primer oficial autorizado huir del archipiélago chileno, donde se suponía que toda la tripulación del &lt;i style=""&gt;Dresden&lt;/i&gt; debía permane&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;cer int&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;ernada hasta el fin de la guerra. Demás está decir que la fuga de Canaris (y, luego, de casi toda la tripulación) contó con el decidido apoyo de los anfitriones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Canaris, con el curioso seudónimo de Reed Rosas, “un melancólico viudo chileno”, cruzó la cordillera y se embarcó hacia Europa en Buenos Aires. Fue destacado a España, &lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;país donde organizó eficazmente la red d&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;e apoyo y abastecimiento a los submarinos alemanes. Descubierto en el juego del espionaje, estuvo a punto de ser atrapado cuando huía de España a bordo de un submarino, pero logró regresar a su país.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Cua&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;ndo ya era jefe del Abwehr, el servicio de inteligencia exterior de Alemania, mantuvo una relación cercana con el agregado naval chileno destacado en Berlín, Alfredo Hoffmann, a quien prestó un gran servicio. En agradecimiento, “todos los datos de relevancia que supo Hoffmann en sus tareas de inteligencia fueron comunicados asimismo a la Abwehr”.&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt; Es difícil, sumamente difícil, que Alfredo Hoffmann haya tenido algo que ver co&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RkkcM7VOFpI/AAAAAAAAACc/pHZbaE3JjRQ/s1600-h/literaturanazi.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RkkcM7VOFpI/AAAAAAAAACc/pHZbaE3JjRQ/s400/literaturanazi.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5064610264365536914" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;n la creación del personaje de Carlos Ramírez Hoffmann, el infame Ramírez Hoffmann, en &lt;a href="http://www.antartica.cl/antartica/servlet/LibroServlet?action=fichaLibro&amp;id_libro=4866"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La literatura nazi en América&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, de Roberto Bolaño. Mal que mal, el apellido de marras es bastante común en Chile. Pero vaya uno a saber. En el listado de documentación privada que&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt; abre la bibliografía selecta del libro de Bassett, están los &lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;Archivos de Hoffmann (Chile)&lt;/span&gt;. Según el muy &lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;poco confiable &lt;a href="http://www.elmostrador.cl/c_cultura/farias4.htm"&gt;Víctor Farías&lt;/a&gt;, Alfredo Hoffmann figuraba en "una 'lista negra' de los oficiales antinazis" en las fuerzas armadas chilenas, elaborada por la Abwehr, que cumplía una función orientadora "en sentido defensivo". Si lo que asegura Bassett es cierto, o al menos apunta en la dirección correcta, es bien probable que la lista de Farías no haya sido precisamente negra.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 0, 0);font-size:130%;" &gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;2. Canaris y los nazis. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;La ausencia de Canaris del panteón mítico mágico energético de la Patagonia chilena puede explicarse, claro, cuando se precisa que Canaris no fue nazi. Desde el comienzo de su desempeño como jefe de la Abwehr siguió el doble juego de fortalecer su servicio, haciéndolo el más eficiente en las tareas de espionaje, y de socavar, paralelamente, el esfuerzo bélico del Reich.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RkkaYbVOFoI/AAAAAAAAACU/RxzjnGJuaeo/s1600-h/canaris2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RkkaYbVOFoI/AAAAAAAAACU/RxzjnGJuaeo/s400/canaris2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5064608262910776962" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;La tesis de Richard Bassett es que el almirante desempeñó &lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;un papel crucial en los intentos de derrocar al régimen nazi, que estuvieron más cerca del éxito en 1938 que incluso en 1944, cuando el azar libró a Hitler de los mortíferos efectos de la bomba colocada por von Stauffenberg en Rastenburg, Prusia Oriental, desde donde el führer dirigía el curso de la guerra (o lo que de él podía dirigir a esas alturas); y más todavía en las gestiones -siempre secretas, a contrapelo, en juegos dobles y hasta triples- para negociar la paz, intentos que se prolongaron hasta bien entrado el año 1943.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Su postura le salió cara. A comienzos de 1944, la Abwehr fue intervenida y Canaris pasó a retiro. No participó ni de lejos en el atentado de Stauffenberg, aunque sabía del intento y fue rápidamente informado del fracaso; pero era un sospechoso ejemplar y, como tal, fue rápidamente encarcelado. En abril del año siguiente, cuando la caída de Berlín era inminente, Canaris y otros prominentes opositores fueron ahorcados, para evitar que cayeran en manos de los aliados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;3. Canaris y las negociaciones de paz. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Bassett sostiene que los esfuerzos para negociar la paz fueron mucho más sostenidos y firmes que lo que indica la historia oficial. También desmiente categóricamente la tesis de que, de haberlo querido realmente, la oposición a Hitler lo habría desbancado con facilidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;        &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Entre ambas interpretaciones, el autor busca una línea propia que contribuya a una labor de suyo difícil: develar la vida de un espía ejemplar. La censura -aún- sobre material confidencial dificulta conocer el mapa completo, aunque queda claro que hubo, siempre, intentos. Cuán cerca estuvieron de concretarse, es harina de otro costal. En su empeño por resaltar la figura de Canaris, Bassett parece caer, a veces, en la exageración opuesta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-2661332706108793177?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/2661332706108793177/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=2661332706108793177' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/2661332706108793177'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/2661332706108793177'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2007/05/canaris.html' title='Canaris'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RkkSzrVOFmI/AAAAAAAAACE/xDJxfn_DsiM/s72-c/969138.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-5970643192494822114</id><published>2007-05-14T16:47:00.000-04:00</published><updated>2007-05-22T16:05:19.481-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><title type='text'>Dos clásicos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Reseñas publicadas recientemente en la revista &lt;/span&gt;El Sábado&lt;span style="font-style: italic;"&gt; de &lt;/span&gt;El Mercurio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b  style="color: rgb(153, 0, 0);font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Sesenta relatos&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Dino Buzzati es más conocido para el lector español por una película,&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RkjNfbVOFjI/AAAAAAAAABs/0Ee01JhTIkg/s1600-h/NACA104.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RkjNfbVOFjI/AAAAAAAAABs/0Ee01JhTIkg/s400/NACA104.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5064523720774522418" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://www.imdb.com/title/tt0074400/"&gt;&lt;i style=""&gt;E&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://www.imdb.com/title/tt0074400/"&gt;&lt;i style=""&gt;l desierto de los tártaros&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; (1976) &lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;dirigida por Valerio Zurlini y protagonizada por un elenco pocas ve&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;ces visto en la h&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;istoria del cine europeo: Vittorio Gassman, Giuliano Gemma, Philippe Noiret, Franc&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;isco Rabal, Jacques Perrin, Fernando Rey, Jean-Louis Trintignant y Max von Sidow, entre otros. La &lt;a href="http://www.inicia.es/de/avellana/buzzati.html"&gt;novela&lt;/a&gt; fue editada por Alianza en el mismo año del estreno cinematográfico, aunque la edición italiana es de 1940. Ambas obras discurren en sordina, en una lenta, morosa y angustiante espera de que finalmente se concrete la amenaza que pende sobre la guarnición de l&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;a fortaleza en el borde del desierto. Abierta a mil interpretaciones, con resonancias de la gran tradición narrativa de la Europa central, la novela escapa de su tiempo -un tiempo bélico- y se&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; inscribe como una de las grandes fábulas sobre la existencia humana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Más allá de Italia, el autor podría haber quedado como el responsable &lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;de una obra maestra, y nada más. No es un mal destino (aunque, ciertamente, sería bienvenida una reedición de la novela), pero el azar ha sido benévolo y hay más Buzzati disponible. En 2003, Emecé publicó &lt;a href="http://www.criticadelibros.org/9500424657"&gt;&lt;i style=""&gt;El derrumbe de la Baliverna&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;, una colección de relatos breves de raro misterio y poderosamente imaginativos; y en 2006 apareció &lt;a href="http://www.acantilado.es/ficha.asp?id=289"&gt;&lt;i style=""&gt;Sesenta relatos&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;, seleccionados y publicados con ese título por el mismo Buzzati en 1958. Aunque publicó algunos cuentos más antes de morir, aquí está lo principal y mejor de su copio&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;sa obra en este género, que cultivó con maestría y contra la corriente o contra las corrientes: escritor inclasificable, es posible establecer sus raíces, pero su narrativa creció en direcciones inesperadas. Un relato cotidiano -y hasta sórdido- se transmuta, casi sin mediar transición, en una historia de resonancias apocalípticas. En los canales australes se verifica una batalla naval entre fuerzas que unen lo fantasmal con lo terrible. Una broma de mal gusto tiene efectos impensados e irresistibles. No son sólo ejemplos de originalidad en el tratamiento del relato, sino también una pálida muestra de cómo Buzzati se zafó de las discusiones en boga para levantar un proyecto narrativo que permanece incólume ante el paso del tiempo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;        &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Sesenta relatos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Dino Buzzati&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Editorial El Acantilado, Barcelona, 20&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;07. 613 páginas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b style="color: rgb(153, 0, 0);"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Bomarzo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RkjQMrVOFkI/AAAAAAAAAB0/IQEaulAGnlk/s1600-h/1948204-Travel_Picture-Bomarzo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RkjQMrVOFkI/AAAAAAAAAB0/IQEaulAGnlk/s400/1948204-Travel_Picture-Bomarzo.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5064526697186858562" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;El escritor argentino&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; &lt;a href="http://www.literatura.org/Mujica_Lainez/Mujica_Lainez.html"&gt;Manuel Mujica Láin&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;a href="http://www.literatura.org/Mujica_Lainez/Mujica_Lainez.html"&gt;ez&lt;/a&gt; (1910-&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;1984) llegó tarde, pero llegó, a los beneficios del boom de la narrativa latinoamericana en la década de los sesenta, cuando ya había publicado buena parte de su obra. En 1963 recibió el Premio Nacional de Literatura en Argentina; y un año antes publicó &lt;a href="http://www.antartica.cl/antartica/servlet/LibroServlet?action=fichaLibro&amp;id_libro=60010"&gt;&lt;i style=""&gt;Bomarzo&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;, novela histórica ambientada en la Italia renacentista, único libro suyo que permanece en los catálogos editoriales. La historia del autor es ejemplar: gracias al boom (y a &lt;i style=""&gt;Bomarzo&lt;/i&gt;), el conjunto de su obra gozó de una efímera fama. Cuentos y novelas históricos que fatigaban la crónica de Buenos Aires, muy lejanos en calidad y proyección a los de Borges o Marechal o Mallea, y, ya a la sombra directa del frondoso árbol del boom, obras que exploraron sin mucho brillo el filón del realismo mágico, se editaron y se leyeron con gran generosidad. De todo ello sólo sobrevive la novela italiana, que no fue adaptada al cine pero sí fue la base de una ópera que la crítica calificó y califica aún de “mítica”, a cargo del compositor Alfredo Ginastera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;La primera edición de &lt;i style=""&gt;Bomarzo&lt;/i&gt; en la editorial Sudamericana pertenecía a una colección de tamaño pequeño y, por ello, era grotescamente gruesa, aparte de mal encuadernada. Un libro que costaba leer, en papel de mala calidad, que se desarmaba y que, sin embargo, atrapaba de inmediato. El jorobado de Bomarzo, el heredero mal querido, el creador del &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/portada/Misterio/jardin/monstruos/elpeputec/20061007elpviapor_1/Tes"&gt;Bosque de los Monstruos&lt;/a&gt;, el conspirador cortesano, el personaje histórico herido por la promesa de un destino singular tanto como por la grotesca joroba que le mereció el desprecio, si no el odio, de su padre, es un personaje fascinante que Mujica logró atrapar con pleno éxito. &lt;i style=""&gt;Bomarzo&lt;/i&gt;, a pesar de las 700 páginas, no cansa e incluso se relee con placer, aunque la pesada ornamentación del lenguaje dé, a estas alturas, un poco de risa, por ese curioso supuesto de que una novela histórica debe estar escrita de manera arcaizante. No deja de haber ahí cierto misterio. El autor no merece, en general, más que la mención de rigor por los premios que obtuvo, pues es de aquellos que el tamiz de la historia condena inexorablemente al olvido. Y, sin embargo, &lt;i style=""&gt;Bomarzo&lt;/i&gt;, la menos argentina de sus novelas y probablemente una de las menos latinoamericanas de la historia, sigue convocando lectores. Larga vida al duque de Bomarzo, Pier Francesco Orsini.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;Bomarzo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Manuel Mujica Láinez&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;De Bolsillo, Buenos Aires, 2007. 699 páginas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-5970643192494822114?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/5970643192494822114/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=5970643192494822114' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/5970643192494822114'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/5970643192494822114'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2007/05/dos-clsicos.html' title='Dos clásicos'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RkjNfbVOFjI/AAAAAAAAABs/0Ee01JhTIkg/s72-c/NACA104.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-1589599563647549088</id><published>2007-04-19T23:43:00.000-04:00</published><updated>2007-05-22T16:06:47.272-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><title type='text'>Columnas varias</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: center;"&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Desde hace un par de meses estoy empeñado en cambiar el perfil de mis columnas en &lt;/span&gt;El Sábado&lt;span style="font-style: italic;"&gt;, desde el formato clásico de la reseña a una versión más flexible en la línea de "a propósito de" tal libro o tal autor, pero sin someterme tampoco a otro esquema rígido de producción de textos. Vamos arando, dijo la mosca. Van algunas muestras. No subía mis columnas porque tenía la esperanza de mantener abierto el bló con material inédito, pero el estrés laboral me supera. De todos modos, para mis ocasionales lectores, aviso que viene material inédito sobre variados temas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:Trebuchet MS;font-size:130%;"  &gt;Recuerdos del  pasado&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;Vicente Pérez  Rosales&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;Ediciones B,  Santiago, 2006. 541 páginas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;La hipérbole  es un rasgo frecuente en los textos referidos a esta obra de Vicente  Pérez Rosales. El mejor ejemplo es la siguiente frase de Alone: “Rara  vez se habrá dado tal compenetración de un hombre, un libro y un pa&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;ís  como la que hay entre Pérez Rosales, sus &lt;i&gt;Recuerdos del pasado&lt;/i&gt;  y Chile: los t&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rik0m1kMIVI/AAAAAAAAABU/5hmU6xbTMJE/s1600-h/recuerdos.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rik0m1kMIVI/AAAAAAAAABU/5hmU6xbTMJE/s400/recuerdos.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5055629898518634834" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;res conglut&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;inados forman un solo ser, con el mismo carácter  y análogo desarrollo”. El texto -citado en el exce&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;lente pról&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;ogo  de Marcelo Somarriva- es útil también para hacer notar la habitual  identificación entre el relato de Pérez y la formación de la identidad  nacional de Chile, cuestión que conviene no asumir de manera tan literal.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;Desde luego, hay  que celebrar la recuperación de un libro largamente extr&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;aviado&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt; de los  catálogos editoriales y que, sin duda, es una de las piezas fundamentales  de la constitución del corpus literario chileno en el siglo XIX; junto  a Pérez están Blest Gana, José Joaquín Vallejo y bien pocos autores  más, si dejamos fuera la otra gran corriente formadora de la tradición  criolla, la historiografía. Ambas, historia y ficció&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;n literaria, son  complementarias y forman parte del mismo movimiento creador de una memoria  común, pero no sin conflictos. La identidad nacional es más una aspiración  y un&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt; problema que una realidad, y en torno a el&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;la se suelen desatar  controversias acerca del poder y el carácter hegemónico de un discurso  asociado a las élites culturales. Por eso es bueno releer a Pérez  Rosales desde&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt; una perspectiva menos ingenua (el prólogo da algunas  pautas en ese sentido) que la “conglutinante” enunciada por Alone,  que termina asignando al libro un valor de verdad que supera con mucho  las intenciones del autor y, francamente hablando, el alcance de cualquier  texto literario. Ojalá entonces esta reedición no sea solamente la  oportunidad de revisitar &lt;i&gt;Recuerdos del pasado&lt;/i&gt;, sino también  de resituar, desde la perspectiva contemporánea, su contribución a  la memoria colectiva y a la tan escurridiza y problemáti&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;ca identidad  nacional.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;        &lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:100%;"  &gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Sobre la belleza&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;Zadie Smith. Editorial Salamandra, Barcelona, 2006. 476 páginas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin: 1ex; text-align: justify;"&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;La solapa posterior  de la novela recoge frases tomadas de la crítica anglosajona. Adjetivos  como divertida (tres veces), entretenida (dos), exuberante (dos), deslumbrante  (dos), excelente (dos), conmovedora (dos) &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;excepcional, provocadora,  entrañable, fascinante, adictiva, intensa, cálida, profunda, erudita,  deliciosa, ácida y arrebatad&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rik03FkMIWI/AAAAAAAAABc/REE_ID8mN8I/s1600-h/beauty+1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rik03FkMIWI/AAAAAAAAABc/REE_ID8mN8I/s400/beauty+1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5055630177691509090" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;ora, más alguna&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;s frases broncíneas como  que Smith es “una fuerza de la naturaleza literaria”, no dejan ninguna &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;duda sobre la recepción de la crítica a una novela que, además, ganó  el premio Orange 2006 y fue finalista del &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;Booker 2005. Para el lector  de habla española habrá que destacar, por añadidura, la cuidada traducción,  que mantiene el flujo envolvente de la escritura de Smith sin forzar  la gramática ni recurrir en exc&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;eso a los españolismos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Y ahora habrá  que afrontar el desafío de escribir sobre la tercera novela de Zadie  Smith sin recurrir a adjetivos ya citados más arriba. Hay dos componentes  principales en la trama: por una parte, la crisis de los cincuenta que  afecta al profesor Belsey, experto en Rembrandt, liberal, casado con  una ex activista negra, que arrastra a toda su familia en una revisión  ínt&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;ima de la biografía y la circunstancia, donde la autora maneja  con maestría los registros del drama y sobre todo de la comedia; y  una sátira feroz sobre el mundo académico. En tono menor, surten algunos  temas propios del ámbito cultural anglosajón, en las cercanías de  Boston y de Londres: la tensión entre liberales y conservadores, el  difícil estatus de las familias racialmente mixtas y las maneras de &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;asumir los rasgos multiculturales a uno y otro lado del Atlántico.  Smith tiene la gracia de hacer accesible este mundo a lectores de cualquier  latitud, mediante una novela sin duda bien tramada, bien armada y mejor  resuelta. Lo realmente imperdible, de todos modos, es la sátira al  mundo académico, especialmente en los tiempos de oda al cartón que  se vive localmente. Véase, por ejemplo, la opinión de Zora Belsey  sobre una colega de su padre: “Claire no sabía nada de los teóricos,  ni de las ideas, ni del pensamiento del ahora mismo. Para ella, todo  estaba en “Platón”, en “Baudelaire” o en “Rimbaud”, como  si todos tuviéramos tiempo para estar leyendo lo que se nos antojara”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:100%;"  &gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;Ácido sulfúrico&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin: 1ex;"&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;Amélie Nothomb&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;Editorial Anagrama,  Barcelona, 2007. 167 páginas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;La idea de la  muerte como espectáculo televisivo ha sido ocasionalmente abordada  por la literatura y el cine. El caso modélico, pero no el único, es &lt;i&gt; The Running Man&lt;/i&gt;, película protagonizada por Arnold Schwarzenegger  y basada en un libro de Stephen King. Arnold, justo policía en una  sociedad totalitaria, es condenado a muerte, sentencia que debe cumplirse  en un sádico juego televisado directamente. Buena parte de aquellos  ejercicios prospectivos se realizaron antes de que el &lt;i&gt;reality show&lt;/i&gt;  se alzara como el género rey de la teleaudiencia, de modo que la propuesta  de Amélie Nothomb en &lt;i&gt;Ácido sulfúrico&lt;/i&gt; tiene su cuota de novedad:  unir la banalidad del mal -en la justa expresión de Hanna Arendt- a  la banalidad televisiva, cada una en sus cotas más altas, es una receta  nueva y, a primera vista, no apta para paladares demasiado melindrosos.&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rik1MVkMIXI/AAAAAAAAABk/aiobf-9wDWU/s1600-h/AS-AN.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rik1MVkMIXI/AAAAAAAAABk/aiobf-9wDWU/s400/AS-AN.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5055630542763729266" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;La apuesta, sin  embargo, parece excesiva. El programa televisivo que Nothomb inventa,  un &lt;i&gt;reality show&lt;/i&gt; llamado &lt;i&gt;Concentración&lt;/i&gt;, imita de manera  sumamente realista las condiciones de vida en los campos de exterminio  de la Alemania nazi, apaleos, hambruna y asesinato masivo incluidos,  pero la autora no se atreve a llevar su fábula hasta las últimas consecuencias  y, con esa restricción -comprensible, al fin y al cabo-, las críticas  a la sociedad del espectáculo pierden mucha fuerza, la caricatura termina  por imponerse y el lugar común reclama sus nunca bien ponderados derechos.  Cabe preguntarse si Nothomb quiso entrar, desde la ficción, al debate  sobre la sociedad del espectáculo que planteó Guy Debord en la filosofía;  o sobre la omnipresencia del Estado, conversación más antigua donde  podrían encontrarse Pannonique, la protagonista de &lt;i&gt;Ácido sulfúrico&lt;/i&gt;,  y el panóptico de Jeremias Bentham, la prisión donde no hay rincón  libre para la mirada del vigilante. Ese esquema pasó a ser útil también  en las fábricas, en los &lt;i&gt;reality shows&lt;/i&gt;, desde luego, y en ámbitos  menos perceptibles y más amenazantes como las redes de vigilancia en  el cyberespacio. Por ahí quizá están los hilos más interesantes  -e inquietantes- de la novela, en las continuidades que propone entre  las maneras de mirar y de ser mirado, de vigilar y de ser vigilado,  y no en la obvia caricatura de la hipocresía infinita ligada a las  elecciones que permite el control remoto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/div&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-1589599563647549088?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/1589599563647549088/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=1589599563647549088' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/1589599563647549088'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/1589599563647549088'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2007/04/columnas-varias.html' title='Columnas varias'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rik0m1kMIVI/AAAAAAAAABU/5hmU6xbTMJE/s72-c/recuerdos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-5357512285519245069</id><published>2007-03-18T22:44:00.000-04:00</published><updated>2007-05-22T19:24:17.924-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bolaño'/><title type='text'>Tormenta de mierda</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rf64_NxVFtI/AAAAAAAAAA4/NaWb-BxjWyA/s1600-h/MC0025815.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rf64_NxVFtI/AAAAAAAAAA4/NaWb-BxjWyA/s400/MC0025815.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5043672028869367506" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;Recupero en esta entrada el &lt;a href="http://sololiteratura.com/bol/bolamiscbolano.htm"&gt;título original&lt;/a&gt; de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nocturno de Chile&lt;/span&gt;, dato no siempre recordado y que bien puede servir para devolver una mirada más fresca sobre esa novela y sobre el momento en que fue escrita. Tanto la reseña que escribí en su momento, que copio más abajo, como en la entrevista linkeada más arriba, tienen una marca coyuntural muy fuerte, la disputa que Bolaño ya sostenía con el gremio criollo y que se vio acentuada con este texto. Sigo pensando que &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;Nocturno de Chile&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt; es una excelente novela. Quizá "de cámara", como dijo Bolaño; quizá menor, al lado de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;Los detectives salvajes&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt; y &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;2666&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;; pero, sin duda, extrañamente iluminadora, parte importante de lo que podría llamarse el "ciclo chileno" en su narrativa, hecho más de obras breves -novelas, cuentos y un &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" href="http://sololiteratura.com/bol/bolaobrlosneo.htm"&gt;poema largo&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;, extraordinario, que bien podría haber sido también una novela-río de cientos de páginas- que de una gran novela en torno a la cual giran precuelas, secuelas y extensiones varias. La pronta llegada a Chile de dos libros póstumos del autor permitirá finalmente completar el mapa de un proyecto literario que, aunque trunco, sigue siendo el más provocado&lt;/span&gt;r y &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;estimulante de la narrativa chilena en muchas décadas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;      &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nocturno de Chile&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Por Roberto Bolaño. Editorial Anagrama, Barcelona, 2000. 150 páginas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Si alguien piensa todavía que Roberto Bolaño es más mexicano o más español que chileno, esta novela debería convencerlo de lo contrario. Porque &lt;i&gt;Nocturno de Chile&lt;/i&gt; es tan o más local que &lt;i&gt;Estrella distante&lt;/i&gt;, única entre sus obras anteriores situada en nuestro país. Y lo es más no sólo por el título, sino porque constituye una contundente y precisa mirada sobre el último medio siglo de la historia de Chile, entre 1950 y 2000.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Para no arriesgar querellas, Bolaño ha preferido dejar al lector la tarea de adivinar algo extraordinariamente fácil, es decir, quiénes son los críticos literarios que en la novela adoptan los nombres de Farewell y Sebastián Urrutia Lacroix. Para evitar querellas también, aquí se seguirá la misma práctica. Sin embargo, es precisa otra obvia aclaración. Se trata de una novela y, por lo tanto, su compromiso con la verdad histórica opera a otro nivel. No se le puede pedir exactitud respecto de hechos reales, sino capacidad reveladora. Por lo mismo, los personajes, sea Farewell, el general Pinochet o los señores Oido y Odeim (que hay que leer al revés para enterarse inmediatamente del ominoso sentido de aquellos nombres, o esperar su aparición en la trama para advertir lo mismo), son personajes, creados por el autor y sujetos a las leyes de la ficción. Porque, además, no se trata de una novela histórica, sino de una obra que dialoga con la historia, la interpreta y la revela como sólo es capaz de hacerlo la ficción, tan frecuentemente más verdadera que la mera relación de hechos.&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rf657txVFvI/AAAAAAAAABI/KCVTsuxhC7g/s1600-h/by_night_in_chile.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rf657txVFvI/AAAAAAAAABI/KCVTsuxhC7g/s400/by_night_in_chile.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5043673068251453170" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El protagonista es el mencionado Sebastián Urrutia Lacroix, sacerdote del Opus Dei y crítico literario de un importante diario de Santiago de Chile, con el seudónimo de H. Ibacache, el cura Ibacache. Agoniza en el amanecer del año 2000 y en su largo insomnio recuerda, recuerda y narra su vida desde que conoció a Farewell, otro crítico famosísimo, cuando recién salía del seminario, hasta la segunda llegada de un Presidente socialista al Palacio de la Moneda. En el camino, Urrutia Lacroix viaja al sur, al fundo de Farewell, donde comparte con Neruda; enumera a los autores que leyó y comentó; cuenta historias como la de Salvador Reyes, Ernst Jünger y un pintor guatemalteco agonizante de hambre en el París ocupado por los nazis, o la del zapatero que construyó un mausoleo en la Colina de los Héroes, en Europa; viaja por ese continente y aprende que los curas europeos son expertos en el arte de la cetrería, porque los halcones son el mejor método para exterminar a las palomas que se cagan en las iglesias; vuelve a Chile y estudia incansablemente a los griegos mientras Salvador Allende gobierna el país; le hace clases de marxismo al general Pinochet y al resto de la junta militar; y es testigo de las tertulias literarias que se celebraban en cierta casa de Lo Curro, en cuyo sótano se torturaba a prisioneros, cosa de la que Urrutia Lacroix se entera mucho más tarde.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;¿Qué concluye el cura Ibacache? Que "Chile entero se había convertido en el árbol de Judas, un árbol sin hojas, aparentemente muerto, pero bien enraizado todavía en la tierra negra, nuestra fértil tierra negra en donde los gusanos miden cuarenta centímetros".&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rf65ntxVFuI/AAAAAAAAABA/pOm3y5HnI_Y/s1600-h/41473.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rf65ntxVFuI/AAAAAAAAABA/pOm3y5HnI_Y/s400/41473.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5043672724654069474" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nocturno de Chile&lt;/span&gt; se compone de dos párrafos. Uno cubre la casi totalidad de la novela; el otro es la línea final. Ambos textos, pese a su tan diferente dimensión, se potencian mutuamente y arrojan luz el uno sobre el otro. Y a partir de ese juego, del monólogo interminable de Urrutia Lacroix y la escueta frase que cierra el texto (muy exigente desde el punto de vista del estilo, que mantiene la tensión sin punto aparte alguno durante casi todo el libro), se desprende otra lectura de la historia, otra manera de entender o de explicar qué nos pasó y por qué los hechos ocurrieron como ocurrieron.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-5357512285519245069?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/5357512285519245069/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=5357512285519245069' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/5357512285519245069'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/5357512285519245069'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2007/03/tormenta-de-mierda.html' title='Tormenta de mierda'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/Rf64_NxVFtI/AAAAAAAAAA4/NaWb-BxjWyA/s72-c/MC0025815.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-729880759025412026</id><published>2006-11-23T12:55:00.000-03:00</published><updated>2006-11-23T16:24:17.417-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bad Guys'/><title type='text'>Tricky Dick</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/1312/2429/1600/282636/tricky%20vs%20pink.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/1312/2429/400/6644/tricky%20vs%20pink.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En su campaña senatorial de 1950, Richard Nixon se ganó un apodo que lo acompañó a lo largo de toda su vida: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tricky Dick&lt;/span&gt;, Ricardito el Tramposo, por la ferocidad y la mala leche que aplicó para arrebatarle el escaño a la demócrata Helen Garrahan Douglas. Ella era una firme anticomunista, pero Nixon la bautizó como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pink Lady&lt;/span&gt; y utilizó de manera mañosa el apoyo que brindaba a la senadora una organización con una sigla muy pare&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;cida a la de la Liga de Mujeres Comunistas. A cualquier hora del día sonaban los teléfonos en las casas y una voz decía: "¿Sabía usted que Helen Douglas es comunista?". Si quien recibía el llamado decía, al responder, "Vote Nixon " y la llamada procedía del comando, podía elegir de inmediato un premio entre una &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;gran variedad de electrodomésticos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;Con trucos como esos, más una impresionante cantidad de dinero, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tricky Dick&lt;/span&gt; consi&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;guió el escaño. Cuatro años antes, con una campaña tan sucia y bien financiada como la senatorial, había logrado ser elegido para la Cámara de Representantes.  Fue el inicio de una meteórica carrera política que lo llevó a ser el vicepr&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;esidente más joven de la historia de Estados Unidos en 1952, con Ike Eisenhower como presidente; pero en esa oportunidad tu&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;vo también un grave tropiezo, del que se libró gracias al clima de la guerra fría, a los aciertos retóricos de un discurso y a la flojera de sus opositores demócratas. Y también, por cierto, a la mentira descarada y el abuso de la buena fe de los electores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Nixon se lanzó a la carrera senatorial, un grupo d&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;e industriales californianos y texanos constituyó un fondo en su beneficio, que supliera lo que dejaba de ganar al dedicarse a la política en detrimento de su profesión de abogado. La prensa descubrió el fondo cuando Nixon ya recorría el país en campaña. Eisenhower, en un primer momento, no lo apoyó explícitamente y pidió que todo se aclarara. El candidato a vicepresidente se puso frente a las cámaras de televisión y su discurso fue vist&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/1312/2429/1600/779822/116.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/1312/2429/400/864341/116.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;o por 60 millones de telespectadores. Nixon argumentó que el fondo no era secreto; que todo el dinero ha&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;bía sido destinado a la campaña; y que ninguno de los contribuye&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;ntes había recibido "más consideración" que cualquier ciudadano común. Por supuesto, mentía en las tres cosas, pero tuvo éxito en la negación sobre todo gracias a que reconoció que un texano le había regalado un cocker spaniel blanco y negro, bautizado por su hija Tricia como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Checkers&lt;/span&gt;. "Ya saben ustedes -dijo- que las niñas, como todos los niños, adoran al perro. Sólo quiero decir una cosa, por ahora, al margen de lo que digan de él, vamos a quedárnoslo". El texto pasó a ser conocido como "El discurso Checkers". Años más tarde, en una campaña, un asistente gritó: "¡cuenta la del perro, Dick!". Nixon se enfureció y ordenó que sacaran al gracioso del lugar.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Todo esto lo narra An&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;thony Summers en &lt;a href="http://www.antartica.cl/antartica/servlet/LibroServlet?action=fichaLibro&amp;id_libro=24537"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nixon. La arrogancia del poder&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; (2000; Península, 2oo3), estupenda y muy bien documentada biografía de uno de los personajes más oscuros y conflictivos de la historia de Estados Unidos. Tal como lo demuestra Summers, el escándalo de Watergate fue sólo la culminación de una carrera política llena de intrigas, de malas jugadas, de trampas, de dinero sucio, de espionaje a los rivales, así como la presidencia del país fue el punto de llegada de un hombre que ambicionaba, ante todo, el poder, y que, cuando llegó a la cima, se sintió todopoderoso. Cuando la investigación de Watergate ya lo amenazaba directamente, le dijo a su asistente de prensa, Ron Ziegler, comentando los ataques a su persona: "¡Dios Santo!, todas las esperanzas de este mundo, Ron, las esperanzas de paz, ¿sabes dónde residen? Residen aquí mismo, en esta condenada silla (...). La prensa tiene que haberse dado cuenta (...) piensen lo que piensen de mí, tienen que darse cuenta de que yo soy la única persona en estos momentos, en este inmenso mundo ciego, que puede hacer algo, ¿sabes? Procura que no se saque de quicio".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;libro &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;de Summers aprovecha muy bien lo investigado por anteriores biógrafos e historiadores, con la ventaja de contar con mucho más información: tras décadas de batallas legales, ya se han dado a conocer casi la cuarta &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;parte de las cintas de la Casa Blanca. Nixon registraba todas sus conversaciones y lo poco que entregó al Senado en 1973 fue determinante en su caída, aunque evitó que fuera a juicio. Si los nuevos antecedentes encontrados y los diálogos excepcionales por su crudeza verbal y su ambigüedad moral h&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;ubieran sido conocidos en la época, Nixon habría ido a la cárcel por más años que sus colaboradores.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/1312/2429/1600/448954/s03471u.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/1312/2429/400/254674/s03471u.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La decade&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;ncia&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; de Nixon en su segundo mandato es abismante. Se emborrachaba. Abusaba de un medicamento que, en cantidades desmedidas, producía mareos y confusión; combinado con el alcohol, convertía al presidente en una especie de autómata delirante. Todos sus colaboradores aprendieron a no obeceder sus órdenes en las noches, que casi invariablemente eran revocadas por la mañana. Pero quizá el momento más peligroso se produjo durante la guerra de 1973 entre Israel y los Estados vecinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un momento del conflicto, y probablemente envalentonado por la manifiesta debilidad del gobierno estadounidense, la Unión Soviética envió un mensaje de extraordinaria dureza, anunciado medidas &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;unilaterales en la zona de guerra. Nixon ya estaba durmiendo y su ayudante no quiso despertarlo (adujo que no se podía, pero, considerando las circunstancias, también es probable que no quisiera hacerlo). El secretario de Estado, Kissinger, y los altos mandos militares decretaron la alarma nuclear, que disuadió a los soviéticos de escalar el conflicto. Lo grave es que todas aquellas decisiones se tomaron sin la anuencia del jefe de Estado y que, si hubiera estado presente en las reuniones, quizá las consecuencias habrían sido mucho peores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro de Summers sirve también como una crónica política de las primeras décadas de la guerra fría. Nixon, como vicepresidente, fue partidario desde el inicio de buscar por todos los medios -todos- el derrocamiento del régimen cubano, información que ocultó hasta su muerte. En las elecciones de 1968, conspiró para que no se concretara la iniciativa de paz de Johnson y convenció al presidente de Vietnam del Sur de que la rechazara. 20 mil soldados estadounidenses y cientos de miles de soldados y civiles vietnamitas murieron durante su mandato. Apoyó también, con mucha energía, el derrocamiento de Salvador Allende en Chile, aunque esa historia ya la conocemos bien. Con todo, quizá la peor consecuencia de su mandato fue minar la confianza ciudadana en los políticos y en sus autoridades. El abuso de poder, el recurso a la mentira y el estilo autoritario de gobierno se marcaron como una impronta que sigue presente en la vida política de Estados Unidos. No sorprende, así, que hace pocos días un portavoz del gobierno estadounidense haya afirmado que "probablemente Irán tenga armas biológicas", aunque sean tan fantasmales como el arsenal de armas de destrucción masiva de Saddam Hussein.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-729880759025412026?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/729880759025412026/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=729880759025412026' title='11 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/729880759025412026'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/729880759025412026'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2006/11/tricky-dick.html' title='Tricky Dick'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-116406155294850192</id><published>2006-11-20T18:28:00.000-03:00</published><updated>2006-11-23T13:14:11.607-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bad Guys'/><title type='text'>Noticias frescas del padrecito Stalin</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2051/1979/1600/stalin_statue.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2051/1979/400/stalin_statue.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El primer hombre de acero no fue Superman, sino Stalin. Iossip Visarionovich Dzujashvili, georgiano y revolucionario de primera hora, eligió como nombre de guerra Stalin, acero, tras ser conocido más familiarmente como Koba –un héroe de su Georgia natal- en los primeros círculos bolcheviques. Fue una de las figuras dominantes en primera mitad de la historia del siglo XX, pero sólo tras el derrumbamiento de la Unión Soviética han surgido nuevas y poderosas revelaciones sobre su vida.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;A pesar de la relevancia de Stalin como personaje histórico, pocos investigadores enfrentaron seriamente la tarea de escribir su biografía antes del desmoronamiento de la Unión Soviética, probablemente por las enormes dificultades que entrañaba la tarea. Ello dio pie a que se afianzaran versiones sobre algunos hechos significativos de la vida de Stalin, no necesariamente ciertas, pero que pasaron a formar parte esencial de su perfil histórico. En los años noventa, en cambio, proliferaron las versiones sobre su vida, pero, en la inmensa mayoría de los casos, prácticamente no avanzaron en el conocimiento historiográfico ni despejaron las incógnitas que siguen pesando sobre la accidentada carrera del dictador.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Tres obras recientes son extremadamente útiles para discernir mejor qué se sabe y qué se ignora aún -y probablemente permanecerá oculto para siempre- sobre la vida de Stalin, y también para echar abajo algunos mitos sumamente arraigados sobre el gobernante soviético.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Amis, Montefiore, los hermanos Medvedev&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;El primero de ellos, cronológicamente, es &lt;a href="http://www.anagrama-ed.es/titulo/PN_577"&gt;&lt;i style=""&gt;Koba el Terrible. La risa y los veinte millones&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;, del escritor británico Martin Amis (Jonathan Cape, 2002; Anagrama, 2004). Aunque es más bien un ajuste de cuentas con los progresistas ingleses, perfila con mucha claridad la imagen del dictador tal como pasó a la historia en su versión más popular: el energúmeno, el paranoico, el asesino inmisericorde, el envidioso del talento de otros, sin matices y con el apoyo documental logrado por talentosos -y conservadores- historiadores británicos, como Robert Conquest y Robert Service.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;El segundo es &lt;a href="http://www.ed-critica.es/detalles_libro_sinopsis.php?ID=765"&gt;&lt;i style=""&gt;La Corte del Zar Rojo&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;, del historiador -también británico, formado en Cambridge- Simon Sebag Montefiore (Knopf, 2003; Crítica, 2004). Robert Service sostiene que ésta “es la primera biografía real de Stalin”: los trabajos previos, dice, eran necesariamente fragmentarios e incorporaban en exceso la historia de la Unión Soviética, a falta de “información directa sobre uno de los dictadores más famosos del mundo”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;El libro es apasionante. Montefiore es un escritor soberbio, que suma a la riqueza del estilo y la habilidad para el relato el acceso a las fuentes que tanto echaban de menos los historiadores anteriores. Escrito con la misma amenidad de la mejor novela, el autor cubre el período que va desde 1932 a 1953 (y aún así el libro tiene más de 800 páginas). La elección del punto de partida no es casual: en ese año, tras una regada celebración en el Kremlin, se suicidó la segunda esposa de Stalin, Nadya Allilluyeva (la primera, madre de su hijo Jakov, murió de tifus). El hecho produjo no sólo el quiebre emocional del dictador, sino también, en la lectura de Montefiore, un cambio esencial: a partir de entonces Stalin dejó atrás los últimos rasgos de humanidad que podían quedarle y comenzó a preparar, de manera sistemática, el gobierno del terror. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;El tercer libro es &lt;a href="http://www.ed-critica.es/detalles_libro_sinopsis.php?ID=838"&gt;&lt;i style=""&gt;El Stalin desconocido&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;, de los hermanos historiadores Zhores y Roy Medvedev (Tauris &amp; Co., 2003; Crítica, 2005). Para Montefiore, se trata de una “exploración fascinante e innovadora”, aunque contradiga algunas de sus afirmaciones. El volumen está conformado por artículos que pueden leerse de manera independiente, firmados ya sea por Zhores, por Roy o por ambos. El libro es también apasionante por la variedad de temas que convoca, por su claridad argumentativa y por el peso de la evidencia puesta en juego. En muchos aspectos complementa al de Montefiore, puesto que los autores tratan extensamente cuestiones que en la biografía están menos desarrolladas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Si no hubiera, como siempre que se trata de Stalin, muerte y exilio, los capítulos sobre el dictador y las ciencias, especialmente la lingüística, serían partes de una historia universal del ridículo y una prueba más de lo aberrante que es anteponer la ideología a la ciencia. Otros capítulos son simplemente escalofriantes, como los referidos al Gulag Atómico o al asesinato de Bujarin, narrado sobre el trasfondo del Gran Terror.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;De la caricatura al retrato&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Un historial tan siniestro como el de Stalin, más aún si se considera la falta de documentación y de testimonios fiables, induce a la caricatura, ya sea para escarnecerlo o para alabarlo (cuestión que afortunadamente ya dejó de ocurrir). Al respecto, Montefiore señala que, a partir de la nueva documentación encontrada y aquella alcanzable para todo el mundo, espera que “Stalin se convierta en un personaje más comprensible e íntimo, aunque no menos repelente”. De esta manera, sin dejar de señalar los crímenes de Stalin, ofrece mucho más referencias y anécdotas que permiten comprender mejor al dictador soviético, su entorno y su época.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Pero también está la caricatura. Martin Amis defiende a su padre, Kinsgley, y a sus amigos que ya en la década de los cincuenta se llamaban a sí mismos “los fascistas”, por denunciar precozmente las atrocidades del estalinismo y el Gulag. Carga entonces las tintas sobre Stalin y lo pinta de la manera más grotesca posible. Su objetivo real es el apoyo que la izquierda mundial brindó a la Unión Soviética aún después de las denuncias de Jrushchov. El subtítulo del libro remite a una constante en el ensayo, la risa nerviosa que despertaba, en muchos de sus interlocutores progresistas, la cifra astronómica de veinte millones de muertos imputables a Stalin. Sin embargo, para conocer y entender mejor al personaje y su papel en la historia, mucho más útiles son los otros textos nombrados más arriba. Veamos el contraste en algunos de los puntos donde más se enfrentan las versiones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Stalin y la Operación Barbarroja&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;En el famoso discurso de 1956 en que &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jrushchov"&gt;Nikita Jrushchov&lt;/a&gt; denunció los crímenes del estalinismo y el culto a la personalidad, dijo también que Stalin, en el momento de la invasión alemana, se había derrumbado psicológicamente hasta el punto de abandonar el poder durante una semana. Insistió en esa versión en sus Memorias y la amplió usando como fuente a Beria. En 1941 Jrushchov estaba en Kiev, y por lo tanto no fue testigo de los hechos que narra. A pesar de la debilidad de la versión, se impuso en la historiografía y fue recogida por un gran número de autores. En los libros incluidos en este artículo, Amis la suscribe plenamente y señala como causa que Stalin “no pudo soportar que la realidad se comportara en forma diferente a sus deseos”. El deseo era que Hitler postergara un año la invasión a la Unión Soviética; la realidad era que 3 millones de soldados alemanes estaban cruzando las fronteras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;La historia continúa. Según Jrushchov y &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Anastas_Mikoyan"&gt;Anastas Mikoyan&lt;/a&gt;, el domingo siguiente a la invasión, sus más cercanos acudieron a la dacha de Kuntsevo, donde Stalin se había recluido. El dictador los recibió expectante, sin saber a qué iban y, según Mikoyan, claramente temeroso de que hubieran llegado a detenerlo.&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Viacheslav_Molotov"&gt; Molotov&lt;/a&gt; propuso la formación del Consejo de Defensa del Estado, pequeño comité que se encargaría de la dirección de la guerra, y &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Lavrenty_Beria"&gt;Beria&lt;/a&gt; sugirió los nombres, así como que la presidencia, naturalmente, recaería en Stalin.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Montefiore también recoge esta versión, pero reduce el tiempo de ausencia al sábado y domingo siguientes al inicio de Barbarroja. En 1991 se descubrieron los archivos del libro de visitas del Kremlin, que indican con gran exactitud quiénes ingresaban al despacho de Stalin. Es información valiosísima para los historiadores, que por esa vía han logrado reconstituir cabalmente la agenda del dictador. Efectivamente, en aquel fin de semana no se registran reuniones en el despacho del Kremlin. Aunque la evidencia es frágil, Montefiore probablemente optó por esta versión porque encontró una explicación que la hace coherente: tal como Alejandro Magno y sobre todo &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Iv%C3%A1n_el_terrible"&gt;Iván el Terrible&lt;/a&gt;, Stalin quiso poner a prueba a sus subordinados, abandonando el poder sólo para regresar luego con más atribuciones y potestades, si ello era posible aún en la Unión Soviética.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Los Medvedev, en cambio, afirman que todo el episodio “es pura inventiva”. Sus fuentes son el mencionado libro de visitas y las memorias de &lt;a href="http://www.ajzanier.com.ar/zhukov.htm"&gt;Zhukov&lt;/a&gt;, quien detalla las dos visitas que aquel sábado hizo Stalin a la Stavka (el centro de mando militar) y las observaciones que hizo sobre la estrategia de combate. De manera que queda sólo el domingo; y es totalmente inverosímil, dicen, que Molotov, conocido por su absoluta sumisión al dictador, hubiera propuesto una iniciativa tan importante; y menos creíble aún es que Beria, el más inteligente de todos, propusiera los nombres de los integrantes. Actuar así era no conocer a Stalin. Era desafiar la muerte y todos ellos tenían desarrollado un alto sentido de la supervivencia. La famosa frase que citan Amis, Montefiore y muchos historiadores -“Lenin nos legó un estado soviético proletario y lo hemos echado a perder”- puede haber sido pronunciada en algún momento, pero, en todo caso, de ninguna manera es el síntoma de una crisis que hubiera llevado a Stalin a resignar el poder.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;La muerte de Stalin&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Montefiore narra de manera impecable los hechos que rodearon la muerte del dictador, basado en una amplia variedad de fuentes. Su relato, según los Medvedev, se ajusta a la versión oficial, que tiene enormes vacíos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Para contextualizar lo que ocurrió en marzo de 1953, hay que señalar que en 1945 Stalin sufrió una apoplejía, de la que se recuperó bien. En 1952 dejó de fumar, lo que lo hizo subir mucho de peso. En política, estaba empeñado en una operación represiva cuyos blancos eran médicos, dirigentes georgianos y judíos. Tenía en mente una completa reestructuración de la cúpula del poder, lo que explicaba el creciente cerco tendido en torno a Beria y el alejamiento de Molotov. Tenía 73 años.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;El 28 de febrero, Stalin fue al Kremlin a ver una película junto a sus asiduos, Jrushchov, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Nikolai_Bulganin"&gt;Bulganin&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gueorgui_Malenkov"&gt;Malenkov&lt;/a&gt; y Beria, y luego los invitó a cenar a Kuntsevo. Terminaron alrededor de las cuatro de la mañana. Stalin odiaba estar solo los domingos, de manera que era un rito establecido que, apenas despertaba, llamaba a sus cercanos y los convocaba a almorzar a la dacha. Guardias, cocineros y empleados de aseo estaban desde temprano atentos a sus movimientos. No sólo había teléfonos en todas las piezas, sino también sensores de movimiento, que indicaban al personal en qué lugar de la dacha estaba exactamente Stalin. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;La versión oficialmente establecida (no la que entrega Amis, más atrasado en las fuentes) es que no hubo movimiento alguno en la casa. Y si aquello era inquietante a las 11 de la mañana, con mayor razón a medida que pasaban las horas y, en los aposentos de Stalin, nada: ni una llamada, ni una luz que se encendiera, ni una indicación de los sensores de movimiento. Los guardias y el personal de servicio aguardaban, expectantes y temerosos. A las diez de la noche llegó desde el Kremlin el pesado paquete de correspondencia para Stalin, que debía ser entregado de inmediato al dictador. Fue la excusa para entrar en sus habitaciones. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;La escena siguiente está bien documentada. “Stalin yacía en el suelo, junto a la mesa -escriben los Medvedev-. Llevaba puestos el pantalón del pijama y una camiseta, y se había orinado encima. Era obvio que llevaba tumbado varias horas y que su cuerpo estaba muy frío”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Lo que sigue es aún más enigmático que el silencio del día. El coronel a cargo, Starotsin, llamó a su superior, Semion Ignatiev, ascendido pocos meses antes y fiero enemigo de Beria. Éste le indicó, solamente, que hablara con... Beria. Siguieron pasando las horas: recién a las tres de la mañana llegaron Beria y Malenkov. El primero miró al dictador y le dijo al otro guardia presente: “¿Por qué tienes miedo, Lozgachev? ¿No te das cuenta de que el camarada Stalin duerme a pierna suelta? No le molestes y deja de alarmarnos”. Alrededor de una hora antes, Jrushchov y Bulganin habían llegado a la dacha, pero se quedaron en la caseta de guardia, porque, según el primero, “no era apropiado pasar a ver a Stalin si se encontraba en ese estado tan poco presentable”. Sólo a las 9 de la mañana llegaron los médicos a Kuntsevo. El dictador nunca recuperó el conocimiento y murió el 5 de marzo, media hora después de que concluyera la reunión del Presidium del Comité Central del PCUS donde se rebarajó el mapa del poder.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Para los Medvedev, es imposible que no haya habido una reacción más temprana al silencio de Stalin. Un cuerpo de guardia formado para reaccionar ante la menor señal de alerta no puede haberse quedado, como indica la historia oficial, esperando el paso de las horas. Tampoco es creíble que los más cercanos a Stalin, que esperaban almorzar en Kuntsevo, no hayan intentado comunicarse antes con el dictador.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Lo que está claro es que todos necesitaban tiempo para negociar y repartirse el poder. Hay un dato interesante, también carente de explicación hasta ahora: el lunes 2, Pravda suprimió por completo la campaña de prensa en contra de las víctimas de la ola represiva del momento, orden que sólo pudo haber sido despachada antes de las 13 horas del domingo; y sólo pudo provenir, por cuestión de jerarquía, de Ignatiev. No es nada difícil suponer que las negociaciones comenzaron temprano. De hecho, aunque Ignatiev perdió su cargo, asumió en otro, y el resto de los comensales del sábado anterior, los últimos en hablar con Stalin, se repartieron el poder sin violencia. Y aunque la estabilidad duró pocos meses, hubo tiempo para limpiar a fondo -quemar, más bien dicho- todos los documentos del Vozhd (el jefe) que pudieran comprometerlos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Tres años más tarde, Jrushchov hizo el discurso en que denunció los crímenes del estalinismo. Roy Medvedev era, en ese tiempo, director de una escuela rural cerca de Leningrado, y le correspondió organizar una reunión de los profesores y los trabajadores cercanos para escuchar el discurso, que no se imprimió ni se difundió por la radio, sino que circuló boca a boca, por así decirlo, en reuniones y asambleas locales. El efecto del discurso, escribe, fue como el de una “bomba de neutrones: afectó a la gente mientras las estructuras parecían permanecer intactas”. Los efectos del estallido sólo se hicieron patentes más de treinta años después.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-116406155294850192?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/116406155294850192/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=116406155294850192' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/116406155294850192'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/116406155294850192'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2006/11/noticias-frescas-del-padrecito-stalin.html' title='Noticias frescas del padrecito Stalin'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-116312881872047407</id><published>2006-11-10T00:06:00.000-03:00</published><updated>2006-11-23T16:17:15.984-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Segunda Guerra Mundial'/><title type='text'>La fiebre del oro, 2: el Tesoro de Yamashita</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2051/1979/1600/buda_oro_1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2051/1979/400/buda_oro_1.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;Los periodistas Sterling y Peggy Seagrave han dedicado buena parte de su vida profesional a sacar a la luz trapos sucios de prominentes Estados, familias y organizaciones. Sus libros se van encadenando uno tras otro: desde la dinastía Yamato a la familia Marcos, hasta el último, y primero traducido al español, &lt;a href="http://www.ed-critica.es/detalles_libro_sinopsis.php?ID=865"&gt;&lt;i style=""&gt;Los guerreros del oro. El tesoro de Yamashita y la financiación de la guerra fría&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;Los amantes de las teorías de conspiración gozarán con este libro. Quienes las toman a beneficio de inventario, avanzarán dificultosamente en la lectura. Esas teorías suelen no resistir un análisis racional; basta suponer la ausencia o presencia de algún factor para que se derrumben o parezcan del todo inverosímiles. La historia y la política incluyen siempre un fuerte componente azaroso; en cambio, las conspiraciones requieren de la conjunción de voluntades y de factores diversos tan difíciles de lograr como el crimen perfecto de las novelas policiales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;Y cuando se trata de una conspiración de las proporciones que denuncian los Seagrave, que involucra a gobiernos como el estadounidense, el británico y el japonés, por lo bajo; los más grandes consorcios financieros mundiales; líderes de la yakuza japonesa y fabircantes de heroína del Triángulo Dorado; el Vaticano; el emperador Hirohito y toda su familia; el ex dictador Marcos y toda su familia, hay razones para abordar el texto con muchas prevenciones, a pesar del abundante aparato de notas que indican las fuentes desde donde los autores obtuvieron la información (además, por 50 dólares, es posible comprar tres cds de respaldo en el &lt;a href="http://www.bowstring.net/"&gt;sitio web de los Seagrave&lt;/a&gt;; en el texto hay múltiples referencias a este respaldo, que creció de dos a tres discos desde que apareció en español).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;La historia es plausible, en todo caso. Lo que mueve a la desconfianza son sus dimensiones siderales y la variedad de los involucrados. Tal como dice el texto de la contratapa, “la trama de corrupción y de crimen revelada en este libro es tan escandalosa que parecería novelesca, si los autores no nos ofrecieran una amplia documentación para verificarla”. Y, sin embargo, la editorial Crítica, que es muy seria, no publicó este libro en la colección lógica, “Crítica Memoria”, donde han aparecido un gran número de textos referidos a la Segunda Guerra Mundial y a la guerra fría, sino en “Letras de Crítica”, colección que alberga más bien ensayos, opiniones y temas de teoría política (entre otros autores, están los economistas Paul Krugman y John Kenneth Galbraith). Pero vamos a la historia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;El expansionismo japonés: una empresa de rapiña&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;No hay matices en el análisis de los Seagrave. Desde 1895, en Corea, en Manchuria, en China, en Filipinas, en Malasia, en todos los países ocupados por la fuerza por el Imperio del Sol Naciente, se trató no sólo de la expansión territorial y del acceso expedito a materias primas, sino sobre todo de una expoliación sistemática de todas las riquezas posibles, con especial énfasis en las piedras preciosas, el oro y los objetos de arte. Se creó una organización, el Lirio Dorado, para acopiar los bienes, que estaba a cargo de los príncipes de la casa imperial. El saqueo fue especialmente riguroso en la península de Corea, una cultura mucho más antigua y refinada que la japonesa. Mientras duró la hegemonía nipona en Oriente, los tesoros llegaron a depósitos en cámaras del Palacio del Emperador, al Ejército y al Estado, especialmente para financiar el esfuerzo bélico. Mano de obra esclava llegó a los grandes conglomerados industriales, los &lt;i style=""&gt;zaibatsu&lt;/i&gt;, con más intensidad en la década de los treinta y mientras duró la guerra. La expoliación incluía también, desde luego, los recursos naturales -mineral de hierro, cobre, petróleo- que Japón se limitaba a extraer y transportar, sin pagar por ellos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Las cuevas del tesoro&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;Cuando el bloqueo de los submarinos estadounidenses tornó en extremo riesgosa la navegación entre Japón y Filipinas, en 1943, fue necesario esconder el botín en este último país. Según los Seagrave, fuera cual fuera el desenlace de la guerra, los japoneses siempre contaron con mantener a Filipinas bajo su dominio, cosa bastante poco probable si se considera que el general Douglas McArthur, el derrotado en Filipinas, era la máxima autoridad militar estadounidense en la zona y se había preocupado de dar contenido a su famoso “volveré”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;De cualquier modo, algo había que hacer con las miles de toneladas de oro y piedras preciosas arrebatadas en Filipinas, Birmania, Malasia, Singapur, Hong Kong, Indonesia, Viet-Nam, Laos, Camboya, Indonesia, Tailandia, entre otros, y el territorio escogido para esconder el botín de guerra fue Filipinas. En la capital, Manila, se excavaron túneles y cámaras en torno y bajo la &lt;i style=""&gt;ciudadela&lt;/i&gt;, antigua fortificación española que ya tenía un complejo sistema subterráneo. Además, en la meseta cercana a Luzón, más al norte, había redes de cavernas naturales que fueron ampliadas y trabajadas para esconder enormes cantidades de lingotes de oro, estatuas de Buda del mismo metal, diamantes, rubíes, esmeraldas y objetos preciosos. Tanto la mano de obra esclava, formada por la población local y prisioneros de guerra occidentales, como los ingenieros y técnicos japoneses que supervisaron la operación, fueron enterrados vivos, para asegurar el secreto (pero los Seagrave encuentran testigos sobrevivientes con toda facilidad).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;A cargo de la operación filipina estaba uno de los príncipes de la casa imperial. En el aspecto bélico, a mediados de 1944 asumió el mando el general Yamashita, uno de los más grandes estrategas en el mando de tierra del Japón, que humilló repetidas veces a McArthur y tornó lo que iba a ser su triunfal regreso en una humillante y extensa campaña que sólo concluyó tras la rendición de Japón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;En este punto se separan las historias oficiales de la que narran los Seagrave, aunque, en rigor, el sistemático saqueo nipón tampoco existe en la narrativa oficial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;El pacto de silencio&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;Yamashita rindió sus tropas, alrededor de cien mil hombres, e inmediatamente fue sometido a juicio. Se le acusó de crímenes de guerra especialmente por la batalla de Manila, que duró diez días. La acusación era difícilmente sostenible, puesto que las órdenes de Yamashita al almirante Iwabushi, a cargo de la ciudad, era que destruyera las instalaciones portuarias y retrocediera hacia el interior para resistir junto a los otros cuerpos del ejército a su mando. Iwabushi desobedeció la orden, se atrincheró en la ciudad, dio libertad a sus tropas –que saquearon, mataron y violaron mujeres filipinas a placer- y convirtió Manila en un infierno. El juicio, empero, avanzó con sorprendente rapidez y Yamashita fue ahorcado. Según los historiadores Williamson Murray y Allan Millet, autores de &lt;a href="http://www.ed-critica.es/detalles_libro_sinopsis.php?ID=520"&gt;&lt;i style=""&gt;La guerra que había que ganar&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;, tal celeridad y lo drástico de la condena obedecieron al odio de McArthur hacia un oficial que había demostrado ser mucho más eficiente que él en el campo de batalla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;Los Seagrave sostienen otra teoría. Según datos que manejan, la inteligencia estadounidense ya tenía pistas acerca de los escondrijos en las cuevas filipinas. No podían torturar a Yamashita, que tenía abogados, pero sí a su chofer, el comandante Kojima. Aquí surge otro personaje de cuento, Severino García Díaz Santa Romana, filipino casado con una de las herederas más ricas del archipiélago y especialmente hábil en la tortura. Tras muchos días de sistemático suplicio, doblegó la resistencia del chofer de Yamashita y obtuvo la ubicación de algunos escondites del tesoro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;Distintos personajes estuvieron detrás de Santa Romana, Samy para los amigos, pertenecientes a diversos organismos estadounidenses. Todos ellos llegaron a McArthur con la noticia y éste la hizo llegar a Washington. La decisión de Truman fue ocultar el hallazgo, por razones estratégicas, políticas y económicas. Cuidar el patrón oro y evitar la devaluación del dólar, contar con recursos para la cruzada anti comunista y evitar la complicadísima tarea de devolver a cada quien lo que le correspondiera fueron algunas de ellas. Sin embargo, es fácil advertir, como lo hacen los autores, que confiar fondos gigantescos a agencias gubernamentales sin imponer –mejor dicho, sin poder exigir- la obligación de rendir cuentas es abrir la puerta a la corrupción. Una estimación baja del tesoro de Yamashita –es decir, sólo lo acumulado en las cavernas de la meseta- se eleva a 100 mil millones de dólares de la época, es decir, por lo bajo unos 900 mil millones de dólares de hoy.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Cifras que marean&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;Pero hay que andarse con cuidado con las cifras, que sobreabundan en el libro, con frecuencia se contradicen entre una y otra página y son tan estratosféricas que da vértigo. Pero no sólo eso: el relato es repetitivo, abunda en detalles que no son atingentes, abusa de los “se dice” para luego darlo como hecho, hay largas secciones que tratan asuntos bastante laterales y un manejo mañoso, por decirlo de alguna manera, de otras fuentes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;Sería demasiado largo siquiera intentar resumir la trama de corrupción y crimen que se despliega a partir del descubrimiento del Tesoro de Yamashita. Sin duda que el contexto de la guerra fría llevó a que el gobierno estadounidense pusiera en la nómina de la CIA a criminales de guerra nazis y japoneses. También está fuera de cuestión que en el empeño por mantener a Japón como un bastión anti comunista hubo sobornos cuantiosos y que, probablemente, fueron financiados con riquezas saqueadas por los japoneses a terceros países; el gobierno estadounidense reconoce oficialmente la recuperación de 550 toneladas de oro. Y es posible también que todas las denuncias de los Seagrave sean ciertas; el problema con el libro es que no es convincente, a pesar de la montaña de datos, y que el desfile de miles de millones de dólares termina por sembrar la sensación de irrealidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;Un caso notorio de abuso de fuentes respetables se refiere a Richard Nixon, acusado por los Seagrave de haber cedido completamente el control del Fondo M (creado sobre la base del tesoro de Yamashita para financiar operaciones de campo en Japón destinadas a mantener la hegemonía del partido cercano a los intereses de Washington) a los japoneses, a cambio de recibir apoyo financiero para la campaña presidencial de 1960, cuando enfrentó a Kennedy y perdió. Si Nixon, como vicepresidente, podía tomar una decisión de este tipo, ¿qué real necesidad había de que cediera el control del Fondo M, que ascendía a 30 o 35 mil millones de dólares de la época? Para dar fuerza a su acusación, Los Seagrave citan como autoridad a Anthony Summers, autor de la estupenda biografía de Nixon &lt;a href="http://www.antartica.cl/antartica/servlet/LibroServlet?action=fichaLibro&amp;id_libro=24537"&gt;&lt;i style=""&gt;La arrogancia del poder&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;. Summers, dicen los Seagrave, “demuestra que para impulsar su carrera política, Nixon llegó a tener tratos financieros con Meyer Lanski y otros personajes del mundo del crimen organizado”. Efectivamente, Summers pudo concluir que Nixon recibió a lo menos 500 mil dólares de parte de Lanski y probablemente otra cifra igual de la mafia italiana. Un millón de dólares, cifra que los Seagrave se cuidan de no indicar. Por carambola, si Nixon aceptó ese dinero sucio, ¿por qué no iba a hacer tratos con los japoneses? Podría haberlo hecho, por cierto, pero de Nixon se puede decir muchas cosas, menos que era tonto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;Se puede también estar de acuerdo con una de las conclusiones de los Seagrave: Estados Unidos se ha convertido “en una nación a la que ya no respeta la mayor parte del mundo, una nación movida por la codicia, viciada por el tráfico de influencias, controlada por el temor y engañada por la mentira”, pero para ello basta leer los diarios, no hace falta el Tesoro de Yamashita para convencerse.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;La historia es provocativa, pero está desperdiciada por falta de rigor y exceso de detalles poco relevantes. De hecho, no sería extraño que en una próxima edición o en el cuarto cd apareciera el certificado de depósito de 9.6 toneladas de oro en el HSBC, que parece ser lo único real en la trama de &lt;i style=""&gt;El número Landry.&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19899680-116312881872047407?l=lecturasylibros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/feeds/116312881872047407/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19899680&amp;postID=116312881872047407' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/116312881872047407'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19899680/posts/default/116312881872047407'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasylibros.blogspot.com/2006/11/la-fiebre-del-oro-2-el-tesoro-de.html' title='La fiebre del oro, 2: el Tesoro de Yamashita'/><author><name>Rodrigo Pinto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12002890346848828088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_WCzHXFOaYsU/RmNZDdsN7tI/AAAAAAAAAEU/ZSxUvRwpfq0/s400/rp.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19899680.post-116265424819271675</id><published>2006-11-04T11:53:00.000-03:00</published><updated>2006-11-23T16:18:19.787-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine y Libros'/><title type='text'>La fiebre del oro, 1: Traven, Huston, Bogart</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2051/1979/1600/bogart5.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2051/1979/400/bogart5.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;“El oro es algo endemoniado; créanme, chamacos. En primer lugar suele cambiar totalmente el carácter de los hombres. Cuando se ha conseguido, el alma no es la misma que antes de obtenerlo, y nadie escapa a esto. Puede llegar a amontonarse tanto que será imposible transportarlo, pero mientras más se tiene más se ambiciona y ocurre lo que cuando alguien se sienta ante la ruleta, que siempre piensa en una última vuelta. Así el afán sigue indefinidamente. Se pierde la noción del bien y del mal, se olvida la diferencia entre lo honesto y lo deshonesto, se pierde la facultad de juzgar” (B. Traven, &lt;i style="color: rgb(153, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;El tesoro de la Sierra Madre&lt;/i&gt;).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Segunda novela de B. Traven, publicada en 1927, fue aclamada de inmediato por el público y la crítica. La primera, &lt;i style="color: rgb(102, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;El barco de la muerte&lt;/i&gt;, publicada un año antes, tuvo también un relativo éxito, pero &lt;i style="color: rgb(102, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;El tesoro...&lt;/i&gt; despertó la curiosidad de todos sobre el autor. Pero Traven -hombre de múltiples seudónimos y pasado conflictivo- sostuvo siempre que la biografía del autor está en sus obras. Se radicó en México, donde ocurren la mayoría de sus obras. Se entendió con los editores a través de su traductora al español, &lt;span style="color: rgb(0, 102, 0); font-weight: bold;"&gt;Esperanza López Mateos&lt;/span&gt;, y mantuvo a rajatabla su anonimato. Sobre ello se ha tejido &lt;a href="http://usuarios.lycos.es/jhbadbad/traven.html"&gt;una leyenda&lt;/a&gt; que alimenta el interés por sus obras.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Uno de los hechos más controvertidos de su biografía es si fue o no fue &lt;span style="color: rgb(0, 153, 0); font-weight: bold;"&gt;Ret Matut&lt;/span&gt;, actor y uno de los protagonistas de la República de los Consejos de Baviera en 1919, cuya participación en ella le costó una condena a muerte y la salida a escondidas de Alemania. Hay quienes lo dan por hecho: una editorial española publicó las columnas de Marut en la revista &lt;i style=""&gt;El ladrillero&lt;/i&gt; con el título &lt;a href="http://personal5.iddeo.es/arridi/traven.htm"&gt;&lt;i style=""&gt;En el país más libre del mundo&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;, con una doble firma: Ret Marut/B. Traven. Es posible: a lo largo de su obra -y especialmente en su primera novela- abunda en frases y juicios que revelan un enfoque anarquista sobre el Estado y la sociedad. La burocracia es el gran enemigo, repite, y la historia da para multiplicar los insultos: un “barco de la muerte” es un barco que ya no sirve, que está destinado al desguace, pero, para cobrar el seguro, los propietarios tienen que hundirlo. Ahí navegan sólo los marineros que no tienen pasaporte o quienes no pueden usarlo porque huyen de la justicia; barcos malditos no por algún fantasma o poder sobrenatural, sino por la codicia humana, y único refugio para quien, como el protagonista, ha perdido sus papeles y por ello es un paria rechazado por todas las burocracias europeas. La novela es imperfecta, llena de digresiones y repeticiones, pero sin duda que muestra a un narrador talentoso y vivaz, que interpela constantemente al lector y lo hace cómplice de sus desventuras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div
